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El truco del vinagre caliente y la sal gruesa para limpiar las cañerías

El poder del vinagre y de la sal gruesa son ideales para un trabajo casero sin necesidad de llamar a un plomero.


El mantenimiento del sistema de desagües del hogar suele ser una tarea postergada hasta que aparecen las primeras complicaciones. Sin embargo, la combinación de vinagre caliente y sal gruesa se posiciona como uno de los recursos de limpieza más eficientes.

Vinagre y sal

Este método funciona como un excelente tratamiento preventivo para disolver las capas de suciedad que se forman diariamente.

La sal gruesa, gracias a la morfología de sus cristales, opera como un agente mecánico y un abrasivo sumamente suave, capaz de raspar y arrastrar las adherencias sólidas de las paredes internas de los caños.

Por su parte, el vinagre, potenciado por la temperatura, aporta sus cualidades ácidas para ablandar los restos de materia orgánica, cortar las películas de jabón viejo o grasitud y neutralizar por completo las emanaciones fétidas provocadas por el estancamiento.

El tip para dejar la bacha de tu cocina como nueva (Shutterstock).

Vinagre y sal, una solución casera para las cañerías.

La aplicación de esta técnica resulta ideal para las zonas críticas de la casa, tales como las piletas de la cocina, los lavamanos o las descargas de las duchas, donde los residuos de alimentos, los geles de baño y los cabellos suelen generar tapones progresivos.

El procedimiento es sencillo: consiste en verter un par de cucharadas generosas de sal directamente sobre la bacha y, de manera inmediata, volcar el vinagre previamente calentado, prestando atención de retirarlo del fuego antes de que alcance su punto de ebullición para resguardar la integridad de los materiales plásticos.

Tras dejar reposar los ingredientes durante algunos minutos para que actúen sobre los sedimentos, se debe abrir la canilla de agua caliente para barrer definitivamente los desechos flojos.

Los especialistas advierten que bajo ninguna circunstancia se debe combinar este preparado con lavandina, cloro o desatascadores comerciales pesados, ya que las reacciones químicas resultantes desprenden gases altamente nocivos para las vías respiratorias.