Rollos de canela: el desayuno casero ideal
Los rollos de canela son una delicia clásica que combina la suavidad de una masa esponjosa con la dulzura y el aroma irresistible de la canela. Originarios de Suecia, donde se conocen como "kanelbullar", estos pasteles se han convertido en un favorito en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos y muchos países de América Latina. La magia de los rollos de canela radica en su proceso de preparación: una masa enriquecida con mantequilla y huevos, extendida y rellena con una mezcla de azúcar moreno y canela, enrollada y horneada hasta obtener un dorado perfecto.
Perfectos para el desayuno, la merienda o incluso como postre, los rollos de canela son versátiles y siempre bienvenidos. Su popularidad se debe no solo a su sabor delicioso, sino también a la experiencia de hacerlos en casa. Ver cómo la masa sube y se transforma en rollos dorados y aromáticos es una satisfacción inigualable para cualquier amante de la repostería.
-
Te puede interesar
Tomates rellenos clásicos: una receta fácil y fresca que te va a encantar
Rociados con un glaseado de azúcar glass, estos rollos son la combinación perfecta de texturas y sabores. Con el paso a paso detallado, podrás disfrutar de esta clásica golosina en la comodidad de tu hogar, creando momentos especiales alrededor de una bandeja de rollos de canela recién horneados. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 240 ml (1 taza) de leche tibia (aproximadamente 43°C/110°F), 2 1/4 cucharaditas (1 paquete) de levadura seca activa, 100 g (1/2 taza) de azúcar granulada, 75 g (1/3 taza) de mantequilla sin sal derretida, 2 huevos grandes a temperatura ambiente, 1/2 cucharadita de sal, 500 g (4 tazas) de harina de trigo y un poco más para espolvorear.
Para el relleno de canela: 200 g (1 taza) de azúcar moreno, 2 1/2 cucharadas de canela en polvo, 75 g (1/3 taza) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
Para el glaseado: 120 g (1 taza) de azúcar glass, 2 cucharadas de leche, 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
Procedimiento
- En un bol grande, mezcla la leche tibia y la levadura seca activa. Deja reposar durante 5-10 minutos, hasta que la levadura esté espumosa.
- Añade el azúcar granulada, la mantequilla derretida, los huevos y la sal a la mezcla de levadura. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén combinados.
- Gradualmente, añade la harina, una taza a la vez, mezclando bien después de cada adición. La masa debe estar suave y ligeramente pegajosa.
- Traslada la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 5-7 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica.
- Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado, cubre con un paño húmedo y deja que suba en un lugar cálido durante aproximadamente 1-2 horas, o hasta que haya duplicado su tamaño.
Prepara el relleno
- Mientras la masa está en reposo, prepara el relleno de canela. En un bol pequeño, mezcla el azúcar moreno y la canela en polvo.
- Asegúrate de que la mantequilla esté suave y a temperatura ambiente, para que sea fácil de untar.
- Una vez que la masa haya subido, trasládala a una superficie ligeramente enharinada y estírala en un rectángulo grande de aproximadamente 30x45 cm (12x18 pulgadas).
- Unta la mantequilla suavemente sobre la masa extendida, asegurándote de cubrir toda la superficie.
- Espolvorea uniformemente la mezcla de azúcar moreno y canela sobre la mantequilla.
- Comenzando por uno de los lados largos del rectángulo, enrolla la masa de manera apretada para formar un tronco.
- Corta el tronco en 12 rollos iguales. Puedes hacer esto usando un cuchillo afilado o un hilo dental sin sabor para un corte más limpio.
Segunda fermentación:
- Coloca los rollos de canela en una bandeja para hornear engrasada o forrada con papel pergamino, dejando un poco de espacio entre ellos para que puedan expandirse.
- Cubre los rollos con un paño húmedo y deja que suban nuevamente en un lugar cálido durante unos 30-45 minutos, o hasta que hayan doblado su tamaño.
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Hornea los rollos de canela durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados en la parte superior. Si los rollos se doran demasiado rápido, cubre con papel de aluminio para evitar que se quemen.
Prepara el glaseado
- Mientras los rollos se están horneando, prepara el glaseado. En un bol pequeño, mezcla el azúcar glass, la leche y el extracto de vainilla hasta obtener una consistencia suave y espesa. Si el glaseado es demasiado espeso, añade un poco más de leche; si es demasiado líquido, añade más azúcar glass.
Una vez que los rollos de canela estén horneados, retíralos del horno y deja que se enfríen ligeramente antes de rociar el glaseado por encima. Sirve los rollos de canela calientes y disfruta de esta deliciosa y reconfortante delicia casera.
Con el paso a paso detallado, podrás hacer rollos de canela suaves y esponjosos en casa, perfectos para el desayuno, el postre o una merienda especial. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.