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Intentan rescatar a una ballena que quedó varada en la costa de San Isidro: cómo habría llegado ahí

El ejemplar de ballena sei permanece encallado en un banco de arena en San Isidro. Especialistas monitorean su estado y esperan la marea para liberarlo.


Un importante operativo de rescate se desplegó este viernes en la costa de San Isidro luego de que una ballena sei (Balaenoptera borealis) quedara varada en un banco de arena del Río de la Plata, en la zona conocida como Bajos del Temor. El animal fue encontrado con vida y permanece bajo la asistencia de especialistas.

El procedimiento es llevado adelante por un equipo de la Fundación Temaikèn en coordinación con la Prefectura Naval Argentina. Mientras se evalúan las mejores alternativas para su liberación, los rescatistas mantienen húmeda la piel del cetáceo con agua para disminuir el estrés y evitar complicaciones derivadas de la exposición al aire.

Según explicaron los especialistas, las ballenas sei habitan el Mar Argentino y durante esta época del año migran hacia el norte, por lo que es habitual que se las observe entre Argentina, Uruguay y Brasil, especialmente en las cercanías de la desembocadura del Río de la Plata.

Rescate de la ballena encallada

Los expertos estiman que una combinación de factores ambientales o algún inconveniente de salud pudo haber provocado que el ejemplar se desorientara, ingresara río arriba y terminara encallado en una zona de escasa profundidad.

El rescate presenta una importante complejidad debido a las características del lugar. La presencia de numerosos bancos de arena y las variaciones del nivel del agua dificultan las maniobras de navegación necesarias para asistir al animal.

Desde la Fundación Temaikèn advirtieron que la situación es delicada, ya que el enorme peso de la ballena recae sobre su vientre, lo que puede afectar el funcionamiento de sus órganos internos. Por ese motivo, el equipo trabaja contrarreloj para brindarle las mejores condiciones posibles mientras espera una marea favorable.

El objetivo del operativo es aprovechar el incremento del nivel del agua para desencallar al cetáceo y guiarlo hacia sectores más profundos del Río de la Plata, desde donde pueda retomar su recorrido hacia el mar y continuar con su migración natural. Mientras tanto, el estado del animal es monitoreado de manera permanente para aumentar las posibilidades de un desenlace favorable.