Por qué conviene esperar a enero para comprar un celular en Argentina
En mayo el Gobierno redujo aranceles a productos tecnológicos mediante los decretos 333 y 334/2025. A semanas de enero de 2026, las medidas vuelven a cobrar relevancia y reabren el debate sobre cuándo conviene renovar el celular.
En este Black Friday, estos celulares económicos se convierten en una oportunidad para renovar el equipo sin gastar de más.
shutterstockCon el Black Friday y las fiestas a la vuelta de la esquina, las promociones de celulares empiezan a multiplicarse en todo el país. Sin embargo, quienes no estén urgidos por cambiar el teléfono tal vez ganen más si se contienen un poco: en pocos meses entra en vigencia una normativa que recorta fuerte los impuestos a la tecnología y podría abaratar los equipos. Se trata de una medida que el Gobierno publicó en mayo de 2025, pero que recién se aplicará a pleno desde enero de 2026 y que vale la pena volver a poner sobre la mesa.
Qué establecen los decretos 333 y 334/2025
Los decretos 333 y 334/2025, publicados en mayo en el Boletín Oficial, apuntan a dinamizar el mercado de bienes tecnológicos a partir de dos ejes claros: por un lado, la baja de impuestos a productos como celulares, televisores, consolas y aires acondicionados; por otro, la creación de un régimen más simple para las importaciones destinadas directamente al consumidor final.
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El Decreto 333/2025 actualiza el tratamiento arancelario de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM) y fija una baja progresiva del Derecho de Importación Extrazona (DIE) para teléfonos inteligentes y celulares portátiles. Ese arancel, que era de 16%, se redujo primero al 8% y quedará en 0% a partir del 15 de enero de 2026. En el mismo movimiento, la norma reduce del 35% al 20% el arancel que pagan las videoconsolas y máquinas de videojuegos, alineándolas con el Arancel Externo Común.
Además, el decreto rebaja al 9,5% la alícuota del impuesto interno para distintos productos electrónicos, entre ellos equipos de aire acondicionado, teléfonos móviles, monitores y televisores. Para esos mismos bienes fabricados o ensamblados en Tierra del Fuego, bajo el régimen promocional de la Ley 19.640, la tasa directamente se fija en 0%, lo que deja prácticamente sin carga impositiva interna a una parte importante de la producción nacional.
En paralelo, el Decreto 334/2025 crea un régimen simplificado de importación para envíos de bajo valor desde el Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego hacia el resto del país. El esquema está pensado exclusivamente para consumidores finales y permite comprar hasta tres unidades iguales por año calendario, con un tope de 3000 dólares por envío, a través de plataformas de venta online. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tendrá a su cargo el diseño de un procedimiento aduanero más ágil y con menos burocracia, para que esas operaciones sean más sencillas que una importación tradicional.
Cuánto bajan realmente los impuestos a los celulares
En el caso puntual de los teléfonos móviles, el cambio es fuerte si se mira la carga impositiva en conjunto. Antes de la reforma, un celular importado enfrentaba un arancel del 16% y una alícuota de impuestos internos del 19%, es decir, hasta 35 puntos de impuestos solo en esos dos conceptos.
Con el nuevo esquema que estará plenamente vigente desde el 15 de enero de 2026, el arancel de importación baja a 0% y los impuestos internos se reducen al 9,5% para los equipos importados. En términos simples, la carga pasa de 35% a 9,5%, lo que implica un recorte de alrededor de 25,5 puntos porcentuales sobre el costo del producto.
Si esa reducción se traslada de manera razonable al precio de góndola —algo que también depende del tipo de cambio, la logística, los márgenes comerciales y la competencia entre marcas— la baja potencial en los valores finales de los celulares y otros electrónicos importados podría ubicarse cerca del 30% respecto de los niveles previos a la reforma. No es una rebaja garantizada, pero sí un cambio de reglas que abre margen para que los precios se acomoden a la baja cuando el mercado termine de absorber la nueva estructura impositiva.
¿Tiene sentido postergar la compra del celular hasta enero?
A meses de la entrada en vigencia plena de la baja de aranceles, la decisión de esperar o no queda atada al perfil y las necesidades de cada usuario. Para quienes están evaluando una renovación sin urgencias, especialmente en segmentos de gama media y alta, la puesta en marcha de las nuevas reglas a partir de enero de 2026 es un dato relevante. Un entorno con menor carga impositiva y mayor competencia puede favorecer la aparición de ofertas más agresivas, promociones y una mayor variedad de modelos disponibles.
En cambio, para quienes necesitan el celular de inmediato —por trabajo, estudio o porque el equipo actual ya no responde— la posibilidad de esperar se reduce. También hay variables que pueden jugar en sentido contrario, como eventuales movimientos del tipo de cambio, cambios de lista de precios o ajustes de costos que compensen parte de la baja impositiva.
En síntesis, las medidas crean condiciones para que los celulares resulten relativamente más accesibles a partir de 2026, pero el impacto concreto dependerá de cómo reaccionen importadores, fabricantes, grandes cadenas y comercios minoristas, además del contexto macroeconómico general.
Qué otros productos están alcanzados
Aunque el foco del consumidor suele estar puesto en el teléfono móvil, los decretos abarcan un abanico más amplio de bienes tecnológicos. Además de los celulares, se incluyen:
- Consolas de videojuegos y máquinas de videojuegos.
- Equipos de aire acondicionado.
- Monitores y televisores.
- Otros productos electrónicos fabricados o ensamblados en Tierra del Fuego bajo el régimen promocional.
Según la argumentación oficial, el paquete apunta a mejorar el acceso a tecnología de calidad, fortalecer el esquema industrial de Tierra del Fuego con reglas más competitivas y reducir los costos de importación y distribución.


