Boletín de crédito privado: aprobado en dólares, flojo y a recuperatorio en pesos
Lo que ocurra con el crédito privado, en pesos y en dólares, es clave para apostar a la recuperación del nivel de actividad.
Desde que asumió el gobierno de Javier Milei la cantidad de pesos con los que funciona la economía cayó casi un punto del PIB hasta tocar un 15,3%.
No basta con mirar solo los datos sobre los créditos bancarios para evaluar la evolución del financiamiento al sector privado, porque el mercado de capitales, en su conjunto, está cumpliendo un rol complementario vía instrumentos como las cauciones, los pases, las emisiones de deuda privada (obligaciones negociables, ON), los pagarés, y los cheques de pago diferido, entre otros.
Las estimaciones privadas dan cuenta que, a lo largo de las tres primeras semanas de mayo, el financiamiento total en pesos al sector privado, incluyendo el bancario y el del mercado de capitales, roza el 13% del PIB, de los cuales aproximadamente, en líneas generales, casi tres cuartas partes son préstamos de los bancos.
El resto, mucho más que un cuarto del total, se distribuye entre el stock de emisiones de instrumentos privados en el mercado, sobre todo, cheques de pago diferido y pagarés; y en cauciones y pases, principalmente a un día de plazo.
Préstamos en pesos
Ahora bien, en la comparación con el inicio del gobierno de Javier Milei, la relación de financiamiento en pesos en términos del PIB aumentó marginalmente, sin embargo, se observa que aumentaron los préstamos en pesos de los bancos, las cauciones y los pases, a expensas de la reducción del financiamiento a través de ON, pagarés y cheques de pago diferido.
Claro que a la par de esto, se daba el fenómeno del crecimiento de la exteriorización de dólares (blanqueo) que generó una importante expansión del financiamiento al sector privado en dólares, pero limitado a potenciales receptores. Entonces, blanqueo mediante, los depósitos en dólares del sector privado pasaron de 14.000 millones a 39.000 millones de dólares, lo que representa un aumento de más de 3% del PIB (a más del 5%).
De forma tal, que los préstamos bancarios pasaron de 3.500 millones a 22.600 millones de dólares, lo que en términos del PIB fue pasar del 0,5% a casi el 3%, y, además, aumentó el financiamiento en el mercado de deuda, con un stock estimado de obligaciones emitidas en el mercado local que pasó de 3.200 millones a 19.700 millones de dólares (casi lo mismo que los préstamos bancarios en términos del PIB), según estimaciones de la consultora Quantum.
Agregados monetarios
Cabe señalar que desde el inicio de la gestión libertaria hubo un cambio en los agregados monetarios, destacándose las modificaciones en el uso del efectivo y los saldos en los bancos, observándose una migración de dinero transaccional tradicional (M2 en la jerga económica) en pesos a un agregado “M2 plus” que además del M2 tradicional incluye los saldos de los fondos comunes de inversión de money market (que hoy representan casi 6% del PIB).
Pero en ese mismo período, la cantidad de pesos con los que funciona la economía (M3) cayó casi un punto del PIB al 15,3%. Esto encastra con los datos de financiamiento privado en pesos que en términos del PIB se mantuvo casi sin cambios, con aumento de la participación del financiamiento bancario, mientras en simultáneo crecía significativamente el financiamiento en dólares que lo hizo en casi 5 puntos del PIB a cerca del 6%, limitado a exportadores.
Además, en este período el PIB creció más de 7%. Con vistas al futuro mediato, tanto el Gobierno como el sector privado aspiran a expandir el financiamiento local en pesos, sin embargo, ello implica un reto por motivos idiosincráticos.
Pesos en circulación
El cuadro de situación muestra que desde el inicio de la administración Milei la cantidad de dinero en la economía en relación con el PIB es algo menor, a pesar que el PIB creció; mientras que el financiamiento privado en pesos (bancario y del mercado de capitales) creció marginalmente; pero se expandieron el financiamiento bancario y de cauciones en pesos a expensas del originado en el mercado de capitales, lo que está relacionado con el aumento del financiamiento en dólares a mediano y largo plazo.
No hay duda que la reducción del riesgo país y las perspectivas de la evolución de la economía y del mercado externo contribuyeron a que los dólares exteriorizados (blanqueados) impulsaran el financiamiento a empresas, pero complementar la mayor oferta de financiamiento en dólares con expansión del financiamiento en pesos es un desafío.
Por lo tanto, en la medida en que siga descendiendo la inflación y se remonetice la economía (aumente la cantidad de dinero), se podría aventurar una mayor expansión del financiamiento en pesos al sector privado, bajo condiciones que impliquen extensión de plazos, entre otros aspectos.

