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Pollo a la pizza: una receta con la combinación perfecta

Una propuesta culinaria que fusiona la jugosidad del pollo con el sabor clásico de la pizza, ideal para una comida familiar rápida y rendidora.

Pollo a la pizza: es una de las recetas que combina estos dos sabores en uno

Pollo a la pizza: es una de las recetas que combina estos dos sabores en uno

Imagen creada por IA - MDZ

El pollo a la pizza es una de esas recetas que combinan ingredientes simples con un resultado espectacular. pechugas Jugosas, con abundante salsa de tomate, mozzarella derretida y orégano, son ideales para una comida rápida, rendidora y que siempre conquista a toda la familia. ¡Manos a obra!

En la cocina casera existe un truco que hace toda la diferencia: sellar el pollo en una sartén bien caliente antes de llevarlo al horno. Así conservan todos sus jugos, quedan mucho más tiernas y la cobertura de queso gratina sin que la carne se reseque.

FICHA

Tiempo de cocción
30 minutos
Tiempo de pasos
15 minutos
Tiempo total de preparación
45 minutos
Modo de cocción
Sartén y horno
Dificultad
Fácil
Tipo de cocina
Cocina casera

Ingredientes

  • 4 pechugas de pollo 4 pechugas de pollo
  • 250 gr de salsa de tomate 250 gr de salsa de tomate
  • 250 gr de mozzarella en fetas o rallada 250 gr de mozzarella en fetas o rallada
  • 2 tomates en rodajas (opcional) 2 tomates en rodajas (opcional)
  • 1 cucharadita de orégano 1 cucharadita de orégano
  • ½ cucharadita de ají molido (opcional) ½ cucharadita de ají molido (opcional)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta a gusto Sal y pimienta a gusto
  • Hojas de albahaca fresca (opcional) Hojas de albahaca fresca (opcional)
Pasos
  • Secá las pechugas con papel de cocina y condimentalas con sal y pimienta.
  • Calentá una sartén con el aceite de oliva a fuego fuerte.
  • El gran secreto de esta receta: sellá las pechugas durante 2 a 3 minutos por cada lado hasta que tomen un color dorado. Este paso ayuda a conservar los jugos naturales del pollo, logrando una carne mucho más tierna y sabrosa.
  • Colocá las pechugas en una fuente apta para horno.
  • Cubrí cada una con una capa de salsa de tomate.
  • Agregá las rodajas de tomate si las utilizás y luego distribuí la mozzarella por encima.
  • Espolvoreá con orégano y, si te gusta un toque picante, agregá un poco de ají molido.
  • Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y el queso bien gratinado.
  • Antes de servir, decorá con albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.