Alex Cannigia fulminó a su papá y reveló por qué se peleó a muerte con Claudio Paul
El hotel de los famosos continúa con el desenvolvimiento de la convivencia de las celebridades dentro de ese espacio lujoso, con todo el entramado que se genera en esa convivencia full time. Uno de los personajes más jugosos, como se esperaba, es Alex Caniggia.
El mediático ratifica su condición de escandaloso, con todas las herramientas de su personalidad histriónica y polémica para llamar la atención y producir episodios resonantes. Incluso, muchos lo consideran el único participante que entiende las reglas del juego de un reality.
-
Te puede interesar
Luciano Castro compartió un lindo momento con uno de sus hijos: la foto
Dentro de sus momentos al aire, el hermano de Charlotte Caniggia sorprendió con una confesión muy filosa, una revelación sobre el vínculo roto, destruido y sin retorno con su padre Claudio Paul Caniggia. Una relación que alcanzó enorme visibilidad en los últimos años.
Lo cierto es que Alex se soltó para describir, en una charla informal con el Chanchi Estévez, las razones que lo empujaron a no hablar nunca más con su papá, a un comportamiento específico del ex futbolista de la Selección Argentina que lo motorizó a enemistarse.
La producción del reality captó un capítulo en el jardín, donde el joven Caniggia le contó, a modo de confesión, a Estévez la verdad del odio a su padre. “Mis viejos se iban a separar y mi viejo estaba con un gato. Desde ahí le hice la cruz. Estamos peleados a muerte”, manifestó.
En esa interacción, Chanchi indagó: “Qué cagada, bro. ¿Nunca le hablaste más?”. Eso abrió las puertas a la descripción de Álex de la actualidad del vínculo con Claudio Paul y sostuvo: “No, ni él me habló a mí, él tampoco me habla. Él cara de verga, que la chupe”.
El ex MasterChef explicó que Charlotte camina por otro sendero, que a pesar de todos los conflictos familiares elige mantener un feedback con su progenitor. Así, el influencer narró los motivos de esa diferencia: “No le gusta pelear, ni decir nada, pero tampoco le gusta que estemos peleados”.
Estévez acudió a una sabia reflexión y le extendió: “Tenés que hablar, la vida es muy corta para estar enojado, amigo”. Al escuchar ese consejo, ex reconoció: “Sí, lo sé, pero el cara de verga tampoco me habla a mí. Es un rencor mutuo”. No obstante el entendimiento de lo contraproducente de este odio, el blondo aceptó que late entre ambos un sentimiento muy fuerte de rencor.