La inflación en Estados Unidos fue menor a la esperada y ahora el mercado apunta a la Fed y a la tasa de interés
Los precios al consumidor anotaron una suba de 2,4% en el acumulado de los últimos 12 meses, medio punto menos que la tasa de inflación de enero en Argentina.
Estados Unidos registró en enero una inflación más baja de lo que indicaban las estimaciones previas, pero todo el foco estará puesto en lo que haga la Reserva Federal con la tasa de interés el mes próximo.
ReutersEn los países desarrollados y con economías estables, la publicación de inflación suele pasar desapercibido, salvo para los analistas. Pero ese no es el caso de Estados Unidos, donde la variación de los precios al consumidor, aunque mensualmente sea de las más bajas del mundo, es un insumo clave para la toma de decisiones.
Este viernes el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos informó que los precios al consumidor llegaron en enero 2,4%, en el acumulado de los doce meses previos, lo que supone un dato menor a las estimaciones previas, que hablaban de un 2,5% anual, y también del 2,7% que había arrojado en diciembre.
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Inflación en baja
Tomando solo el dato de enero, se observa que los precios minoristas avanzaron 0,2% en el mes, cuando el mes anterior había sido de 0,3%, con una perspectiva de mantener la tendencia. Solo para tener una comparación, el pasado martes 10 el Indec difundió el dato de inflación de enero, marcando 2,9% en el mes y un acumulado de 32,4% para los últimos doce meses.
En ese contexto, la menor inflación de EE.UU. en el primer mes del año y el acumulado anual fue leída positivamente por los mercados, tanto financieros como de materias primas.
La Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo destacó que, si bien hubo subas en alimentos y el costo de las viviendas, esos incrementos fueron en gran medida moderados por la baja de los precios de la energía.
Expectativas
Con todo, los analistas ponen un asterisco en el IPC subyacente, que excluye bienes con precios volátiles o estaciones como alimentos y energía -equivalente a nuestra inflación núcleo- arrojó en enero 2,5% anual y 0,3% en el mes. La interanual es menos que la de diciembre (2,6%) pero la mensual subió una décima, por lo que este dato estará bajo análisis en las próximas semanas.
La expectativa estaba planteada en el hecho de que las empresas suelen subir los precios a principios de año, luego de la temporada de compras navideñas. Pero este año los aumentos no fueron factores definitorios en el IPC de enero, remarcó Paul Ashworth, economista jefe para Norteamérica de Capital Economics, citado por investing.com.
Las tasas de la Fed
El punto más relevante, en relación a la inflación, sin embargo, es la lectura que haga la Reserva Federal (Fed), que es el banco central de Estados Unidos. Es que la variación de precios y la evolución del mercado de trabajo son dos de las principales variables que el organismo monitorea para decidir cambios en la política monetaria.
El miércoles pasado un informe sobre el mercado laboral mostró que hay un enfriamiento de la tasa de desempleo y, de hecho, un crecimiento de las nóminas no agrícolas, que se ubicó muy por encima de las previsiones.
La baja de la tasa de inflación sería un indicador de que la Fed podría evaluar una nueva reducción de tasa de interés, tal como quiere el presidente Donald Trump, pero en contraste, un mercado de trabajo vigoroso, sería indicativo de una economía dinámica y que por lo tanto requiere una tasa de interés en un cierto nivel -y no más abajo- para evitar tensiones inflacionarias.
En su última reunión el 27 y 28 de enero el Comité de Mercados Abiertos de la Fed mantuvo la tasa de referencia sin cambios en el rango de 3,5 a 3,75% anual, pero el gobierno pretende que esa tasa baje más rápido para impulsar el crecimiento económico.
De todos modos, los analistas descuentan que recién podría haber una nueva baja de la tasa de interés en la reunión de la Reserva Federal de junio o julio próximos.