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No tires el marlo: el "desecho" del choclo que tus plantas necesitan

En el mundo de la jardinería todo se puede reutilizar. En el jardín, el marlo aporta nutrientes y es muy útil para cuidar las plantas.


En el mundo de la jardinería nada se tira porque todo se puede reutilizar con las plantas. Es por eso que después de comer un choclo o una buena humita no hay que desechar el centro del choclo, llamado marlo.

El marlo está formado mayormente por celulosa y tarda en degradarse. Eso lo convierte en un gran aliado para mejorar la salud del suelo. Hay distintas maneras de transformar este residuo en un beneficio para las macetas y canteros.

Jardinería

En lugar de usar piedras o trozos de telgopor se puede cortar el marlo en trozos pequeños y colocarlo en la base de las macetas. Eso permite crear una cámara de aire que facilita la salida del agua evitando así que las raíces de las plantas se pudran por exceso de humedad.

Además, se puede usar en caso de que la compostera esté muy húmeda o tenga mal olor. Al tratarse de un material seco y rico en carbono absorbe el exceso de líquido y mejora la oxigenación del abono. Se aconseja picar bien fino para acelerar la descomposición.

Otra opción es usar las rodajas finas de marlo sobre la superficie de la tierra. Esa capa actúa como un escudo térmico manteniendo la humedad en verano y protegiendo del frío en invierno. Eso permite dificultar el crecimiento de las malezas.

Reutilizar el marlo no solo es un tema de ahorro, sino también de conciencia ambiental. Eso permitirá reducir la huella de residuos generando menos basura orgánica y el suelo tendrá una mejor estructura.