"Lo que te genera mal estar y ansiedad tiene que ver con tu propia línea de pensamiento"

"Lo que te genera mal estar y ansiedad tiene que ver con tu propia línea de pensamiento"

Así lo definió la licenciada Eva Rodríguez -especialista en Psicología Positiva-. Además nos brindó 29 herramientas para disminuir el estrés durante esta cuarentena.

Muriel Del Barco

Muriel Del Barco

"La ansiedad es una emoción muy primitiva que viene a avisarnos que estamos en peligro", contó la psicóloga mendocina Eva Rodríguez. A su vez la profesional desarrolló esta problemática que se siente fuertemente durante esta cuarentena. 

A continuación te dejamos algunos conceptos para que entiendas qué está pasando y cómo podemos mejorar la situación. ¡Mirá!

También Eva desarrolló algunas técnicas prácticas para bajar la ansiedad. ¡Anotá!

-Deporte o movimiento: el deporte es una actividad saludable. Ayuda a renovar el ciclo de la energía. Trae beneficios físicos, pero también psicológicos desde el punto de vista químico por la liberación de hormonas favorables. Refuerza tus emociones positivas y tu autoestima. Además cognitivamente ayuda a ordenar tus ideas mentales, es decir "la limpieza mental". Todo esto constribuye en el manejo del estrés y la ansiedad. Sumado a que la fatiga y el cansancio ayudan a descansar mejor, dormir más, etc. 

-Descansar y alimentarse bien: es fundamental para controlar la ansiedad. Ya que los ciclos rutinarios le brindan a tu sistema nervioso la orden y la indicación de que todo se mantiene estable en zonas seguras. Afuera no hay ningún problema y situación crítica, es decir: si sostenés estable tus rutinas de sueño y comida saludable, le estás diciendo a tu cerebro: "Todo está ordenado. No hay nada de que preocuparse". 

-Meditación o mindfulness. Técnicas de relajación (mentales, físicas, placeres). La meditación es una limpieza mental que colabora con la reducción del estrés, el control de la ansiedad, es un estado de relajación interna. Ayuda a controlar nuestras emociones y focalizar tu mente en un solo pensamiento. 

-Sexo. Es una actividad física, placentera, creativa y recreativa. Genera la liberación de hormonas positivas. Tener sexo conlleva un trabajo psicofisiológico positivo y beneficioso para tu cuerpo y cerebro. 

La sexualidad le indica a tu cerebro que está todo bien. 


-Mantener el sentido del humor. Reírse. La risa es un remedio natural, un regalo misterioso que nos dio la naturaleza. Es una erupción hormonal que te hace sentir placer, calma y paz interior. Los efectos de la risa se prolongan por horas. 

 

-Encontrar una actividad placentera a la que te entregues. Cocinar, música, algún proyecto. No desacredites el poder terapéutico que tiene el entregarte a un hobby, a una actividad recreativa que te estimule la creatividad, la imaginación y la diversión. Como por ejemplo: cocinar, tejer, ver una película, pintar...

-Manejó del tiempo saludable y posible. Armar agendas para el día. De ante mano deberás diseñar una planificación de tu día incluso de tu semana. Eso te ayuda a tener una visualización del tiempo y a priorizar las cosas realmente importantes, pero ojo: que esto no se transforme en un padecimiento. La misma debe ser flexible y realista como para funcionar como guía. 

-Practicar la gratitud. Es un hábito que muchas culturas orientales han incorporado en su día a día y por lo general, a nosotros nos cuesta practicar y visualizar. Cuando vivís o conectás con una actitud de agradecimiento adquirís una nueva perspectiva sobre la vida y conectás con todos los regalos que la vida te ofrece, lo que tenés y lo que funciona aún en situación de crisis. 

 

-Llevar un diario de escritura terapéutica donde se registren pensamientos y sentimientos. Esta herramienta te puede ayudar en muchos sentidos: visualizar pensamientos, verlos afuera de tu mente, cuestionarlos y entenderlos mejor. 

-Distanciarse de la tecnología. Sobre todo de noche. Usarla por bloques horarios. La tecnología en este momento es un gran aliado, sin embargo son nocivos en algunos aspectos. Hay que usarla con cuidado y moderación. Te recomiendo: elegir bloques de horario (esto no incluye el home office). Por ejemplo: una hora en la mañana y una hora en la tarde. 

-Dejar de escuchar noticias falsas. Las noticias falsas afectan a tu centro emocional, ya que te conmueven emocionalmente. 

-Rodearse de personas positivas. Alejarse de la queja y la preocupación constante de otros. Buscar las charlas y conversaciones con amigos positivos.

-Bajar el pesimismo. Prestar atención a pensamientos pesimistas y dramáticos. No debemos dejar llevarnos por ellos. Tenemos que tener nuestro control mental.

-Escuchar la línea de pensamientos y cuestionarlos. Lo que te genera mal estar y ansiedad tiene que ver con tu propia línea de pensamiento, es lo que te estás diciendo que va a ocurrir. Escucharlo es el primer paso para sentirse mejor. 

-No luchar contra la ansiedad. “Me quiero sacar esto”. Dejar que esté en nuestro cuerpo. Lo primero que hacemos cuando sentimos ansiedad es que intentamos luchar contra ella. No luchés contra la ansiedad porque lo único que hacés es elevar más la tensión interna. Aceptá el síntoma y ponete a trabajar con estas herramientas. 

-Enfrentar el miedo. El mejor y más directo camino simplemente es hacerle frente a la ansiedad. 

-Pedir ayuda profesional. En caso de que todas estas herramientas no sean suficientes para reducir la ansiedad, siempre debés consultar con un profesional.

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