ver más

Maculopatía exudativa: el tratamiento que busca reducir inyecciones y visitas

La maculopatía exudativa requiere un seguimiento preciso. El esquema treat-and-extend permite adaptar los intervalos de tratamiento.


El tratamiento de la maculopatía exudativa atraviesa una etapa marcada por nuevas estrategias para controlar la enfermedad y reducir la cantidad de inyecciones y visitas. El esquema treat-and-extend se consolidó como estándar de cuidado y permite adaptar los intervalos de tratamiento a la respuesta de cada ojo.

Maculopatía exudativa: cómo funciona el treat-and-extend

Según explica el Dr. Martín Charles, médico oftalmólogo, presidente de la Sociedad Argentina de Retina y Vítreo, codirector de Charles Centro Oftalmológico y jefe de Servicio de Retina, el treat-and-extend funciona como un esquema personalizado para cada ojo.

Esto significa que los dos ojos de una misma persona pueden requerir intervalos diferentes. Mientras un ojo puede tolerar períodos más prolongados entre aplicaciones, otro puede necesitar tratamiento con mayor frecuencia.

A diferencia del esquema a demanda, el treat-and-extend contempla el tratamiento en cada visita programada y evita exponer al paciente a una reactivación de la enfermedad antes de la siguiente aplicación. La decisión de extender o acortar el intervalo se toma a partir de una imagen obtenida el mismo día de la aplicación.

Maculopatías exudativas y la importancia de la OCT

La tomografía de coherencia óptica (OCT) ocupa un lugar central en este modelo. La decisión sobre el intervalo se realiza sobre el estudio del día de la aplicación, obtenido sobre el mismo punto de la retina y con un registro que permite comparar las imágenes.

De acuerdo con el material aportado, la evidencia respalda que en el treat-and-extend la decisión puede tomarse principalmente sobre criterios anatómicos. Incorporar la agudeza visual modifica la conducta en menos del 10% de los casos.

La angio-OCT también amplía el criterio diagnóstico y, en casos de coriorretinopatía serosa central, permite evitar tratamientos que no beneficiarían al paciente.

Tratamiento de las maculopatías exudativas: el fármaco inicial

El fármaco con el que se inicia el tratamiento también condiciona la evolución posterior. La evidencia presentada señala que comenzar con un agente de alta durabilidad se asocia con un mejor control anatómico y períodos más largos entre inyecciones.

El documento destaca además que llegar a ese mismo fármaco después de haber fracasado con otro tratamiento presenta resultados diferentes respecto de comenzar inicialmente con un agente de mayor durabilidad.

La evolución de estos tratamientos representa un cambio importante respecto de décadas anteriores. Según Charles, durante su trayectoria profesional se pasó de tratamientos destinados a enlentecer la pérdida visual a estrategias que permiten sostener la visión con tres o cuatro inyecciones al año.

Charles Centro Oftalmológico desarrolló uno de los primeros centros del mundo concebidos exclusivamente para la realización de tratamientos intravítreos.

Un centro especializado en tratamientos intravítreos

En este contexto, Charles Centro Oftalmológico desarrolló el Centro de Mácula, un espacio concebido específicamente para pacientes con patologías maculares y tratamientos intravítreos.

El centro concentra en un mismo circuito los estudios diagnósticos, la evaluación médica, la aplicación intraocular y la definición del seguimiento posterior. El modelo está diseñado para realizar todo el proceso en una única visita.

El circuito también incorpora herramientas digitales para registrar las distintas etapas del recorrido asistencial y monitorear el flujo de los pacientes. El objetivo es ordenar el proceso y sostener condiciones consistentes de calidad y seguridad.

Maculopatías exudativas: tecnología y seguimiento

El Centro de Mácula realiza estudios como la tomografía de coherencia óptica, que permite visualizar en detalle las capas de la retina, y Daytona, un sistema de retinografía digital de campo amplio que obtiene imágenes panorámicas de la retina sin necesidad de dilatar la pupila.

El modelo asistencial también busca reducir los desplazamientos de los pacientes y concentrar la atención en un recorrido acotado. Esta característica resulta especialmente relevante considerando que una parte importante de la población atendida está compuesta por personas mayores de 65 años.

En el Centro de Mácula, el paciente ingresa, se realiza la OCT, se toma la decisión terapéutica sobre ese estudio y se administra la inyección durante la misma visita. El circuito completo se resuelve en aproximadamente 50 minutos, según la información proporcionada por la institución.

El desafío de sostener el tratamiento

El seguimiento resulta especialmente importante porque la ventana terapéutica es estrecha. El material señala que tanto el daño producido por líquido persistente como las recidivas pueden generar consecuencias estructurales irreversibles y que la demora puede traducirse en una peor visión final.

En este sentido, el treat-and-extend busca combinar el control de la enfermedad con una reducción de la cantidad total de inyecciones y visitas. El esquema requiere, por definición, tratamiento en cada visita programada.

La estrategia de salida también forma parte del esquema y puede reducir el gasto a largo plazo. Sin embargo, el documento señala que no corresponde aplicarla en el ojo único ni en pacientes con riesgo hemorrágico, donde una recidiva podría ser definitiva.