La conmovedora despedida de Enzo Fernández a Messi: "Me cuesta imaginar..."
Lionel Messi anunció su retiro de la Selección Argentina y recibió cientos de mensajes. Uno de los más conmovedores fue el de Enzo Fernández.
Enzo Fernández despidió a Messi con una emotiva carta.
Este lunes el mundo del deporte se sacudió con el anuncio de la retirada de Lionel Messi de la Selección argentina. Los ecos de cada palabra escrita por el hasta ahora capitán albiceleste resonó en cada rincón del planeta. Pero hubo un lugar en el que el cimbronazo se hizo sentir con más fuerza: el vestuario de la Scaloneta. Con el correr de las horas fueron llegando los mensajes de los compañeros del Diez. Hubo uno que llamó especialmente la atención por una historia que hay detrás: el de Enzo Fernández.
Cuando Enzo era apenas un niño que anhelaba llegar a vestir la camiseta albiceleste, hubo un hecho que paralizó todos los corazones argentinos: tras perder la final de la Copa América Centenario 2016 ante Chile, Messi declaraba que renunciaba a la Selección. "Se acabó la Selección para mí. Es increíble, pero no se me da", declaraba el astro rosarino. Tras ese hecho, Fernández publicó una carta que con el correr de los años se hizo viral.
"Hacé lo que vos quieras Lionel, pero por favor pensá en quedarte. Pero quedate para divertirte, que es lo que esta gente te ha quitado", decía en aquella ocasión Enzo. Messi finalmente cambiaría su postura, y lo demás es historia.
Ahora, diez años después el Crack le puso punto final a su carrera en la Selección, y el volante surgido en River volvió a expresarse en redes: "Por suerte volviste".
La conmovedora carta de Enzo Fernández a Messi
Las vueltas de la vida hicieron que aquel niño que le pedía a Messi que se quede en la Selección llegara a compartir vestuario con el Diez y sea uno de sus principales laderos en las gestas que llevaron al combinado nacional a estar en la cima del mundo. Luego del camino recorrido, y con la certeza de que Messi ya no estará sentado en el vestuario albiceleste, Enzo realizó un posteo a corazón abierto.
"Leo, cuando aquella vez dijiste que te ibas de la Selección me puse muy triste. Yo era un pibe y hacía cuentas con tu edad y la mía para ver si algún día llegaba a jugar con vos. Parece una boludez, pero lo hacía de verdad: pensaba cuántos años te podían quedar, cuántos me faltaban para llegar a Primera y soñaba con que, aunque fuera una vez, pudiéramos coincidir con la camiseta de Argentina", expresó el volante al inicio de su carta.
En su escrito, el todavía mediocampista del Chelsea destacó que no sólo alcanzó a jugar con el Diez, sino que pudo compartir "concentraciones, vestuario, charlas, abrazos, momentos difíciles, momentos increíbles y terminamos siendo campeones del mundo juntos".
Sin embargo, el ex River no se quedó en lo deportivo, sino que apuntó a la parte humana del crack rosarino: "Siempre voy a agradecerte cómo fuiste conmigo desde que llegué. Yo venía con la ilusión de compartir cancha con mi ídolo y me encontré con una persona que desde el primer momento me hizo sentir uno más. Siempre tuviste una palabra, un consejo, un abrazo o simplemente la forma de hacerme sentir tranquilo cuando lo necesitaba. Eso no me lo voy a olvidar nunca".
Tras el anuncio de Messi, Enzo destaca que le cuesta imaginarse un vestuario sin el Diez. "Fueron tantos años viéndote ahí que parece imposible pensarlo de otra manera", resalta antes de remarcar: "Qué suerte tuve, Leo. Qué suerte tuvo ese pibe que hacía cuentas sin saber si algún día iba a llegar a tiempo".
"Gracias por tratarme como me trataste, por todo lo que me enseñaste y por dejarme compartir una parte de tu historia. Te vamos a extrañar mucho, capitán", concluye la emotiva carta de Enzo Fernández.
La carta completa de Enzo Fernández
Leo, cuando aquella vez dijiste que te ibas de la Selección me puse muy triste.
Yo era un pibe y hacía cuentas con tu edad y la mía para ver si algún día llegaba a jugar con vos. Parece una boludez, pero lo hacía de verdad: pensaba cuántos años te podían quedar, cuántos me faltaban para llegar a Primera y soñaba con que, aunque fuera una vez, pudiéramos coincidir con la camiseta de Argentina.
Por suerte volviste.
Y la vida terminó siendo mucho más linda de lo que ese pibe podía imaginar.
No solo llegué a jugar con vos. Compartimos concentraciones, vestuario, charlas, abrazos, momentos difíciles, momentos increíbles y terminamos siendo campeones del mundo juntos.
Pero, sobre todo, siempre voy a agradecerte cómo fuiste conmigo desde que llegué. Yo venía con la ilusión de compartir cancha con mi ídolo y me encontré con una persona que desde el primer momento me hizo sentir uno más. Siempre tuviste una palabra, un consejo, un abrazo o simplemente la forma de hacerme sentir tranquilo cuando lo necesitaba.
Eso no me lo voy a olvidar nunca.
Hoy me cuesta imaginar la próxima concentración sin vos. Salir a la cancha y no verte adelante, con la 10. Fueron tantos años viéndote ahí que parece imposible pensarlo de otra manera.
Qué suerte tuve, Leo.
Qué suerte tuvo ese pibe que hacía cuentas sin saber si algún día iba a llegar a tiempo.
Gracias por tratarme como me trataste, por todo lo que me enseñaste y por dejarme compartir una parte de tu historia.
Te vamos a extrañar mucho, capitán.