Donald Trump retrocede en pantuflas: qué hay detrás de reconsiderar los aranceles a China
Hasta hace 48 horas, el presidente norteamericano Donald Trump, tenía al tope de su agenda dos temas innegociables, según la propia estrategia de su administración: la imposición de aranceles estratosféricos a China del 145% - para el resto de países, Estados Unidos los subió de forma importante pero luego los bajó al 10%- y la presión sobre Jerome Powell, el titular de la Reserva Federal para que en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria, que tendrá lugar el 6 y 7 de mayo, el organismo baje las tasas de interés de referencia, algo a lo que Powell se resiste.
En las últimas horas, el propio Trump y encumbrados funcionarios de su administración dieron claras señales de morigerar esas duras políticas. Analistas sostienen que la razón de la retractación no es otra que el daño económico que están generando en Estados Unidos, algo así como un tiro en el pie que se habría dado el propio Ejecutivo norteamericano.
Para algunos ya es demasiado tarde para reparar el daño de una política que califican de "caótica". Consideran también que el presidente Donald Trump "parece estar retractándose de algunas de sus posturas más extremas sobre la economía", aunque el daño parece ya estar hecho.
"El martes, Trump suavizó dos temas clave que habían estado causando problemas a Wall Street: señaló su disposición a flexibilizar los aranceles a China y afirmó que 'no tiene intención' de despedir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Pero el abrupto cambio de tono fue otro recordatorio de la turbulencia que emana de la Casa Blanca y que podría llevar a Estados Unidos, y potencialmente a otras economías, a una recesión", advierten Allison Morrow y Matt Egan, en un análisis publicado en CNN.
Por su parte, Wendy Edelberg, investigadora principal de Estudios Económicos del Brookings Institution, destacó en una entrevista con la cadena norteamericana que "más perjudicial que los propios aranceles es la incertidumbre que ha creado la Casa Blanca". agregó que "los bandazos no han terminado, de hecho, esto es simplemente otro bandazo".
"A pesar del reciente repunte, se han perdido casi 7 billones de dólares en valor del S&P 500 desde que se alcanzaron máximos históricos hace apenas dos meses, de acuerdo al índice S&P Dow Jones", remarcaron analistas a la cadena CNN.
Una medida del impacto que tienen las declaraciones y las acciones del presidente de Estados Unidos es la destrucción del valor de activos financieros. Desde que asumió el pasado 20 de enero, las acciones estadounidenses perdieron 11% de su valor, afectadas por cambios casi diarios y mensajes contradictorios de la Casa Blanca en relación a la agenda comercial y los aranceles, "que alteraría fundamentalmente el comercio mundial y frenaría drásticamente el crecimiento económico", indican los analistas de CNN.
"A pesar del reciente repunte, se han perdido casi 7 billones de dólares en valor del S&P 500 desde que se alcanzaron máximos históricos hace apenas dos meses, de acuerdo al índice S&P Dow Jones", remarcaron. Así, cualquier señal de que Trump esté reduciendo los aranceles o respetando décadas de precedentes sobre la independencia de la Reserva Federal será una buena señal para Wall Street. 
"Los mercados están aterrorizados por las tonterías que va a hacer, y cuando no las hace, se emocionan", declaró a CNN Justin Wolfers, profesor de economía y políticas públicas de la Universidad de Michigan. Pero en estos casos, no hay almuerzos gratis y el daño ya se hizo.
"Proyectamos que el PIB eventualmente caerá un 5% si se implementan todos los aranceles", señaló Kent Smetters, profesor de economía empresarial y políticas públicas en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania.
"Está claro que la economía se desacelerará", aseguró Wolfers, "la pregunta es cuánto". Para los analistas, este año existe un riesgo de recesión elevado, entre 50 % y 70 % y casi todos señalan que esas probabilidades se mueven al compás de la agenda arancelaria de Trump en constante evolución.
Incluso en el hipotético caso en que los aranceles se desmantelaran hoy, Estados Unidos vería bajar al menos 1% de su PIB solo por la incertidumbre política, destacó Kent Smetters, profesor de economía empresarial y políticas públicas en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Y dejó una declaración temeraria: "Proyectamos que el PIB eventualmente caerá un 5% si se implementan todos los aranceles".


