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¡Lista en pocos minutos!: receta de ensalada coleslaw clásica súper deliciosa.

Receta de ensalada coleslaw cremosa, fresca y crujiente, ideal para acompañar carnes, hamburguesas o disfrutar sola. ¡Un clásico irresistible en cada bocado!


Si estás buscando una receta fresca, versátil y llena de sabor, esta ensalada coleslaw es perfecta para ti. Ya sea como acompañamiento para carnes, hamburguesas o platos principales, esta preparación te ofrece una opción ligera, cremosa y deliciosa que se prepara en pocos pasos y con ingredientes simples.

La ensalada coleslaw es un clásico de la cocina americana, conocido por su textura crujiente y su aderezo cremoso y ligeramente ácido. Esta preparación combina repollo, zanahoria y, en algunas versiones, cebolla o manzana, todo finamente rallado o cortado, mezclado con una salsa a base de mayonesa, vinagre, azúcar y especias. Lo maravilloso de es su adaptabilidad: puedes servirla como guarnición de asados, con milanesas, dentro de sándwiches o hamburguesas, o como parte de un menú vegetariano. Su sabor refrescante contrasta a la perfección con comidas intensas o picantes, aportando equilibrio al plato. Además, al prepararla en casa, puedes controlar el nivel de dulzura, acidez o cremosidad según tu gusto. Ideal para días cálidos o reuniones informales, esta ensalada coleslaw se convertirá en un favorito de tu cocina por su simpleza, colorido y delicioso sabor.

La ensalada coleslaw equilibra bien sus ingredientes..jpg

Ya se preparaban recetas similares en Estados Unidos desde el siglo XVIII, con aderezos simples de vinagre y aceite.

Ingredientes

300 g de repollo blanco, 200 g de repollo morado, 2 zanahorias medianas, ½ cebolla morada (opcional), 100 g de mayonesa, 2 cucharadas de vinagre de manzana, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharadita de mostaza (opcional), sal a gusto, pimienta negra a gusto.

Paso a paso para preparar ensalada coleslaw casera

  1. Comienza por lavar bien los repollos y las zanahorias. Si es necesario, retira las hojas exteriores más duras del repollo. Corta el repollo blanco y el morado en tiras finas, utilizando un cuchillo afilado o una mandolina, para lograr una textura uniforme y agradable. Pela las zanahorias y rállalas finamente. Si decides usar cebolla morada, pélala y córtala en juliana bien delgada. Coloca todos los vegetales en un bol grande.
  2. En un recipiente más pequeño, mezcla la mayonesa, el vinagre de manzana, el azúcar y, si lo deseas, la mostaza. Agrega una pizca de sal y pimienta a gusto. Bate bien hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados y obtengas una salsa cremosa y homogénea.
  3. Vierte el aderezo sobre los vegetales. Usa una cuchara o espátula para mezclar todo muy bien, asegurándote de que el repollo y la zanahoria queden completamente impregnados con la salsa. Este paso es clave para que el sabor se distribuya de forma pareja y para que los vegetales se ablanden ligeramente con el vinagre.
  4. Cubre el bol con film plástico o tápalo con una tapa, y lleva la ensalada al refrigerador durante al menos 30 minutos antes de servir. Este tiempo de reposo permite que los sabores se asienten y que la ensalada adquiera una mejor textura. Incluso, muchas personas prefieren prepararla con varias horas de anticipación, ya que mejora con el tiempo.
Esta ensalada sale de lo común. Pruébala y verás..jpg

Esta ensalada es uno de los acompañamientos más comunes en barbacoas, especialmente en el sur de Estados Unidos.

De la cocina a tu mesa

Sirve la ensalada fría como acompañamiento de carnes al horno, a la parrilla o fritas. También es ideal dentro de hamburguesas, wraps o hot dogs. Si sobra, puedes guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Pasado ese tiempo, el repollo puede comenzar a soltar líquido y perder su textura crujiente.

La ensalada coleslaw es sencilla pero con mucha personalidad. Puedes ajustar las proporciones de los ingredientes hasta encontrar el punto justo para tu gusto: más dulce, más ácida, más suave o más intensa. También puedes incorporar semillas de sésamo tostado, perejil fresco picado o incluso un toque de yogur para hacer el aderezo más ligero. Sea cual sea tu versión favorita, esta preparación es una excelente manera de incluir vegetales frescos y coloridos en tu alimentación diaria. ¡Y a disfrutar!