Banco Central: los datos inflacionarios imponen mesura monetaria
El salto de la tasa mensual de inflación minorista jaquea el manejo de la política cambiaria y monetaria, y su interrelación entre el Central y el Tesoro. Los últimos datos imponen cierta prudencia a la hora de inyectar pesos en el sistema financiero.
Desde que la tasa de inflación mensual comenzó a subir a partir del segundo semestre del 2025 quedaron en evidencia las dificultades que tenía el equipo económico de Luis Caputo para lograr el objetivo prioritario del Gobierno libertario que es la desinflación, que además de implicar el sostenimiento del equilibrio fiscal, obliga a un prudente manejo monetario y cambiario en función de la evolución de la demanda de dinero. ¿Por qué? Ocurre que si el Banco Central (BCRA) expande la oferta de Base Monetaria, o sea, emite dinero, pero sin la contrapartida de la demanda de dinero, entonces, pueden generarse problemas adicionales para quebrar la tendencia inflacionaria de los últimos meses.
Cabe recordar que a fines del año pasado se anunció la implementación de una especie de juegos de roles, entre el BCRA y el Tesoro, en cuanto a la acumulación de reservas y el correlato en materia monetaria. Veamos.
Desde fines del 2025 hasta casi la primera quincena de febrero de este año la Base Monetaria se contrajo $779.000 millones, lo que era esperable teniendo en cuenta la estacionalidad de la demanda de dinero, que precisa una expansión de la oferta al final de cada año para sortear turbulencias en la tasa de interés. Sin embargo, el nivel y la volatilidad de las tasas de interés desde fines de 2025 hasta principios de este año reflejan movimientos en el mercado monetario con señales de demanda excedente.
Dinámica de tasas: El costo de absorber liquidez excedente
Es cierto que las tasas de interés se han venido acomodando en las últimas semanas, sin embargo, siguen siendo altas en comparación con las del promedio de diciembre pasado: la tasa promedio de la rueda simultánea SIMU (son operaciones simultáneas de corto plazo de spot y futuro donde participan el BCRA y las entidades financieras, para el manejo de liquidez excedente ) de febrero 2026 está en niveles de 27,4% nominal anual, contra el 20% de diciembre 2025 mientras la tasa TAMAR está en 31,7% cuando en diciembre 2025 era del 27,5%. En tanto, las tasas de interés activas, como la de los Adelantos en cuenta corriente, también subieron unos 525 puntos básicos en relación con el promedio de diciembre 2025.
-
Te puede interesar
Escrituras en CABA: caen 17% en febrero, pero suben los precios
“Estos movimientos en la tasa de interés pueden asociarse a la decisión de absorber Base Monetaria, en parte revirtiendo el aumento estacional de fin de año, con el objetivo de continuar con la desaceleración de precios e incentivar la entrada de divisas”, explican desde Quantum. En tal sentido, el principal instrumento usado fueron fondos del Tesoro que tenía depositados en el BCRA, aunque también lo fue el “roll-over” de más del 100%, o sea, la toma fondos en el mercado por montos superiores a los vencimientos de deuda en las últimas licitaciones.
¿Cómo se explica entonces la contracción de la Base Monetaria de $779.000 millones en lo que va del año y en qué contexto se da?
- Por un lado, el BCRA expandió la Base en $2,43 billones por compras de divisas en el mercado de cambios.
- Por otro lado, la absorción de Base por compras netas de divisas que le hizo el Tesoro al BCRA, por $5,17 billones equivalentes, está relacionada fundamentalmente al pago de los servicios de la deuda con el sector privado (bonistas) en enero pasado ($3,4 billones) y al pago de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI) hace unos días atrás ($1,13 billones).
- También hubo una expansión de la Base vinculada con la baja de los depósitos del Tesoro en el BCRA, originados en la “distribución de utilidades” en 2025, por $1 billón.
- A lo que se suma la expansión por otros factores asociados a la cancelación de operaciones pasivas entre el BCRA y los bancos por $1 billón.
Ahora bien, la compra de divisas por parte del BCRA y la esterilización de fondos excedentes del Tesoro (por emisión de deuda por encima de los vencimientos) son algunos de los elementos que definen el sesgo contractivo de la política monetaria, pero ahora sin el efecto estacional se podría esperar una expansión de la Base por las compras de divisas que haga el BCRA. Para Quantum, las formas y contención de ese aumento de oferta dependerán de la evolución de los movimientos entre el BCRA y el Tesoro. Por lo pronto, “como complemento para estimular el aumento en la demanda de dinero, se observan tasas de interés en pesos superiores a las expectativas de devaluación, con efecto en el tipo de cambio que se aprecia”, advierte la consultora.