El mendocino que sobrevivió la deportación, el descenso de River y las críticas en México para llegar a un Mundial
La historia del delantero mendocino que sobrevivió la crisis del 2001, el descenso de River y las críticas en México para llegar a disputar una Copa del Mundo.
El delantero mendocino que debutó en River y brilló en Monterrey, llegó a la cita mundialista vistiendo la camiseta del Tri.
Federación MexicanaCon el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, repasaremos las historias de tres mendocinos que vivieron la Copa del Mundo de una manera muy particular: con la camiseta de otra selección. La lista de argentinos que jugaron el certamen con otro país es larga, pero dentro de ese grupo hay un puñado que nació en suelo mendocino. Tres nombres propios que vale la pena conocer o recordar.
De Mendoza a Texas, con escala forzada en Mendoza
Continuando en orden cronológico y luego de conocer la vida de Rubén Cano y de Pablo Mastroeni, llegamos al final de la sección para repasar la historia del jugador mendocino que disputó un mundial con otra selección y que aún continúa jugando.
Rogelio Gabriel Funes Mori nació el 5 de marzo de 1991 en Mendoza, junto a su hermano gemelo Ramiro. La crisis del 2001 lo cambió todo: su padre Cacho, que había perdido su trabajo como chofer en YPF, emigró primero a Estados Unidos buscando un nuevo horizonte. Unos meses después, la familia lo siguió.
El viaje no salió como esperaban. Llegaron a Atlanta sin visa, dijeron que iban de visita, y las autoridades migratorias no les creyeron. Los deportaron de regreso a Argentina. Después de seis meses, la familia lo intentó de nuevo pero esta vez viajaron a Miami, donde era más habitual la llegada de turistas latinoamericanos. Esa vez funcionó. Se instalaron en Arlington, Texas, aunque durante años vivieron sin documentos en regla.
Rogelio y Ramiro crecieron en esa realidad. Ayudaban a sus padres limpiando oficinas, fueron a la escuela secundaria en inglés sin entender nada al principio, y siguieron soñando con ser futbolistas. El fútbol era el hilo que los conectaba con lo que habían dejado atrás.
El reality, el Chelsea y la vuelta a casa
En 2007, la cadena televisiva latina Univisión organizó un concurso llamado "Sueño MLS" con más de cinco mil participantes. El premio prometido era un contrato en el plantel principal del FC Dallas. Los mellizos avanzaron ronda a ronda y Rogelio ganó la competencia, con Ramiro entre los finalistas. Sin embargo, el premio no fue exactamente lo prometido: terminaron en la reserva del club, donde las chances de llegar a primera eran prácticamente nulas.
Entrenando en Dallas llamaron la atención de Jorge Alvial, un ojeador chileno que trabajaba para el Chelsea de Inglaterra. Los convocó a una prueba de dos semanas en Londres, donde se entrenaron con la Reserva y convivieron con figuras de la primera división. El problema era sin salida: si viajaban a Inglaterra no podrían volver a Estados Unidos por su situación migratoria. Se la jugaron igual. En el Chelsea gustaron, pero sin pasaporte europeo no había forma de quedarse.
Volvieron a Argentina sin destino claro. Pasaron por Buenos Aires, entrenaron en Tigre, pero no se adaptaron. Regresaron a Mendoza y retomaron sus trabajos en Godoy Cruz, hasta que apareció una oportunidad que nadie podía rechazar.
River, el descenso y la canción en su contra
A través de un contacto del entrenador colombiano Óscar Pareja, quien los había conocido en Dallas, los Funes Mori consiguieron una prueba en River Plate. El club que toda la familia seguía desde siempre. Cuando les dijeron "River", no lo dudaron un segundo. La prueba resultó exitosa y a fines de 2009 Rogelio debutó en Primera División bajo las órdenes de Leonardo Astrada, ante Vélez en Liniers.
Sus primeros pasos fueron prometedores: en el Apertura 2010 fue el máximo goleador del equipo e incluyó un hat-trick ante Racing. Ese gran presente captó la atención de las selecciones juveniles: a principios de 2011 fue convocado por Walter Perazzo para disputar el Sudamericano Sub-20 en Perú, certamen donde jugó 9 partidos y marcó 2 goles con la camiseta albiceleste.
Pero los momentos de sequía también llegaron, y los hinchas no tardaron en hacérselos saber. Le compusieron una canción que decía "la hinchada quiere gritar el gol… y Funes Mori lo erró", que se popularizó entre los rivales y se le pegó durante años. Aun así, se quedó cuando el club bajó al Nacional B en 2011 y fue parte del plantel que logró el ascenso inmediato.
Ya de regreso en la máxima categoría, su perseverancia le valió el llamado más importante de su carrera en el país. El 19 de septiembre de 2012, Alejandro Sabella lo hizo debutar en la Selección Argentina Mayor frente a Brasil, por el Superclásico de las Américas. Entró en el segundo tiempo, sumando lo que serían sus únicos minutos oficiales con la absoluta antes de su posterior nacionalización mexicana.
En total jugó 106 partidos y marcó 22 goles con la camiseta de River antes de que Ramón Díaz decidiera no contar con él. Un número discreto para la dimensión de un club como River, pero construido en el peor momento institucional de su historia.
Europa de paso y México como destino definitivo
Su salida de River lo llevó al Benfica de Portugal en 2013, pero allí prácticamente no tuvo lugar en el primer equipo. Fue directamente al Benfica B, donde anotó 12 goles en 13 partidos. Luego pasó cedido al Eskiehirspor de Turquía, donde sumó rodaje con 14 goles en 36 partidos. Europa fue un trámite necesario, no una consagración.
En 2015 llegó a los Rayados de Monterrey por pedido del entrenador argentino Antonio Mohamed, el Turco. Y fue ahí donde Rogelio Funes Mori encontró su lugar en el mundo. Se convirtió en el máximo goleador histórico del club con más de 130 goles, superando la marca del chileno Humberto Suazo. Ganó títulos de la Liga MX, la Copa MX y dos Ligas de Campeones de la Concacaf. En 2019 metió una chilena histórica en la final ante América. A finales de 2019 le convirtió al Liverpool de Klopp en el Mundial de Clubes.
La polémica, la camiseta verde y Qatar 2022
En junio de 2021, Rogelio Funes Mori obtuvo la nacionalidad mexicana tras años de residencia en el país. Lo anunció con orgullo en sus redes. Las críticas no tardaron: el ex goleador Hugo Sánchez fue uno de los más duros. Pero el mellizo respondió en la cancha: en su debut con la selección mexicana, ante Nigeria en Los Ángeles, marcó a los cuatro minutos. "Para mí es un sueño cumplido", dijo ese día.
El técnico del Tri, el argentino Gerardo Martino, lo incluyó en la lista para el Mundial de Qatar 2022, convirtiéndolo en el cuarto jugador nacionalizado mexicano en disputar una Copa del Mundo y en el tercer argentino en lograrlo, después de Gabriel Caballero y Guillermo Franco. La decisión generó polémica en México, donde Funes Mori era resistido por parte de la opinión pública a pesar de su historial goleador.
Ingresó al campo en el minuto 85 del tercer partido de la fase de grupos, en la victoria de México ante Arabia Saudita por 2 a 1. Cinco minutos en un Mundial. Pero ni esa victoria le alcanzó a la selección azteca para avanzar: quedó eliminada en la primera ronda por diferencia de goles. Fue el único partido mundialista de Funes Mori.
El último mendocino en jugar un Mundial
Luego de Qatar, Funes Mori continuó su carrera en la Liga MX, pasando por Pumas y posteriormente por el Club León, donde sigue sumando goles y experiencia. A sus más de 34 años, sostiene su nivel en uno de los torneos más competitivos de la región. Hoy es el último mendocino en haber jugado una Copa del Mundo, un hito que cierra por ahora esta historia de tres.
Mendoza, Dallas, Núñez y Monterrey. Cuatro ciudades que definen la vida de un tipo que nunca bajó los brazos: ni cuando lo deportaron de niño, ni cuando River descendió, ni cuando México lo silbó antes de que convirtiera su primer gol con la verde. La historia de Rogelio Funes Mori.