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Si tienes un limón con moho, no lo tires: cómo usarlo contra las plagas del jardín en invierno

El limón en descomposición es un verdadero aliado contra las hormigas que invaden y atacan a las plantas.


Con las bajas temperaturas del invierno, el jardín y la huerta entran en un período de vulnerabilidad. A las heladas se le suma la lucha constante contra las plagas. Sin embargo, la solución está en usar un limón en descomposición.

Limón contra las plagas

Lejos de ser un desperdicio, ese limón que quedó olvidado en la heladera, que se llenó de moho y tiene un aspecto desagradable, es en realidad un poderoso repelente biológico capaz de erradicar colonias enteras de hormigas de manera inmediata.

El limón con moho combate las plagas.

Las hormigas podadoras no se alimentan directamente de las hojas que cortan, sino que las utilizan como sustrato para cultivar un hongo específico dentro del hormiguero, el cual constituye su verdadero alimento.

Ahí es donde entra en juego la trampa del cítrico. El moho verde que recubre al limón en descomposición es un hongo competidor y altamente tóxico para el hongo del que se alimentan los insectos.

Al detectar el limón en el jardín, las hormigas se ven atraídas por él y transportan el moho hacia el interior del nido. Una vez allí, este hongo invasor contamina y destruye sus reservas de comida, lo que obliga a la colonia a abandonar el hormiguero por completo y mudarse lejos en busca de un nuevo hábitat.

El procedimiento es sencillo y no requiere ninguna preparación previa. Se localizan las plantas que están siendo atadas y se ubica el limón directamente sobre la tierra. En cuestión de horas, las hormigas comenzarán a desarmar el fruto para llevarlo al nido. Por lo general, al día siguiente la actividad de la plaga en esa zona desaparece por completo.