La mejor receta de torta Rogel para ocasiones especiales.
Receta de torta Rogel: capas crujientes y dulce de leche, coronadas con merengue suave, un postre irresistible para cualquier ocasión especial.
Receta de torta Rogel casera con dulce de leche y merengue.
ShutterstockLa receta de torta Rogel es un clásico de la repostería argentina, reconocido por sus múltiples capas finas de masa crocante y su dulce relleno de dulce de leche, coronado con merengue italiano. Combina texturas y sabores en un postre irresistible, ideal para celebraciones o para compartir en familia.
La torta Rogel es uno de los postres más emblemáticos de la gastronomía argentina. Su base se compone de finas capas de masa, similares a obleas, que se hornean hasta quedar crujientes. Entre cada capa se extiende generosamente dulce de leche, que aporta cremosidad y dulzura. Para finalizar, la torta se cubre con un merengue italiano suave y sedoso, que no solo aporta frescura sino también un contraste ideal con la textura crocante de la masa y el dulce de leche. Aunque su elaboración puede parecer laboriosa, siguiendo esta receta paso a paso podrás lograr un postre espectacular con resultados profesionales. Además, es versátil, pues el relleno puede adaptarse al gusto, aunque el clásico dulce de leche es insuperable. En este texto te ofrecemos todos los detalles para que puedas preparar esta exquisita torta Rogel en casa, disfrutando del proceso y del resultado final, que seguramente encantará a todos.
Ingredientes
Para la masa: harina de trigo 500 g, mantequilla fría 150 g, azúcar 2 cucharadas, huevo 3 unidades, esencia de vainilla 1 cucharadita, vinagre blanco 1 cucharadita, polvo para hornear 1 cucharadita, sal una pizca.
-
Te puede interesar
Esta receta con palta se volvió furor por su uso como mascarilla casera
Para el relleno: dulce de leche repostero 800 g.
Para el merengue italiano: claras 4 unidades, azúcar 200 g, agua 60 ml.
Paso a paso para que prepares torta Rogel
- En un recipiente grande, coloca la harina tamizada junto con el polvo para hornear y la sal. Añade la mantequilla fría cortada en cubos y mezcla con las manos o con un cortapastas hasta obtener una textura arenosa. Agrega el azúcar, los huevos, la esencia de vainilla y el vinagre. Mezcla hasta formar una masa homogénea y suave. Si está muy seca, puedes añadir una o dos cucharadas de agua fría. Envuelve la masa en film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos.
- Precalienta el horno a 180 °C. Divide la masa en porciones iguales (aproximadamente 10 a 12), dependiendo del tamaño deseado de la torta. Sobre una superficie enharinada, estira cada porción en forma circular y muy fina, aproximadamente 2 mm de espesor. Coloca cada disco sobre una placa para horno con papel manteca. Pincha la superficie con un tenedor para evitar que se infle. Hornea cada disco durante 7 a 10 minutos o hasta que estén ligeramente dorados y crujientes. Retira y deja enfriar.
- Mientras las capas se enfrían, prepara el merengue. Coloca el azúcar y el agua en una cacerola pequeña y calienta a fuego medio sin revolver, hasta que el almíbar alcance 118 °C (usa un termómetro de cocina para precisión). Mientras tanto, bate las claras a punto de nieve en un bol grande. Cuando el almíbar esté listo, viértelo lentamente en las claras, sin dejar de batir. Continúa batiendo hasta que el merengue esté firme, brillante y tibio.
- Coloca una capa de masa sobre una fuente o plato. Extiende una capa generosa de dulce de leche por encima, cubriendo bien toda la superficie. Repite este proceso alternando capas de masa y dulce de leche hasta terminar con todas las capas. Asegúrate de que la torta quede bien uniforme y compacta.
- Una vez armada la torta, cubre completamente con el merengue italiano, utilizando una espátula para distribuirlo de manera uniforme. Puedes hacer picos o decoraciones a tu gusto. Opcionalmente, puedes dorar el merengue con un soplete de cocina para darle un toque caramelizado.
De la cocina a tu mesa
Deja reposar la torta Rogel en el refrigerador por al menos 2 horas antes de servir. Esto permite que los sabores se integren y que la textura de la masa se suavice un poco sin perder su crocancia. Sirve fría o a temperatura ambiente.
Con esta torta Rogel lograrás un postre delicioso, con capas crujientes y un relleno cremoso irresistible, coronado con un merengue suave. Ideal para cualquier celebración o para compartir en familia, es un clásico que no puede faltar en tu repertorio de repostería. ¡Y a disfrutar!