Franco Colapinto quedó en deuda y empiezan a aparecer los fantasmas
El argentino Franco Colapinto cerró un fin de semana complicado, lejos del rendimiento de su compañero de equipo en el Gran Premio de Japón.
Colapinto no logró revertir un fin de semana adverso y terminó lejos en Suzuka.
Instagram @alpinef1teamNo hubo épica en Suzuka. Franco Colapinto confirmó la tendencia del fin de semana y terminó P16 en el Gran Premio de Japón de la Fórmula 1, donde su compañero de equipo, Pierre Gasly, fue séptimo. Se podría aducir que el auto de seguridad ayudó a uno y no a otro, pero no sería un análisis serio.
Franco estuvo lejos y los fantasmas, inevitablemente, empiezan a aparecer.
Una mala clasificación, las quejas y una promesa
El piloto argentino de Alpine, que venía de sumar una unidad en el Gran Premio de China, estuvo muy lejos esta vez. En las prácticas libres se lo escuchó quejarse por la diferencia de rendimiento con el A526 de Gasly.
“La verdad es que no entiendo muy bien la diferencia. Estoy bastante perdido, es una diferencia muy grande”, indicó. Después clasificó 15º (bastante lejos para las aspiraciones de la escudería francesa de pelear este año por ser “el mejor del resto").
Y más tarde vino la promesa: “Como equipo, trabajaremos duro y daremos todo lo que Franco necesite para entender mejor por qué el ritmo no estuvo ahí y ayudar a cerrar esa brecha”, expresó Steve Nielsen, jefe del equipo.
Sin embargo, también hubo un llamado a la autocrítica para Colapinto: “Pierre volvió a tener una actuación increíblemente sólida y demostró que se ha adaptado rápidamente a estos nuevos autos, que a menudo son muy desafiantes. Por el lado de Franco, no dio el mismo salto en rendimiento entre sesiones y quedó fuera en la Q2".
Una carrera cuesta arriba y lejos de los objetivos
No fue todo malo en Japón para Colapinto, que tuvo otra buena largada y llegó a estar P13, pero se vio condicionado por el auto de seguridad tras el accidente de Oliver Bearman, justo después de que Franco ingresara a boxes.
El oriundo de Pilar quedó detrás del Williams de Sainz y las aspiraciones por repetir lo de Shanghái se fueron desmoronando rápidamente.
En declaraciones posteriores, se lamentó por no haber podido aprovechar un ritmo de carrera “decente” (según sus propias palabras): "Teníamos más ritmo que Lawson, y él terminó en los puntos”, indicó.
Lo cierto es que Franco terminó solo por delante de los Aston Martin, los Cadillac, el Williams de Albon y el accidentado Bearman. Para colmo de males, Gasly hizo un carrerón, sumó por tercer GP consecutivo (3 de 3) y fue –literalmente- el “mejor del resto”, lo que deja en evidencia que Alpine sí dio el salto.
Los fantasmas de Franco Colapinto
Colapinto se sumó a Alpine en 2025 como piloto de reserva. El titular en aquel entonces, Jack Doohan, solo duró seis carreras antes de ser reemplazado por el argentino.
Flavio Briatore -un hombre de poca paciencia, ya se sabe- se mantiene en preocupante silencio. En Estonia, un país con menos de la mitad de habitantes que CABA, el ruido para que Paul Aron tenga su oportunidad difícilmente se haga sentir.
Pero en redes sociales, termómetro social de la era moderna, empezó a ponerse a prueba la paciencia y el River-Boca por Colapinto comienza a hacerse cada vez más presente.
El rendimiento de Alpine, las malas paradas en boxes, ya no son excusa. Franco corre detrás de sí mismo para demostrar que merece el asiento y el momento es ahora.



