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Netflix sorprende con una historia real que conmueve a millones

Las actuaciones de Letícia Spiller y Eriberto Leão, reconocidos por su trabajo en telenovelas, transmiten la esperanza de unos padres que no se rindieron.

Una producción brasileña llegó sin hacer ruido y en poco tiempo se convirtió en lo más visto de Netflix. Se trata de Inexplicable, una película dirigida por Fabrício Bittar que ha captado la atención de usuarios en toda Latinoamérica. El hecho está basado en una historia real.

La película narra la vida de Gabriel Varandas, un niño que en 2013 recibió uno de los diagnósticos más temidos. Le descubrieron un tumor cerebral que parecía inoperable y los médicos fueron claros con los padres: no había solución aparente. A los ocho años, el chico ya vivía entre internaciones, estudios y pronósticos alarmantes.

Gabriel Varandas en la vida real.

La historia, contada en el libro El niño que quería jugar al fútbol, de Phelipe Caldas, da forma a un relato que combina ciencia, espiritualidad y supervivencia. La película no se aparta de esa mirada y entrega escenas cargadas de tensión, donde la fe y el conocimiento médico se cruzan. El público queda atrapado.

Gabriel amaba jugar al fútbol. Su pasión lo acompañó incluso en los momentos más duros, cuando ya no podía correr ni caminar. La enfermedad avanzó con rapidez, y tras una cirugía de emergencia que pareció exitosa, todo empeoró. Al día siguiente, volvió al hospital, ahora con un cuadro de meningitis bacteriana.

En poco tiempo, su situación se volvió crítica. El informe clínico indicaba muerte cerebral y los especialistas ya no hablaban de recuperación. Fue entonces cuando entró en escena el doctor Christian Diniz, quien decidió probar un tratamiento casi olvidado. La albúmina inyectable no era utilizada con frecuencia por sus bajos resultados.

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Con la aprobación de los padres, Diniz inició el procedimiento. Los médicos sabían que las probabilidades eran escasas. Lo que ocurrió después sorprendió a todo el equipo: Gabriel comenzó a mostrar signos de mejoría. Contra todo pronóstico, su cuerpo respondió. El caso fue considerado excepcional dentro del hospital.