Encontró un nicho inexplorado y busca convertir a Mendoza en la "Vancouver argentina"
Desde que asumió como CEO de Impulsa Mendoza, Sebastián Piña decidió transformar el enfoque de trabajo que venía teniendo la empresa estatal.
Sebastián Piña, CEO de Impulsa Mendoza, la gran promotora del hub financiero para la minería.
Milagros Lostes - MDZDurante décadas, Mendoza observó el desarrollo minero desde la vereda de enfrente. Mientras provincias como San Juan, Catamarca o Salta fueron consolidando proyectos e inversiones, en tierras mendocinas una conjunción de factores fueron una barrera de resistencia a la actividad. Sin embargo, en los últimos años, y con una clara decisión política en el medio, se produjo un cambio de paradigma y apareció una oportunidad dentro de un nicho inexplorado en la región.
En ese escenario, una empresa como Impulsa Mendoza, la empresa estatal que le ha permitido al Gobierno local incursionar en la minería sostenible, ha cobrado gran protagonismo transformando lo que fue una crisis -con la búsqueda de inversores para Potasio Río Colorado- en una oportunidad.
Así lo entiende Sebastián Piña, CEO de Impulsa Mendoza. El economista y especialista en finanzas está convencido de que la provincia puede ocupar un lugar distinto dentro del ecosistema minero argentino y sudamericano: no necesariamente competir por ser la plaza con más minas en producción, sino transformarse en el centro financiero y de servicios de la industria, emulando el modelo de Vancouver, la ciudad canadiense que se convirtió en uno de los principales polos mundiales de financiamiento para la exploración minera.
En una entrevista con MDZ Online, Piña analizó el potencial geológico de Mendoza, el trabajo de la compañía con los distritos mineros, el desafío de construir licencia social, las oportunidades que se abren para los jóvenes y la estrategia detrás de una apuesta ambiciosa: convertir a la provincia en la puerta de entrada del capital minero para Argentina y la región.
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-¿Qué hace Impulsa Mendoza para quien no la conoce?
-Impulsa Mendoza es la empresa de la provincia dedicada al desarrollo, promoción y aceleración de inversiones en materia minera. Nuestro accionista es la Provincia de Mendoza y actuamos como una sociedad más en muchos aspectos, por las leyes que nos rigen, la forma de pagar la mayoría de los impuestos, la ley de sociedades y la estructura corporativa.
Pero nuestro enfoque, particularmente este año y específicamente con mi nuevo rol como CEO, es buscar el aprovechamiento de esas bases técnicas que han permitido que la provincia pueda decir que es una provincia minera, pero acelerar ese proceso, dinamizarlo y expandirlo mucho más.
-¿Cómo ha sido tu recorrido profesional hasta llegar a Impulsa?
Tengo un enfoque muy de finanzas. Fui CFO de la empresa durante varios años. Soy economista, magíster en Econometría y estoy haciendo un MBA, siempre con un enfoque más hacia las finanzas. Soy, de hecho, profesor titular de la cátedra de Finanzas en la Universidad Nacional de Cuyo.
Siempre mi rol fue tratar de entender, vincular y promocionar el financiamiento en la minería, que es crucial, específicamente para la exploración. La idea del hub financiero y todas esas iniciativas han nacido de entender justamente que es tan necesario estar cerca de los mercados de capitales como del diseño y desarrollo de las bases técnicas.
Mi historia viene vinculada a eso y el enfoque de la compañía también tiene que ver con esa necesidad de acelerar el proceso de inversiones.
Respecto a que no tengamos un proyecto operativo, no diría que no tengamos minería, porque en exploración efectivamente ya hay minería y algo que está empezando a ocurrir, también de la mano del financiamiento, que es lo que nosotros promovemos. San Jorge está avanzando, también Potasio Río Colorado en algún momento va a reaparecer y reactivarse. Hay mucha minería de segunda y tercera categoría, que no es el enfoque que nosotros buscamos particularmente en Impulsa Mendoza, pero sí tenemos minería.
-Impulsa estuvo muy vinculada en sus inicios a Potasio Río Colorado. ¿Cómo se dio esa transición?
-De alguna forma nacimos en esa transición, porque se constituyó la continuidad de esa compañía en manos de la provincia para buscar un socio inversor. Y creo que fuimos encontrando justamente un rol necesario: poder articular, vincularnos con inversores y contribuir desde ese espacio al desarrollo del sector.
Todos los años, conforme Mendoza va madurando su desarrollo minero, la empresa también se va adaptando a eso. Aplicamos políticas mineras que se diseñan a nivel ejecutivo.
-Para explicarlo de manera simple, ¿qué es el hub financiero?
-Particularmente, la exploración minera requiere acceso al mercado de capitales porque la fuente de financiamiento de la exploración es la emisión de acciones. Argentina, además de tener un mercado de capitales poco desarrollado, mucho menos lo tiene para la minería. Entonces, si vos querés acelerar un proceso de inversión en exploración, que es lo que después te va a permitir desarrollar proyectos mineros, estar cerca del mercado de capitales es determinante.
En la minería existe una alta concentración de estas capacidades y habilidades en Toronto, particularmente en la Bolsa de Toronto, y en Australia. Hay otras plazas en el mundo, pero esas son las principales. Nosotros, desde Impulsa Mendoza, en el afán de promocionar primero el proyecto de Potasio y después todo el potencial geológico que tenemos y las oportunidades, conectamos hace bastante tiempo con ellos.
Les dijimos: "Ayúdennos, estamos con esta oportunidad y sabemos que tenemos que acceder a su plataforma de inversores". Entonces había un gap muy grande entre lo que nosotros sabíamos y lo que ellos buscaban en su plataforma de inversores, porque ellos no financian: conectan espacios para que las empresas se vinculen con inversores.
Empezamos a trabajar con ellos hace cuatro años. Primero nos miraban pensando que estábamos locos, porque Mendoza no era una provincia minera, pero teníamos una idea muy clara y seguimos trabajando en ese sentido. Y el resto es historia. Hoy ya tenemos proyectos de Mendoza listados en la Bolsa de Toronto.
-¿Por qué pensar en Mendoza como un hub financiero?
-Cuando uno planifica a largo plazo también se toma el tiempo de pensar qué viene después. Particularmente, Vancouver nos llamó la atención porque uno encuentra que el mayor desarrollo del mercado de capitales suele estar en las grandes capitales. Sin embargo, Vancouver tiene un ecosistema financiero muy importante.
Vos podés encontrar financiamiento, profesionales, vehículos e instituciones que permiten conectar con ese capital que necesitás.
Y las características de un hub financiero, una ciudad que reúne justamente estas particularidades, Mendoza también las presenta. Por un montón de aspectos que estudiamos con la Universidad Nacional de Cuyo dijimos: "Che, Mendoza puede convertirse en un Vancouver, en un hub financiero". Entonces nos pusimos a trabajar en un plan estratégico para que, en el mediano y largo plazo, Mendoza sea ese espacio.
-¿Cuáles son esas condiciones?
-Primero, tener una reputación internacional como una ciudad en la que la gente quiere vivir y que tiene conexión internacional. Después, la logística y la conectividad son determinantes, porque tenés que organizar conferencias, contar con aeropuerto y lugares atractivos para generar una buena experiencia cuando alguien viene a una conferencia o decide vivir allí.
Después la base profesional es muy importante. Mendoza ya tiene una base profesional enorme y un flujo de profesionales muy importante por la cantidad de universidades y la calidad de las instituciones educativas.
También es una ciudad que tiene una buena reputación por su entorno de negocios y es conocida en los mercados de capitales por cómo se ha comportado y por los vehículos que ha ofrecido.
Partimos de una buena base, lo que yo llamo ventajas comparativas, que con un programa específico que permita reforzar cada una de ellas pueden transformarse en ventajas competitivas.
-Compiten con Chile y Perú, que llevan décadas de ventaja. ¿Por qué podría ganar Mendoza?
-Cuando uno está insertando un mercado tiene que encontrar sus nichos. Chile es un centro financiero muy grande. Incluso, su mercado de capitales es más grande que el de Argentina en su conjunto. Pero nosotros estamos muy enfocados en el mundo de la exploración, que particularmente ellos, por su propio desarrollo y el dinamismo de su actividad minera, no han trabajado tanto. Ese es un nicho que nosotros descubrimos y estamos explotando.
Y otra pregunta sería: ¿por qué no otra provincia argentina que incluso tiene un desarrollo minero más amplio? Cuando uno mira todas las características que hacen referencia a una ciudad financiera, Mendoza tiene enormes ventajas. Y creo que nuestro capital humano y nuestra forma de enfocar las cosas hablan por sí solos, porque somos la primera provincia que se planteó si podía hacerlo y que hoy está trabajando fuertemente para lograrlo, ya con resultados concretos en muy poco tiempo.
-Contame un poco de esos resultados concretos.
-El más resonante que hemos tenido hace muy poquito, y que por suerte pudimos hacer en nuestra Bolsa de Comercio de Mendoza, fue la salida a la Bolsa de Toronto de Argentina Metals. ¿Por qué digo esto?
No solo por el hecho de que tenga proyectos en Malargüe Distrito Minero Occidental y que haya conectado con su plataforma de inversores acá y se haya vinculado muy bien con nuestra sociedad, sino porque también responde a todo lo que buscamos hacer desde Impulsa aplicando la política minera.
Hemos trabajado muy fuerte para que los dueños de proyectos entiendan cómo se financia la exploración en el mundo, que es lo que terminó ocurriendo acá. También generamos esos espacios de conexión. Después tenemos el propio diseño de bases técnicas, que los proyectos obtengan la Declaración de Impacto Ambiental en Malargüe Distrito Minero Occidental, lo que también hace al valor que nosotros hemos generado.
Y después está la conexión con el financiamiento, que acá fue netamente una conexión, no un vehículo diseñado por nosotros, aunque de hecho estamos diseñando uno muy parecido. Pero, en definitiva, traza toda la historia que buscamos construir.
-¿Cómo han sido estos primeros días de Argentina Metals en Toronto?
-No la estoy siguiendo en particular, pero tengo entendido que hasta ha duplicado su valor de mercado desde que listó en la Bolsa de Toronto hasta hoy. Pero son acciones muy volátiles y seguirlas día a día es complicado.
Tienen proyectos que todavía no están operativos, están empezando a hacer inversiones en exploración superficial para después definir dónde perforar. Pero de eso se trata el mundo de la exploración y, si queremos dinamismo en la exploración en Mendoza, necesitamos muchísimas empresas de este tipo.
Kobrea es un buen ejemplo también. Fue una de las primeras empresas que llegó a Mendoza a perforar. Las conocimos en un viaje a Vancouver, entendieron bien el enfoque que tenía Mendoza, asumieron sus riesgos y ahí están, les está yendo bastante bien.
-¿En qué momento están hoy los polos mineros de Malargüe y Mendoza Norte?
-Malargüe tiene, a priori, un enorme potencial geológico en base a los estudios históricos que existen y que se pueden consultar en nuestra página web. Particularmente, Malargüe es una comunidad que pedía minería y, en ese sentido, todo fue muy dinámico.
Después, en el norte, la zona de San Jorge y Paramillos tiene un potencial geológico gigantesco que hay que aprovechar, siempre de la forma más sana y sostenible.
San Jorge es un hito en sí mismo porque es un proyecto súper avanzado, pero alrededor de San Jorge y de Paramillos hay una gran área del norte provincial con enorme potencial geológico para explorar.
Por eso estamos diseñando ahora un nuevo distrito que, bajo este mismo mecanismo, contempla un estudio ambiental muy profundo, una buena caracterización del ambiente y una fuerte sociabilización con el entorno y la comunidad. No por nada Impulsa tiene una oficina allí. La idea es que los proyectos puedan obtener también su Declaración de Impacto Ambiental para comenzar las tareas de exploración.
-La licencia social sigue siendo uno de los principales debates. ¿Qué le dirías a quienes todavía tienen reparos con la minería?
-La lógica con la que hemos trabajado, y ya llevo un tiempo en esto, es tratar de contar cuál es la historia y cómo se fundamenta todo. Primero, tenemos una Mendoza que necesita mayores oportunidades para todos sus ciudadanos.
Si me pongo en modo economista, te digo que el Producto Bruto Geográfico viene estancado desde hace años y falta un sector dinamizador, característico de una economía regional, que realmente tenga un impacto económico grande, que se traduzca en mayor empleo y mejores condiciones de trabajo para todos los mendocinos.
Entonces, junto con Plan Pilares, una institución de gran prestigio que de alguna manera nos va guiando en el ecosistema del desarrollo mendocino, se hizo un estudio del potencial geológico y económico de Mendoza.
Y, cuento corto, realmente hay capacidad geológica para, mínimamente, cuatro o cinco proyectos de cobre produciendo. Eso se traduce en mayores exportaciones, mayores empleos y más proveedores. Cuando vos generás un empleo directo en minería, estás generando entre dos empleos indirectos y hasta ocho inducidos. La generación de empleo es altísima.
Además, los salarios que se pagan, no solo en la minería directamente sino también en toda la cadena de valor, suelen ser más altos. Entonces, el beneficio económico es muy amplio. Y eso se traduce en que quienes Mendoza forma podamos quedarnos y tener una mejor vida aquí, en nuestra provincia.
Después, obviamente, todos queremos estar mejor, pero también queremos hacerlo de la mejor manera: cuidando el agua y respetando a las comunidades. La provincia define estándares de sostenibilidad muy altos, pero que están en línea con lo que las empresas mineras hacen en el mundo. No es que se esté pidiendo algo completamente ilógico. De hecho, el primer control de la minería pasa por las propias empresas, porque tienen muy clara la importancia de la vinculación con la comunidad, el cuidado del ambiente y el desarrollo económico.
Entonces, la discusión ya no es si minería sí o minería no; la discusión es qué minería queremos. Y es cuestión de seguir educando, seguir hablando, seguir conversando y seguir demostrando con argumentos que este es el sendero correcto.
-Como docente, ¿qué le recomendarías hoy a un joven que está pensando qué estudiar?
-Como profesor de Finanzas, siempre me corresponde explicar que uno no solo tiene que mirar el retorno futuro esperado, sino también cómo administrar los riesgos. Nunca sugeriría poner todos los huevos en la misma canasta. Estamos en un mundo que requiere distintas habilidades, ser pragmáticos y estar preparados para distintos escenarios.
La minería es una gran oportunidad. Si seguimos en este camino, las oportunidades van a estar en Mendoza y en el resto de Argentina. Y esa minería seguramente va a ocurrir, aunque nadie tiene la bola de cristal. Pero las oportunidades están. Entonces, lo que sí recomendaría es formarse profesionalmente teniendo en cuenta esa oportunidad, porque si finalmente se concreta, va a tener un gran rédito.
-¿Qué herramientas están impulsando desde Impulsa en materia de formación?
-A nivel Impulsa Mendoza tenemos tres objetivos estratégicos: la socialización y culturización de la minería, el diseño de las bases técnicas y el desarrollo del hub financiero. Detrás de eso tenemos muchos programas orientados a explicar la minería desde distintas perspectivas.
Tenemos plataformas de e-learning con cursos para quienes quieran profundizar en el entendimiento del sector. También realizamos campañas de comunicación más generales, que buscan despertar el interés y generar una primera aproximación al tema.
Y después desarrollamos programas específicos. Por ejemplo, en nuestra oficina de Payunia, y próximamente también en Malargüe, junto con Camem y Mujeres que Inspiran, realizamos cursos enfocados en el desarrollo de proveedores, porque justamente ese es uno de los temas materiales dentro de nuestro programa de sostenibilidad.
También tenemos incentivos para estudiar y formarse en minería junto con la Facae.
Lanzamos un programa de becas para que ciudadanos puedan acceder a esas formaciones y luego retribuir a la sociedad y a Impulsa con el conocimiento adquirido. Y, desde el lado financiero, con The Andean Bridge, del cual somos parte y promotores, realizamos distintos workshops, talleres concretos para entender cómo se financia y cómo se invierte en minería.
-Para cerrar: ¿cómo imaginás a Mendoza en cinco años y cómo la imaginás en diez o quince?
-En minería, desde que empezás a buscar un proyecto grande hasta que lo descubrís y lo ponés en producción, pasan aproximadamente 15 años. Y de más de cien proyectos que empezaste a buscar, probablemente solo uno termine convirtiéndose en mina.
Por suerte, Mendoza parte de una base de entendimiento geológico que puede ayudar a acelerar ese proceso, aunque nadie lo sabe con certeza. Gracias a Dios tenemos a San Jorge, que va a ser un gran dinamizador, a baja o mediana escala comparado con proyectos de clase mundial.
Pero es cuestión de acompañar socialmente, entender que hay una oportunidad, tomarla con seriedad e ir detrás de ella. Argentina definitivamente se va a desarrollar en materia minera.
Y ahí Mendoza, desde su lugar como espacio financiero, tiene una enorme posibilidad de seguir alojando eventos, concentrando fondos de inversión y profesionales técnicos que permitan generar el financiamiento que no solo requiere Mendoza, sino también el resto de las provincias y la región. Y naturalmente, en la medida en que eso vaya ocurriendo, las oportunidades van a ir creciendo. Con paciencia, obviamente.