Dólar: se recalienta el debate sobre si el tipo de cambio está atrasado o no
La estabilidad del dólar tranquiliza los ánimos pero, en medio de una aceleración inflacionaria, genera expectativas sobre futuros ajustes del tipo de cambio.
Entre los economistas cada vez más se escuchan argumentos sobre la depreciación del peso, en un contexto de dólar más o menos estable y persistente inflación.
Alf Ponce Mercado / MDZHablar de un dólar barato o caro exaspera al Gobierno y sobre todo al equipo económico. Sin embargo, el combo de estabilidad cambiaria de estos meses y el menor ritmo de desaceleración inflacionaria continúan retroalimentando el debate entre los analistas.
En lo que va del año el tipo de cambio nominal se ha apreciado poco más de un 5%, en medio de fuertes compras de divisas por parte del Banco Central (BCRA) por más de US$6.500 millones. Esto hizo que la cotización del dólar se alejara del techo de la banda cambiaria, la que, a su vez, subió por encima del ritmo de depreciación del tipo de cambio.
Los datos muestran que la brecha entre la cotización y el techo de la banda superó el 25%. Mientras tanto, la inflación minorista acumulada del primer trimestre del año fue del 9,5% en Argentina y del 1,3% en Estados Unidos, lo cual implica que la apreciación real respecto del dólar fue de más del 10%.
Menú de apreciaciones
Pero esta apreciación se da en el contexto de apreciaciones de distintas monedas respecto del dólar en medio del conflicto en Medio Oriente y la crisis energética.
Por ejemplo, con los datos de la inflación del primer trimestre del 2026, el real brasileño registra una apreciación de más del 6%, el peso colombiano del 5%, y el peso mexicano del 2%, mientras el yuan se apreció poco más de 1%, pero el euro se depreció casi 3%.
En lo que va de abril el dólar, medido por el índice DXY, se depreció un 1,5% nominal, pero mucho más con las monedas latinoamericanas, como por ejemplo un 4% contra el real, más del 3,5% contra el peso colombiano y el mexicano, mientras que contra el peso argentino apenas un 0,5%.
Exportaciones
Ahora bien, ¿cómo juega todo esto en el comercio exterior argentino? Cabe señalar que, a efectos de ingresos y egresos de los productores, hay que considerar también los movimientos de precios internacionales, y en el primer trimestre del año hubo subas importantes de varios de ellos, relevantes para las exportaciones de Argentina. Veamos.
A nivel general, el precio de las exportaciones aumentó más de 8%, debido a los precios de los Combustibles y energía (+15%), Productos agrícolas (+8%) y las Manufacturas de Origen Industrial (+8%). Mientras que por el lado de las importaciones se registraron aumentos en los precios de los productos importados por menor cuantía, menos del 7%, principalmente por el precio de los bienes intermedios y el de los autos, entre otros.
Proceso de inversión
“Si bien algo menor actualmente, hacia adelante posibles aumentos adicionales del precio de los bienes intermedios, de capital y de piezas y accesorios podría afectar la ecuación económica e incidir sobre el proceso de inversión necesario para ganar en competitividad y en eficiencia”, advierten los economistas de Quantum.
Por lo pronto, también se dieron aumentos en las cantidades exportadas e importadas, lo cual elevó el valor del comercio exterior.
Sin embargo, dadas las políticas aplicadas en distintos países y diferenciaciones entre productos, se observa que hay crecientes discrepancias en precios y flujos de comercio (muchas veces significativas) por diferenciaciones de mercados y productos, entre otros.
Claro que esta combinación de efectos se produce en un contexto en el que el balance comercial viene siendo marcadamente superavitario: en el primer trimestre del año el saldo superó los US$5.000 millones como producto de exportaciones de casi US$22.000 millones (aumentaron 15% interanual) y de importaciones cerca de US$16.500 millones (cayeron 7% interanual).
Deuda corporativa
No hay que soslayar que, en términos de oferta de divisas, al superávit comercial se suman las liquidaciones de las emisiones de deuda corporativa y de provincias denominada en dólares que se vienen haciendo desde el último trimestre del año pasado y de los préstamos en dólares de los bancos locales al sector privado.
“En el primer trimestre del año el peso se apreció respecto del dólar y algo menos respecto de otras monedas de los países con los que comercia Argentina. Sin embargo, en el agregado, los ingresos netos totales subieron, explicados tanto por el aumento de precios internacionales, como de las cantidades netas exportadas.
Los efectos de la apreciación real y cuestiones comerciales varias llevan a efectos sectoriales muy distintos”, sintetiza la consultora de Daniel Marx.

