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Efecto Norton: irregularidades por casi $1.000 millones comprometen a una cooperativa mendocina

Las alarmas se encendieron en el Valle de Uco por las consecuencias que ha traído una operatoria financiera del 2024 entre la bodega y Cooperativa San Carlos.


El efecto dominó de la crisis financiera de Bodega Norton ha hecho tambalear una nueva pieza. Es que Cooperativa San Carlos, una bodega ubicada en La Consulta que reúne a decenas de productores del Valle de Uco ha entrado en una delicada situación con una deuda que roza los $1.000 millones producto de las irregularidades en una operación realizada en 2024 con la empresa lujanina.

Según explicó Cristian Giusti, vicepresidente de la Cooperativa, el conflicto se originó hace ya dos años a partir de una venta de vino a Bodega Norton, realizada mediante Acindar, una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), y un crédito otorgado por el Banco Santander.

Una venta condicionada a la toma de un crédito

De acuerdo a lo narrado por Giusti a MDZ Online, la operación surgió cuando Norton ofreció comprar vino de exportación de primera calidad, pero bajo una condición: que la transacción se realizara mediante una SGR y con financiamiento bancario.

“La única forma en que te compraban el vino era por intermedio de una SGR y tomando un crédito”, explicó el dirigente.

La cooperativa aceptó avanzar porque necesitaba liquidez para comenzar a pagarles a sus socios productores. Sin embargo, allí apareció uno de los puntos que hoy cuestionan: la misma SGR que tiempo antes no había avalado un crédito de cosecha y acarreo por $26 millones terminó avalando una operación cercana a los $500 millones.

Según Giusti, la cooperativa no buscaba financiamiento para vender vino, sino que el crédito formó parte de una estructura previamente diseñada entre la empresa compradora y Acindar.

El reclamo tras la falta de pago

El conflicto escaló cuando, siempre según el relato de la cooperativa, Norton no habría cancelado la operación y Acindar comenzó a reclamar el pago a la entidad mendocina. “El reclamo debería hacerse a Norton, porque ellos tienen la factura de cobro del vino”, sostuvo Giusti.

La deuda original terminó creciendo hasta ubicarse, según detalló, en unos $875 millones debido a la acumulación de intereses financieros en un contexto de tasas elevadas. Como consecuencia, la cooperativa quedó categorizada en situación crediticia irregular dentro del sistema financiero. Eso, afirmaron desde la entidad, les impidió acceder a financiamiento para cosecha, acarreo y prefinanciación de exportaciones.

La convocatoria de acreedores y los cheques observados de Norton

Otro de los puntos señalados por la cooperativa tiene relación con la convocatoria de acreedores de Norton, la cual se remonta a finales de 2025, cuando se conoció las millonarias deudas que acarreaba la empresa y los conflicto familiares en su manejo.

Giusti aseguró que, luego de que la empresa informara que asumiría el pago, la SGR canceló el crédito original y posteriormente se armó un nuevo esquema de pago mediante cheques, en el que la cooperativa volvió a intervenir como endosante.

Según indicó, esos cheques fueron emitidos apenas antes de que Norton se presentara en convocatoria. “Emitieron cheques sabiendo que se iban a presentar en convocatoria”, afirmó. Además, aseguró que parte de esa documentación forma parte de la causa judicial actualmente en trámite.

Presentaciones judiciales

La cooperativa ya presentó una denuncia penal contra Norton y prepara otra contra la SGR involucrada en la operatoria. También realizó una presentación ante la Secretaría PyME de la Nación, organismo encargado de controlar a las sociedades de garantía recíproca.

De acuerdo con Giusti, uno de los planteos centrales es que las SGR deberían garantizar financiamiento para pequeñas y medianas empresas y no estructurar operaciones vinculadas a grandes compañías.

El respaldo de entidades ruralistas

La situación financiera de Cooperativa San Carlos encendió alarmas en el sector vitivinícola y rural del Valle de Uco. A través de un comunicado difundido por la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidades ruralistas advirtieron sobre presuntas irregularidades en una operatoria financiera que comprometería a la cooperativa mendocina.

Como lo expresaron ene un comunicado, desde hace años, la Sociedad Rural del Valle de Uco viene cuestionando las condiciones de financiamiento y comercialización que enfrentan productores y cooperativas vitivinícolas, especialmente en relación con los plazos de pago y el acceso al crédito.