Francia y Grecia refuerzan sus defensas en el Mediterráneo
La escalada del conflicto en Medio Oriente sumó un nuevo frente en el mar Mediterráneo tras el ataque con drones contra una base aérea británica en Chipre, un episodio que activó el despliegue militar de Francia y Grecia para reforzar la defensa de la isla.
El gobierno chipriota confirmó que París aportará medios militares, mientras que Atenas envió cuatro cazas F-16 y dispuso el desplazamiento de dos fragatas hacia la zona, una de ellas equipada con el sistema antidrones Centauro, capaz de detectar y neutralizar objetivos a baja altura. El vocero oficial, Konstantinos Letymbiotis, detalló además que Nicosia trasladó un pedido de apoyo similar al canciller alemán, Friedrich Merz.
El ataque del lunes tuvo como blanco las áreas soberanas del Reino Unido en Chipre, incluidas las instalaciones de la Real Fuerza Aérea en Akrotiri. Según las autoridades locales, la ofensiva fue atribuida a Hezbollah, la milicia chií libanesa aliada de Irán. En total se registraron dos episodios con drones: uno de los aparatos, de diseño iraní tipo Shahed, impactó en la pista y causó daños limitados, mientras que otros dos fueron interceptados. Las primeras evaluaciones indican que los dispositivos volaban a muy baja altura, lo que dificultó su detección.
En paralelo, Irán advirtió a los países europeos que cualquier intervención directa en el conflicto junto a Israel y Estados Unidos sería considerada “un acto de guerra”. La advertencia llegó después de que Alemania, Reino Unido y Francia señalaran que podrían adoptar “acciones defensivas” para neutralizar la capacidad de lanzamiento de misiles iraníes.
Las bases británicas en Chipre, establecidas tras la independencia de la isla en 1960, constituyen un enclave estratégico para operaciones en Medio Oriente y el Mediterráneo oriental. La tensión creciente en la región incrementó su relevancia y convirtió a la isla en un punto sensible dentro del tablero geopolítico actual.