Los alimentos ultraprocesados también afectan a las mascotas: una marca lo vio y ahora vende productos naturales
Tras experiencias de cáncer canino, la marca Kalbby decidió cambiar los alimentos ultraprocesados para mascotas por opciones naturales.
Desde hace tiempo lo nutricionistas advierten sobre los problemas que los alimentos ultraprocesados tienen para los humanos. Sin embargo, hasta ahora pocos repararon en cómo repercuten en las mascotas. Kalbby es una empresa que decidió ofrecer una alternativa para perros y gatos de "comida real".
La idea nació de una experiencia personal. Gonzalo Benoit, uno de los founders de la compañía, tenía dos perros, Luther y Mambo, más que mascotas, compañeros de vida. Pero ambos murieron de cáncer. Fue en un momento en el que la industria no se hacía la pregunta inevitable: ¿qué estaban comiendo todos los días?
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Fue entonces que identificaron un vacío evidente. Mientras en torno a la alimentación de las personas crecía el cuestionamiento hacia los ultraprocesados, el exceso de harinas y azúcares, y ganaban terreno las opciones más naturales y menos intervenidas, la alimentación de perros y gatos permanecía prácticamente sin cambios, basada casi exclusivamente en productos industriales altamente procesados. Todo giraba alrededor del alimento balanceado tradicional.
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Kalbby nació para resolver esa tensión y ofrecer una alternativa de alimento real: recetas naturales formuladas para perros y gatos, elaboradas con carne muscular, órganos, huesos carnosos molidos y vegetales, presentadas en porciones congeladas listas para servir.
Si bien no es la única opción, la marca ofrece un diferencial clave. Es actualmente la única habilitada por SENASA en esta categoría. Esto implica que sus procesos, operación y producto están auditados y validados por el organismo sanitario oficial, lo que garantiza trazabilidad, control e inocuidad.
“No venimos a imponer una forma de alimentar, sino a abrir una conversación que durante años no existió y a ofrecer una alternativa real para quienes quieren elegir. Queremos generar un cambio cultural en la manera en la que alimentamos a nuestras mascotas”, señala Benoit.
Comida real
Con una inversión inicial cercana al millón de dólares la empresa comenzó a desarrollar infraestructura productiva, maquinaria y procesos que garantizaran consistencia, seguridad e inocuidad.
El proceso de preparación de los alimentos naturales comienza con materia prima de calidad de exportación y se desarrolla íntegramente bajo condiciones de temperatura controlada, sin superar los 2 °C en ninguna etapa. A eso se suman controles en distintos niveles: selección de proveedores, monitoreo productivo y análisis bacteriológicos finales. El objetivo es claro: que un alimento natural pueda cumplir con estándares industriales.
El foco del producto está puesto en el uso. Las porciones predefinidas permiten servir la cantidad justa sin cálculos ni desperdicio. Para perros, se comercializa en cajas de 3 kg con 24 porciones de 125 g; y para gatos, en bolsas de 1 kg con porciones de 70 g.
Su propuesta combina ingredientes reales, mínima intervención, ausencia de aditivos y conservantes artificiales, y practicidad para el uso cotidiano.
El sistema de packaging, a su vez, está pensado para algo clave: que pueda almacenarse fácilmente en cualquier freezer y usarse de manera ordenada.
Mientras el alimento balanceado tradicional es un producto ultraprocesado, basado principalmente en harinas y procesos industriales, Kalbby propone una lógica de alimento real: ingredientes naturales, mínimamente intervenidos y alineados con la biología del animal.