La mejora de Moody's impulsa el optimismo sobre la deuda argentina y la llegada de inversiones
La suba de la nota de la deuda soberana acerca a Argentina a la categoría B y podría ampliar la base de inversores internacionales.
Moody's presenta la mejora en la calificación como evidencia de que la estabilización de Argentina superó la fase inicial de ajuste.
Archivo MDZMoody's elevó las calificaciones de emisor de largo plazo de Argentina en moneda local y extranjera a B3 desde Caa1 y cambió la perspectiva a "positiva" desde "estable". La decisión completa el ciclo de mejoras de calificación que esperábamos después de que Fitch diera el primer paso en mayo y S&P la siguiera en junio.
Es importante destacar que Moody's presenta la mejora como evidencia de que la estabilización de Argentina superó la fase inicial de ajuste y avanzó hacia una mejora más duradera de los fundamentos crediticios. En este contexto, consideramos que los GD35 y el GD38 son los mejor posicionados para capturar el mayor potencial de suba.
La esperada decisión se conoció ayer, una vez finalizada la rueda de mercado. La mejora de calificación no tomó por sorpresa: en una reunión que mantuvimos con ellos hace un par de meses, Moody's ya había mostrado una visión bastante constructiva sobre la trayectoria crediticia de Argentina, por lo que la decisión parecía ser más una cuestión de timing que de dirección a medida que se acercaba la fecha de publicación.
Los fundamentos expuestos por Moody's están ampliamente alineados con los señalados previamente por S&P, aunque con un mayor énfasis en la mejora estructural del perfil crediticio de Argentina. La calificadora sostiene que el riesgo de incumplimiento disminuyó de manera significativa a medida que la estabilización macroeconómica dejó atrás la fase inicial de ajuste y avanzó hacia una mejora más duradera de los fundamentos.
En ese sentido, destaca los superávits fiscales sostenidos, la desaceleración de la inflación, la continuidad del proceso de liberalización económica y la mejora en la gobernanza como los principales factores que respaldan la suba de calificación.
Trayectoria crediticia de Argentina
El frente externo también fue un elemento central en la decisión. Moody's señala el fortalecimiento del desempeño exportador, el aumento de la Inversión Extranjera Directa (IED) en los sectores de energía y minería, y la mejora en el acceso al financiamiento externo.
Asimismo, resalta la transformación del sector exportador argentino, especialmente en hidrocarburos, minería e infraestructura, con un pipeline de inversiones asociado al RIGI por US$141.700 millones, equivalente a alrededor del 20% del PBI, de los cuales US$45.000 millones ya se encuentran en proceso de ejecución.
La mejora de Moody's debería impulsar una mayor compresión de la curva. El tramo largo de la curva ya cotiza con rendimientos inferiores a los de Ecuador.
La estrategia
Con Moody's sumándose ahora a Fitch y S&P, Argentina se alejó aún más de la categoría de deuda en dificultades y profundizó el proceso de normalización crediticia. La mejora debería respaldar ingresos adicionales de capital, especialmente por parte de inversores cuyos mandatos se vuelven menos restrictivos una vez que más de una calificadora importante ubica al soberano dentro de la categoría B.
El mercado ya había comenzado a descontar esta dinámica tras la mejora de S&P. Luego del anuncio, el spread EMBI de Argentina se comprimió alrededor de 60 puntos básicos, acercando la curva a la de países comparables con mejor calificación.
Aun así, vemos margen para una mayor convergencia, especialmente en el tramo largo, aunque parte de la demanda vinculada a la mejora de calificación ya fue anticipada por inversores institucionales. En particular, esperamos un mayor potencial de suba en los GD35 y GD38.
El mes pasado, cuando se conoció la segunda mejora de calificación, sostuvimos que podía ampliar la base potencial de inversores. Cabe señalar que, si bien el movimiento de precios efectivamente se materializó, el impacto sobre los flujos fue más limitado.
La mejora también fortalece el escenario para que el Gobierno reconsidere un regreso a los mercados internacionales de deuda. Sin embargo, seguimos esperando que las autoridades prioricen en el corto plazo fuentes de financiamiento de menor costo, entre ellas el financiamiento multilateral, los préstamos garantizados, las estructuras de repo y las emisiones en dólares en el mercado local.
* Federico Filipini, economista jefe de Adcap Grupo Financiero
* Javier Casabal, estratega de renta fija de Adcap Grupo Financiero