ver más

Pollo a la parmesana: receta crujiente y jugosa con queso gratinado

Prepara esta receta paso a paso de pollo a la parmesana, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una comida única.


Esta receta de pollo a la parmesana es un plato clásico que combina pollo crujiente, salsa de tomate y queso gratinado. Es una preparación muy popular por su sabor intenso y su presentación atractiva. Esta receta resulta ideal para almuerzos familiares o comidas especiales sin complicaciones.

Esta receta es una de las más populares en restaurantes familiares.

Esta receta es una de las más populares en restaurantes familiares.

Ingredientes para un pollo a la parmesana perfecto

Rinde 4 porciones.

  • Pechugas de pollo: 4 unidades.
  • Huevos: 2 unidades.
  • Pan rallado: 200 g.
  • Queso parmesano rallado: 100 g.
  • Queso mozzarella: 200 g.
  • Salsa de tomate: 300 g.
  • Harina de trigo: 100 g.
  • Aceite para freír: cantidad necesaria.
  • Sal: a gusto.
  • Pimienta negra: a gusto.
  • Orégano seco: 1 cucharadita.

Paso a paso ¡muy fácil!

1- Cortar las pechugas de pollo en filetes parejos y salpimentar.

2- Pasar cada filete por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.

3- Freír el pollo en aceite caliente hasta que esté dorado por ambos lados.

4- Retirar y colocar los filetes en una fuente para horno.

5- Cubrir cada pieza con salsa de tomate.

6- Agregar mozzarella y espolvorear queso parmesano y orégano.

7- Llevar al horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos o hasta gratinar.

8- Retirar y servir caliente.

La receta de pollo a la parmesana tiene su origen en adaptaciones italianas en América.

La receta de pollo a la parmesana tiene su origen en adaptaciones italianas en América.

De la cocina a la mesa

El pollo a la parmesana es una preparación reconfortante que combina texturas crujientes y sabores suaves con el toque intenso del queso gratinado. Esta receta es perfecta para quienes buscan un plato completo, fácil de preparar y muy rendidor. Puede acompañarse con pastas, arroz o una ensalada fresca, adaptándose a diferentes ocasiones. Además, permite variaciones según los gustos personales, como usar distintas salsas o quesos. Preparar esta receta en casa garantiza un resultado sabroso y casero, ideal para compartir en familia y disfrutar de una comida tradicional que nunca pasa de moda. ¡A disfrutar!