Tras la movida de Standard & Poors subiendo la calificación de riesgo de Argentina, qué esperan los mercados
La mejora en la calificación de riesgo argentino ¿abre el camino para anticipar más flujos de inversiones hacia bonos y acciones locales?
Standard & Poors recientemente subió la calificación de riesgo de la deuda argentina llevándola a B-, siguiendo a Fitch Ratings, y ahora se espera que también lo haga Moody's.
ShutterstockCuando se conoció la decisión de Fitch Ratings de subir la calificación de riesgo de la deuda soberana argentina al escalón de B-, hace ya poco más de un mes atrás, el mercado festejó, pero a la vez planteó la necesidad de que, al menos una de las otras dos grandes agencias calificadoras, siguieran el mismo camino.
Era la forma de abrir las puertas a nuevos flujos de inversión hacia los activos financieros locales. Esta semana llegó la noticia de que S&P Global Ratings acompañó ese sendero y llevó la calificación de la deuda soberana argentina también a B-.
De modo que, con esto ya se cumple el requisito de que al menos 2 de las 3 grandes agencias ya han calificado a la deuda argentina en el segmento B-, lo que implica varios impactos para bonos y acciones argentinas y sobre todo para el Tesoro y su potencial acceso al mercado de capitales internacional.
Por lo tanto, los analistas esperan que ahora que Fitch y S&P mejoraron su calificación de riesgo de Argentina se empiezan a liberar flujos y podría aumentar el volumen de inversores externos que compran activos argentinos.
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Agencias calificadoras
Ahora bien, ¿cuáles serían los próximos pasos que espera el mercado? Restaría ahora que Moodys acompañe la movida y complete así el podio de las principales agencias calificadoras a nivel global.
Según los analistas de MegaQM, las probabilidades de que eso suceda en los próximos meses son altas. En general cuando 2 de 3 realizan movimientos, la tercera acompaña en un plazo que no suele superar los seis meses, explican y pronostican que este escenario tiene una probabilidad de ocurrencia del orden del 65%.
Claro que puede disminuir si aparece algo de volatilidad en el mercado local, de lo contrario es muy factible que ese m movimiento se de en ese rango de tiempo.
Pero también haría falta que MSCI, la compañía que elabora los índices de referencia de los mercados internacionales, los cuales son tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones de inversión, reclasifique a Argentina como Economía Emergente.
Acciones en vidriera
Eso pondría a las acciones locales en el mostrador para los flujos externos y podrían implicar un salto significativo en las valuaciones. Eso aplica a las acciones, ya que los bonos dependen más de la mejora de la calificación soberana.
En tal sentido cabe recordar que la revisión anual de MSCI es el próximo 23 de junio y ahí se sabrá si Argentina sigue o no, en su categoría actual que es de “Standalone”, que es la más baja de las cuatro existentes. Hacia arriba hay tres categorías adicionales: “Frontier” (frontera), “Emerging” (emergente) y “Developed” (desarrollado).
¿Qué tienen en cuenta a la hora de revisar la categoría? MSCI evalúa tres aspectos de cada mercado para definir la clasificación: el tamaño y la liquidez, la accesibilidad para inversores extranjeros y la irreversibilidad. En el caso local, los tres tienen todavía aspectos de mejora pendientes.
Mercado financiero
El mercado bursátil sigue siendo un mercado chico, aunque hay referencias con menor capitalización bursátil que ya están clasificados al menos como “Frontier” (es el caso de Rumania y de Eslovenia).
Por ejemplo, en la región, Brasil, México, Chile, Colombia y Perú son “Emergentes” y tiene un nivel de capitalización de 1 billón de dólares, 593.000 millones, 289.000 millones, 152.000 millones y 120.000 millones respectivamente. Mientras el mercado argentino apenas supera los 60.000 millones de dólares.
Por ende, hoy por hoy, la probabilidad de una reclasificación directa de “Standalone” hacia “Emerging Market” luce más bien baja, antes se puede dar un cambio en la perspectiva o “view”, donde pasaría a estar bajo revisión para posible suba o directamente una suba a la escala anterior que es la de “Frontier”, arriesgan los analistas.
¿Frontera o emergente?
Entonces, si se clasificaran los activos argentinos en esa categoría, posiblemente el peso inicial sea bajo, no por el peso total de la capitalización bursátil sino por la poca liquidez que tiene al tener muchos activos consolidados en inversores de largo plazo, que no rotan carteras, como puede ser la ANSES con el FGS o incluso los Fondos Comunes de Inversión (FCI) que replican índices.
De todas maneras, en el mercado creen que se habilitaría un flujo que puede tener un impacto positivo sobre los activos locales, dado justamente el escaso volumen que se opera localmente. Al fin de cuentas se trata de otra noticia positiva que puede llegar en el corto plazo, que quizás no sea tan contundente ya en junio, pero seguirá sumando a la valoración de los activos locales. Veremos.