Alarma de los industriales textiles por la baja de aranceles a la importación
La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) manifiestó "su profunda preocupación" por el anuncio de reducción de aranceles para la importación de indumentaria y calzado realizado por el ministerio de Economía.
Aunque reclamaron que se retrotraiga la medida, no se opusieron de manera contundente, sino que plantearon la necesidad de una estrategia integral que, además de estas bajas de aranceles, contemple la mejora de la competitividad sistémica de la industria local. "Esta medida puede comprometer seriamente el empleo, la producción y el desarrollo de la cadena de valor textil en Argentina", argumentaron.
La industria textil emplea directamente a más de 540.000 personas y es un motor clave para el desarrollo de economías regionales. Es el principal empleador en La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero y entre los principales en la CABA, Buenos Aires y Tucumán.
Actualmente, la industria opera con una muy baja utilización de la capacidad instalada y en el último año se ha perdido una importante cantidad de puestos de trabajo: uno de cada tres empleos perdidos en el último año corresponde al textil.
"Nos preocupa que la rebaja arancelaria se aplique sin haber avanzado en reformas necesarias para reducir la presión fiscal, mejorar el acceso al financiamiento y optimizar la infraestructura logística. Ante una presión fiscal sobre el sector formal cercana al 50% la competencia se torna casi imposible. Además, la experiencia internacional ha demostrado que una apertura comercial sin planificación puede debilitar la industria local en lugar de fortalecerla. Priorizar la rebaja de aranceles antes de aliviar los costos internos, se genera un escenario de competencia desigual que pone en riesgo el tejido productivo nacional", señalaron.
"No pedimos beneficios sectoriales sino trabajar en conjunto para mejorar la competitividad de nuestra industria. Para ello es necesario igualar las condiciones frente a productos importados producidos en contextos con menos impuestos, leyes laborales modernas y acceso al crédito para la producción", sostuvieron.
"Desde FITA solicitamos al Gobierno a reconsiderar esta medida y nos ponemos a disposición para trabajar juntos en un plan de desarrollo que garantice condiciones de equidad y sustentabilidad para la industria nacional y los trabajadores del sector".
¿Oportunidad o amenaza para la industria argentina?
Según datos relevados por Jidoka, empresa especializada en comercio exterior, durante el año 2024, las importaciones de prendas de vestir alcanzaron los US$ 159 millones, sobre todo las provenientes de China. Con la baja de aranceles y la liberación de barreras, como el estampillado, etiquetado, declaración jurada de configuración de producto y valores criterios, entre otras, se espera un crecimiento de por lo menos el 30% en las importaciones de indumentaria para este año.
El sector textil y de indumentaria en Argentina es el que más creció en importaciones, después del sector de tecnología. Sin embargo, dicho sector siempre estuvo muy protegido y con la liberación de trabas y barreras, que a primera vista puede facilitar las importaciones, compromete a la producción local y la pone en alerta.
"La liberación de barreras, así como puede resultar beneficioso para el sector, también invita a los productores, empleados, y todos los que son parte, a tomar ciertos recaudos y medidas para preservar a la industria”, afirmó Gabriel Salomón, director general de Jidoka y especialista en comercio exterior.
Desde Jidoka preveen que no se dejará de producir a nivel local y que seguramente las marcas y empresas del sector harán un mix entre productos importados y productos nacionales, trabajando en estas dos líneas de negocios: importación y producción.
Así mismo la compañía recomienda ciertas medidas a tomar por parte del productor local para seguir siendo competitivo en este nuevo escenario:
- Invertir en tecnología: para mejorar la eficiencia y productividad, y reducir costos.
- Fomentar la innovación: desarrollando nuevos productos
- Desarrollar marcas propias: para diferenciarse de las importaciones y aumentar su valor agregado.
- Buscar mercados alternativos: para exportar sus productos y reducir su dependencia del mercado local.
- Implementar estrategias de marketing: para promocionar sus productos y atraer a los consumidores.
- Fomentar la colaboración: entre las empresas y las organizaciones para compartir conocimientos, recursos y experiencias.