La mejor tarta de espinaca y ricota: receta tradicional y saludable.
Tarta de espinaca con ricota, receta ideal para almuerzos o cenas. Cremosa, nutritiva y fácil de hacer, con el toque justo de huevo para más sabor.
Prepara esta riquísima tarta salada de espinaca y ricota: fácil, sabrosa y económica.
ShutterstockSi estás buscando una receta sabrosa, nutritiva y fácil de preparar, esta preparación de tarta de espinaca y ricota es ideal para ti. Con una base crujiente y un relleno suave, esta preparación es perfecta para una comida principal, una cena ligera o incluso para llevar en una vianda.
La tarta de espinaca y ricota es clásica de la cocina casera que combina sabor, nutrición y practicidad. Es una excelente opción tanto para quienes buscan incorporar más vegetales a su alimentación como para quienes disfrutan de una comida reconfortante, sabrosa y completa. Se destaca por la suavidad del queso ricota, el sabor profundo de las espinacas cocidas y la textura dorada de una masa bien horneada. Además, permite variaciones al gusto, como añadir nuez moscada, cebolla caramelizada o queso rallado por encima para gratinar.
Lo mejor de todo es que puede servirse caliente, tibia o fría, y siempre resulta deliciosa. Prepararla en casa es sencillo y no requiere ingredientes difíciles de conseguir. Es una excelente opción para llevar al trabajo, compartir en un almuerzo familiar o disfrutar en un picnic. A continuación, te presentamos los ingredientes necesarios y el paso a paso detallado para que puedas replicar esta receta en tu cocina y lograr una tarta perfecta en textura, sabor y presentación. Anímate a preparar esta esta tarta de espinaca y ricota: verás que se convertirá en una de tus favoritas por su versatilidad y exquisitez.
Ingredientes
500 g de espinaca fresca, 400 g de ricota, 2 huevos, 1 cebolla mediana, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de queso rallado (opcional), sal a gusto, pimienta negra a gusto, nuez moscada a gusto, 1 masa para tarta (casera o comprada), 1 cucharada de pan rallado (opcional para la base), 1 clara para pincelar (opcional).
Sigue el paso a paso deesta tarta de espinaca y ricota
- Comienza lavando bien las hojas de espinaca fresca. Si usas espinaca congelada, simplemente descongélala y escúrrela bien. En una olla grande con un poco de agua y sal, cocina las espinacas durante unos cinco minutos o hasta que estén tiernas. Luego, escúrrelas muy bien presionándolas con un colador o con las manos para quitar el exceso de agua. Una vez escurridas, pícalas finamente y reserva.
- Pela y pica la cebolla en cubos pequeños. En una sartén grande, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente y levemente dorada, unos 8 a 10 minutos. Este paso aportará sabor al relleno de la tarta.
- En un bol grande, coloca la ricota, los huevos, la cebolla salteada y la espinaca picada. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes. Condimenta con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada al gusto. Si deseas, puedes agregar también queso rallado para intensificar el sabor y dar mayor cremosidad. Mezcla nuevamente hasta lograr un relleno homogéneo.
- Precalienta el horno a 180°C. Mientras tanto, enmanteca o engrasa ligeramente una tartera de 24 a 26 cm de diámetro. Coloca la masa para tarta sobre la base del molde, presionando suavemente para que se adhiera. Si deseas, espolvorea una cucharada de pan rallado sobre la base: esto ayuda a absorber la humedad del relleno y a mantener la masa más crocante. También puedes reservar un poco de masa para cubrir la tarta con un enrejado decorativo.
- Vierte el relleno sobre la masa ya colocada en el molde y distribúyelo de manera pareja con una cuchara o espátula. Si has reservado masa, corta tiras y colócalas sobre el relleno formando un enrejado. Otra opción es dejarla abierta, tipo quiche. Si deseas, pincela la masa con clara de huevo para que se dore mejor al hornearse.
- Lleva la tarta al horno precalentado y cocínala durante 35 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el relleno firme. El tiempo exacto puede variar según el horno, así que revísala a partir de los 30 minutos. Si la masa se dora demasiado rápido, puedes cubrir los bordes con papel aluminio.
De la cocina a tu mesa
Una vez cocida, retira la tarta del horno y déjala reposar al menos 10 minutos antes de cortarla. Esto permitirá que el relleno termine de asentarse y facilitará el corte. Puedes servirla caliente, tibia o fría, acompañada de una ensalada fresca o sola como plato principal.
Esta receta combina lo mejor de lo clásico con lo nutritivo, ofreciendo un plato que gusta a grandes y chicos. Pruébala y dale tu toque personal. ¡Y a disfrutar!



