ver más

Receta de mondongo a la italiana: sabor casero y caliente

Receta de mondongo a la italiana, un plato casero, sabroso y rendidor, ideal para disfrutar caliente en días frescos con una salsa intensa.


Esta receta de mondongo a la italiana es un plato lleno de sabor, ideal para los días frescos. Con una cocción lenta y una salsa bien condimentada, el mondongo a la italiana se vuelve tierno y delicioso. Es una delicia tradicional, rendidora y perfecta para disfrutar en familia con pan.

Receta de mondongo a la italiana

Receta de mondongo a la italiana

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Mondongo — 1 kilogramo

  • Cebolla — 200 gramos

  • Zanahoria — 150 gramos

  • Apio — 100 gramos

  • Ajo — 10 gramos

  • Puré de tomate — 400 gramos

  • Tomates triturados — 200 gramos

  • Vino blanco — 150 mililitros

  • Caldo de carne — 500 mililitros

  • Laurel — 2 hojas

  • Pimentón — 5 gramos

  • Ají molido — 3 gramos

  • Sal — 8 gramos

  • Pimienta — 3 gramos

  • Aceite de oliva — 50 mililitros

  • Queso rallado — 100 gramos

Paso a paso para crear un mondongo a la italiana delicioso

1- Lavar bien el mondongo y hervirlo en agua con sal durante 1 hora hasta que esté tierno.

2- Escurrir y cortar el mondongo en tiras finas.

3- En una olla con aceite de oliva, rehogar la cebolla, la zanahoria y el apio picados.

4- Agregar el ajo y cocinar unos minutos más.

5- Incorporar el mondongo y mezclar bien.

6- Sumar el vino blanco y dejar evaporar el alcohol.

7- Agregar el puré de tomate, los tomates triturados y el caldo de carne.

8- Condimentar con laurel, pimentón, ají molido, sal y pimienta.

9- Cocinar a fuego bajo durante 40 a 50 minutos hasta que la salsa espese.

10- Servir el mondongo a la italiana caliente con queso rallado por encima.

Receta deliciosa de mondongo a la italiana

Receta deliciosa de mondongo a la italiana

De la cocina a la mesa

El mondongo a la italiana es un plato reconfortante que combina tradición y sabor en cada cucharada. Esta receta destaca por su salsa intensa y su textura tierna, lograda gracias a una cocción paciente. Es ideal para acompañar con pan y disfrutar bien caliente. Además, se puede preparar con anticipación, ya que al recalentarse los sabores se intensifican aún más. El toque de queso rallado al final suma cremosidad y un perfil más completo. Es una opción rendidora, nutritiva y perfecta para compartir en familia, especialmente en días frescos o reuniones caseras. ¡Una delicia!.