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Conocé la historia del Citroën 2CV

Se vendieron más de 5 millones de unidades hasta su cese de fabricación en 1990.

El Salón del Automóvil de París de 1948 fue testigo de un acontecimiento que marcaría un antes y un después en la historia automotriz: la presentación del Citroën 2 CV. 

Este pequeño vehículo, concebido como una respuesta a las necesidades de la población rural francesa, rápidamente se convirtió en un icono de la cultura popular, trascendiendo fronteras y generaciones.

La idea de crear un automóvil económico y práctico para las masas había germinado en la mente de Pierre Boulanger, director de Citroën, años atrás. 

Citroën 2CV

Inspirado por las necesidades de los agricultores franceses, Boulanger concibió un vehículo capaz de transitar por caminos en mal estado, transportar cargas y ser lo suficientemente sencillo de conducir como para ser manejado por cualquiera. 

Así nació el proyecto TPV (Très Petite Voiture), un automóvil que debía cumplir con unas especificaciones técnicas muy concretas y un precio asequible.

El Citroën 2 CV se presentó al público como "el coche del futuro", una afirmación que en aquel momento generó tanto expectación como escepticismo. Sin embargo, el público supo apreciar rápidamente las cualidades de este pequeño vehículo. Su suspensión suave, su bajo consumo y su gran capacidad de carga lo convirtieron en un éxito de ventas en toda Europa.

Detrás de este aparente diseño sencillo se escondía un complejo proceso de desarrollo. El equipo de Citroën experimentó con diversas soluciones técnicas, como la suspensión, la carrocería y los materiales, buscando siempre la máxima eficiencia y durabilidad. El resultado fue un automóvil robusto y fiable, capaz de afrontar las condiciones más adversas.

Se vendieron más de 5 millones de Citroën 2CV

El Citroën 2 CV fue mucho más que un simple medio de transporte. Se convirtió en un símbolo de una época, representando la esperanza y la reconstrucción de un continente devastado por la guerra. Su diseño peculiar y su carácter popular lo convirtieron en un icono de la cultura popular, dejando una huella imborrable en la historia automotriz.

Más allá de su utilidad, el Citroën 2 CV se convirtió en un símbolo de libertad y de un estilo de vida alternativo. Asociado a movimientos juveniles y a la cultura hippie, el 2 CV se convirtió en un icono de la contracultura.

Disponible, en un primer momento, exclusivamente en forma de berlina descapotable, desde 1950 se ofreció también en versión furgoneta. Se vendieron más de 5 millones de unidades hasta el cese de su producción en el año 1990.