Las 15 acciones que hicieron más ricos a los inversores en la última década
Una experta de Morningstar revela las empresas que más se enriquecieron en los últimos diez años, con acciones que juntas ganaron US$ 27 billones.
Las quince principales acciones cotizantes en Wall Street acumular rendimiento por más de 27 billones de dólares en la última década y expresan el potencial de la nueva economía basada en la tecnología.
EFEEs muy común leer titulares sobre las acciones de mejor rendimiento en períodos cortos como ser en el acumulado del año o incluso las rentabilidades semanales o diarias, pero este enfoque tiene dos inconvenientes, advierte Amy Arnott de Morningstar, porque “es difícil generar riqueza a largo plazo centrándose en el rendimiento a corto plazo, pero además una acción con un rendimiento sólido tiene menos impacto si quedan pocos accionistas que se benefician de ella”.
Por eso con el objetivo de identificar las acciones que han generado mayor valor en dólares, la estratega de carteras de Morningstar se centró en aquellas que obtuvieron las mayores ganancias según la variación de su capitalización bursátil (que refleja el precio actual de la acción multiplicado por el total de acciones en circulación) durante los últimos 10 años. “Para obtener una visión más completa de la creación de riqueza, incluí el valor total de los dividendos pagados durante el mismo período”, señala Arnott.
Para entender la dimensión de los resultados obtenidos por esta experta basta con señalar que solo 15 compañías estadounidenses generaron alrededor de 27 billones de dólares en riqueza para sus accionistas entre 2016 y 2025, y una parte descomunal de ese dinero sale del mismo lugar, las grandes tecnológicas.
Esto no debería sorprender, dado que las acciones tecnológicas han generado rendimientos superiores en más de 8 puntos porcentuales con respecto al mercado en general durante los últimos 10 años.
Nvidia lidera
Al observar el ranking elaborado por Morningstar parece lucir como una especie de mapa del poder económico actual donde Nvidia lidera tras generar 4,53 billones de dólares en creación de valor para los accionistas en diez años, seguida de Apple, Microsoft, Alphabet y Amazon.
Por detrás aparecen Broadcom, Tesla, Meta Platforms, Eli Lilly y JPMorgan Chase, mientras que el grupo lo completan Walmart, Berkshire Hathaway, Visa, Mastercard y Palantir. Lo que llama la atención es la ausencia de sectores de la economía tradicional, como los servicios públicos, las materias primas, la industria y el sector inmobiliario.
Surge así que este club es un mix integrado por fabricantes de chips, plataformas digitales, gigantes del consumo, farmacéuticas, bancos y firmas de pagos. Sin embargo, también refleja otra realidad: Wall Street ha premiado de forma contundente a las empresas capaces de dominar una narrativa económica.
En este sentido, Nvidia se ha convertido en el gran cerebro bursátil de la inteligencia artificial (IA), Eli Lilly ha capitalizado el furor por los medicamentos contra la obesidad, y Palantir ha pasado de ser una firma de nicho ligada al análisis de datos a convertirse en uno de los grandes símbolos del nuevo capitalismo algorítmico.
Los 7 Magníficos
La foto muestra que en la última década bursátil ha habido una gigantesca concentración de riqueza alrededor de la tecnología, la nube y la IA. De hecho, los conocidos como los “7 Magníficos” (Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Nvidia, Meta y Tesla) acumulan unos 20,6 billones de dólares en creación de valor.
“La mayoría de las empresas de la lista ya eran valores de gran capitalización hace diez años”, explica Arnott que destaca que Nvidia es una excepción llamativa por su explosiva transformación bursátil.
Aquí aparece una de las grandes lecciones del estudio: las empresas dominantes no solo siguieron ganando después de 2016, sino que ampliaron todavía más la distancia frente al resto del mercado.
Murallas defensivas
El estudio deja otra conclusión muy interesante para los inversores: el factor común entre las grandes ganadoras no es únicamente el crecimiento, sino la capacidad de construir auténticas murallas defensivas alrededor de sus negocios. En ese aspecto, Morningstar recuerda que solo alrededor del 25% de las empresas que monitorea cuenta con una ventaja competitiva “amplia”, pero 12 de las 15 mayores creadoras de riqueza sí poseen esa característica.
“Las ventajas competitivas han sido fundamentales para la creación de valor para los accionistas”, subraya Arnott. Eso explica por qué nombres como Microsoft, Visa, Mastercard, Meta o Alphabet aparecen junto a Nvidia en el ranking. No son simplemente compañías de moda, se trata de negocios con ecosistemas difíciles de replicar, enormes barreras de entrada y una capacidad extraordinaria para monetizar su dominio.
Pero el estudio de Arnott también deja espacio para historias menos evidentes. Eli Lilly logró entrar en el club gracias al auge de los tratamientos para adelgazar y diabetes, mientras que Palantir representa el apetito de Wall Street por las plataformas de análisis de datos e inteligencia artificial aplicadas tanto al sector público como al privado.
Claro que el crecimiento también es clave: Nvidia registró un crecimiento de ingresos del 45,7% en la última década, mientras que Tesla alcanzó el 37,1%, Meta el 27,3% y Broadcom el 25,1%.
¿Potenciales subas?
Pero dicho todo esto, la parte más provocadora del trabajo de Arnott llega al analizar las valoraciones actuales, porque cree que algunas de las acciones más exitosas de la última década aún no han agotado su potencial.
Microsoft es el caso más llamativo: Morningstar le otorga un “rating” de cinco estrellas y considera que cotiza con un descuento muy relevante respecto a su valor razonable estimado de 600 dólares por acción.
Meta, Nvidia, Berkshire Hathaway y Broadcom cuentan también con “ratings” de cuatro estrellas que indican infravaloración. Mientras que Palantir y Tesla mantienen, en su opinión, valoraciones mucho más exigentes y un perfil de incertidumbre elevado, mientras que Eli Lilly sigue siendo uno de los grandes referentes defensivos ligados al crecimiento en salud.
El impacto de la IA
Eso rompe parcialmente uno de los grandes miedos del mercado actual: la idea de que todas las grandes tecnológicas están completamente sobrevaloradas tras el rally de la IA.
“Lo que realmente importa para los inversores que están considerando una nueva inversión son las perspectivas de la empresa y si el precio actual ofrece un margen de seguridad”, señala Arnott.
Pero no todas salen bien paradas, ya que advierte que Walmart cotiza ya con una prima significativa frente a su valoración razonable tras su fuerte suba bursátil.
El informe de Arnott deja una pregunta incómoda flotando sobre Wall Street: ¿es demasiado tarde para entrar en las grandes ganadoras o precisamente ahí sigue estando el dinero?
La historia bursátil demuestra que muchas compañías extraordinarias parecían “caras” durante años antes de volver a subir todavía más, pero también enseña algo igual de importante, que el mercado castiga con dureza cualquier decepción cuando las expectativas alcanzan niveles extremos.
Por ahora, Morningstar parece emitir un aviso claro: la IA puede haber acelerado el rally, pero detrás de las mayores fortunas bursátiles de la última década no ha habido magia, ha habido negocios dominantes, crecimiento sostenido y ventajas competitivas capaces de resistir incluso cuando el mercado cambiaba de narrativa.