La desgarradora carta del papá de la nena que murió en la escuela y decidió donar los órganos de su hija
Luna tenía 6 años y murió tras un golpe en la escuela. Tras donar sus órganos, el padre difundió una carta en el que exige mejorar la seguridad.
El padre de Luna, quien murió tras un golpe en su escuela, difundió una conmovedora carta en sus redes sociales.
La muerte de una niña de seis años en una escuela de Rosario generó una profunda conmoción y abrió un fuerte debate sobre las condiciones de seguridad en los establecimientos educativos. En medio del dolor, su padre escribió una conmovedora carta en la que informó una solidaria decisión.
Según señaló, la familia decidió donar los órganos de la niña para que “su historia también sea una oportunidad de vida para otros”.
Triste muerte en la escuela
Luna Miqueo Cuello sufrió un grave golpe en la cabeza durante el recreo en la Escuela Islas Malvinas N° 117, ubicada en la intersección de España y Uriburu en la ciudad de Rosario. Según la versión inicial, la niña tropezó al pisar los cordones de sus zapatillas y cayó contra un banco de cemento en el patio.
Tras el accidente, fue trasladada de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde ingresó en estado crítico. Los médicos lograron estabilizarla en un primer momento, pero su cuadro era grave: fue intervenida quirúrgicamente para drenar un coágulo en el cráneo y permaneció dos días en terapia intensiva. Finalmente, falleció a pesar de los esfuerzos médicos.
El padre de la niña, Ricardo Abel Miqueo, compartió su mensaje en una carta que rápidamente se viralizó en redes sociales y en el que confirmó la decisión de donar sus órganos. “Elegimos que su historia también sea una oportunidad de vida para otros”, expresó.
La carta que interpela
En su despedida, recordó a su hija como “una niña profundamente alegre, ocurrente y llena de amor”, y destacó su forma de vincularse con los demás: “Tenía una manera muy especial de hacer sentir bien a todos”.
Además, pidió que la tragedia sirva para generar conciencia: “Que este terrible accidente no sea en vano… que nos impulse a mejorar y a cuidar más”.
Más allá del dolor, la familia planteó interrogantes sobre las circunstancias del hecho. “No se trataba de un golpecito”, aseguró el padre, quien cuestionó la versión inicial brindada por la escuela.
Según relató, cuando retiró a su hija, las zapatillas estaban atadas, lo que contradice la hipótesis de que la caída se produjo por los cordones desatados. Por eso, pidió que se investigue a fondo lo sucedido.
También reclamó medidas concretas para evitar nuevos accidentes: solicitó la remoción de los bancos de cemento del patio escolar y mejores condiciones de seguridad.
En su mensaje, Ricardo también puso el foco en el rol del sistema educativo: “Los niños necesitan jugar… pero los adultos tenemos la responsabilidad de brindar espacios seguros”, sostuvo. Y agregó: “Quiero que se la recuerde por su vida, no por su final. Donar es multiplicar el amor”.