El jefe del jefe: Diego Peretti y Federico D'Elia brillan en una comedia imperdible
Diego Peretti y Federico D'Elia protagonizan El jefe del jefe, una comedia inteligente, divertida y reflexiva que triunfa en calle Corrientes.
Peretti y D'Elia, acompañado por un gran elenco, protagonizan El jefe del jefe.
Camilo KhouryLa comedia tiene una fórmula que parece sencilla, pero que pocas veces logra combinar con éxito el humor, la reflexión y el entretenimiento. El jefe del jefe, basada en la obra original The Boss of It All del danés Lars Von Trier, consigue justamente eso. Con Diego Peretti y Federico D'Elia al frente del elenco, la propuesta se convirtió en uno de los grandes éxitos de la temporada teatral y mantiene funciones a sala llena en el Paseo La Plaza de la calle Corrientes.
La historia sigue a Gabriel (D'Elia), dueño de una empresa que está a punto de concretar el negocio de su vida. Sin embargo, años atrás creó a un presidente ficticio para evitar asumir decisiones incómodas ante sus empleados. Todo se complica cuando un comprador extranjero exige negociar cara a cara con ese supuesto jefe. Para salir del problema, Gabriel contrata a Cristian (Peretti), un actor desempleado, para interpretar al inexistente presidente de la compañía. A partir de allí, se desata una cadena de situaciones tan absurdas como divertidas que ponen a prueba la ética, los valores y las ambiciones de cada personaje.
Un texto inteligente que combina risas y reflexión
El gran mérito de la obra es la construcción de una historia dinámica, llena de giros y equívocos que mantienen al espectador atento de principio a fin. El texto transita un camino laberíntico donde las mentiras comienzan a multiplicarse y las consecuencias se vuelven cada vez más difíciles de controlar.
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Más allá del humor constante, El jefe del jefe también invita a reflexionar sobre el liderazgo, las responsabilidades laborales y la manera en que las personas enfrentan las decisiones que pueden afectar a otros. Esa combinación entre entretenimiento y profundidad le otorga un valor adicional a una propuesta que nunca pierde ritmo.
El talento del elenco es el gran motor de la obra
Si bien la historia está muy bien escrita, son las actuaciones las que terminan de elevar el espectáculo. Diego Peretti y Federico D'Elia sostienen el peso de la comedia con una química impecable, generando carcajadas permanentes y despertando además la nostalgia de quienes los recuerdan por su inolvidable paso por la televisión.
El cariño del público hacia ambos se hace evidente durante toda la función y explota definitivamente en el saludo final, donde reciben una de las ovaciones más fuertes de la noche.
El elenco se completa con Andrea Lovera, Juan Isola, Cristian Jensen y Ariadna Asturzzi, artistas de amplia trayectoria que aportan precisión, experiencia y un notable trabajo colectivo para que cada escena funcione con naturalidad y efectividad.
Una puesta sencilla, elegante y muy efectiva
Otro aspecto destacable es la puesta en escena. Sin recurrir a grandes transformaciones escenográficas, la obra construye un espacio visual atractivo que acompaña perfectamente el desarrollo de la historia.
La iluminación juega un papel fundamental a través de los paneles del techo y las columnas que rodean el escenario. Estos detalles aportan dinamismo y profundidad visual a una escenografía que permanece prácticamente inalterable durante toda la función, pero que nunca pierde atractivo desde la platea.
Javier Daulte vuelve a demostrar su talento como director
Gran parte del funcionamiento de la obra también encuentra explicación en el trabajo de Javier Daulte. El reconocido director consigue imprimirle velocidad, precisión y equilibrio a una historia que podría perderse fácilmente entre tantos enredos y cambios de situación.
Su dirección permite que cada personaje encuentre su lugar dentro del relato y que el humor fluya de manera natural, potenciando las virtudes de un elenco que responde con actuaciones de alto nivel.
El jefe del jefe: una comedia que hace reír de principio a fin
El jefe del jefe es una de esas propuestas que reúnen todos los elementos que el público busca cuando decide ir al teatro: una historia atractiva, grandes actuaciones, humor inteligente y una puesta sólida. No sorprende que haya tenido una de las preventas más exitosas de la temporada ni que continúe agotando localidades función tras función.
Risas, reflexión y talento se combinan en una comedia que confirma por qué sigue siendo una de las grandes atracciones de Calle Corrientes. Un espectáculo que merece el éxito que está cosechando y que deja al público con una sonrisa durante toda la noche. Un plan más que recomendable para disfrutar del mejor teatro argentino.