A dos años de la mayor catástrofe bursátil de Argentina

A dos años de la mayor catástrofe bursátil de Argentina

El 12 de agosto de 2019, la bolsa argentina cayó alrededor de un 50% en dólares, iniciando una etapa de destrucción que aún no se revierte.

Gonzalo Andrés Castillo

Gonzalo Andrés Castillo

De la misma forma que Estados Unidos tiene el S&P 500, Argentina tiene el S&P Merval, un índice que nuclea las principales compañías que cotizan en la bolsa local. Esto permite conocer de un simple vistazo cómo se está comportando el mercado argentino y sus diferentes reacciones frente a diversos escenarios económicos, políticos y sociales, entre otros.

Al observarlo, uno puede darse cuenta de que su tendencia es, desde hace varios años, completamente alcista. Sin embargo, esto se debe a que está medido en pesos. Al medirlo en dólares mediante el tipo de cambio CCL, la situación cambia por completo.

Actualmente, la bolsa argentina parece estar en un “piso”, una zona en la que los precios se han estabilizado y su volumen se ha reducido. Siguiendo la teoría de Dow, hay altas probabilidades de que lo próximo que siga sea el inicio de un mercado alcista. A pesar de la buena noticia, es importante conocer cómo se llegó a una zona tan baja.

La destructiva caída de 2019

El viernes 9 de agosto de 2019, el último día bursátil antes de las elecciones PASO, la bolsa argentina subió un 7,15% en dólares “descontando” una victoria del Gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, los resultados fueron totalmente devastadores para quienes tenían esta proyección: el actual presidente Alberto Fernández se impuso en aquel momento por 15 puntos.

Al día siguiente, apenas abrieron los mercados, el rojo sangre “manchó” las pantallas de los inversores y operadores. Tras una rueda repleta de volatilidad y frenetismo, el índice Merval cerró cerca de un 50% en dólares por debajo del último cierre.

Al descomponer el índice, la caída fue aún más destructiva y preocupante: Grupo Financiero Galicia (-56%), YPF (-34%), Pampa Energía (-54%), Edenor (-59%), IRSA (-37%), Loma Negra (-56%), Telecom (-33%), Banco Macro (-53%).

Si bien quienes realizaron estrategias bajistas lograron ganar mucho dinero, no fue el caso de la mayoría. Debido a esto, la fecha fue conocida en Argentina como el “lunes negro”.

De todas formas, la historia no terminó en aquel momento. Hasta principios de septiembre, la baja continuó en la mayoría de los activos. En promedio, el índice Merval cayó otro 25% en dólares, pero los activos por separado se desplomaron aún más, superando en muchos casos el 40%.

El tiempo pasó y la bolsa argentina fue estabilizándose, pero volvió a ocurrir otro cisne negro: el coronavirus. En este caso, la crisis afectó a todo el mundo, y Argentina no fue la excepción. Afortunadamente, y hasta el momento, la caída se detuvo y se inició una etapa de lateralización, conocida como “fase de acumulación”.

Pero el daño ya estaba hecho y las principales empresas del país pasaron de valer miles de millones de dólares a solo unos cientos de millones.

Además, es importante recordar que el “lunes negro” no se dio en máximos históricos, sino que apareció luego de una etapa bajista iniciada a principios de 2018, desde aquel punto y hasta el mínimo de marzo de 2020, el índice Merval cayó cerca de un 87% en dólares. Y cada activo por separado, aún más.

Definitivamente, un día para recordar…

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