Fuerte protestas de trabajadores turísticos en Embalse por el cierre de hoteles
Trabajadores y gremios rechazaron la decisión del Gobierno nacional y advirtieron sobre el vaciamiento de la unidad turística Embalse.
Trabajadores y organizaciones sociales de Embalse protestaron contra la decisión del Gobierno nacional de cerrar la unidad turística estatal
Trabajadores, vecinos y representantes gremiales realizaron este sábado una protesta en Embalse para rechazar el cierre de la histórica Unidad Turística estatal que constan de varios hoteles en esa localidad. Denuncian que el Gobierno nacional dispuso el despido de todos los empleados que trabajaban en el lugar.
La manifestación se llevó adelante sobre el puente del dique de Embalse, en la ruta 5, donde los participantes realizaron un corte parcial de tránsito en uno de los accesos más importantes del valle de Calamuchita.
El reclamo surgió luego de que se confirmara que el complejo turístico quedará sin personal operativo, en medio del proceso de privatización impulsado por la administración de Javier Milei.
La medida afecta a 101 trabajadores de las unidades turísticas de Embalse y Chapadmalal. En el complejo cordobés, 15 empleados contratados fueron despedidos y otros 30 trabajadores de planta permanente quedaron en situación de “disponibilidad”.
Embalse y su unidad turística
Según la normativa vigente, esos agentes tendrán un plazo de 12 meses para ser reubicados dentro de la administración pública. En caso contrario, serán desvinculados definitivamente.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) señalaron que se trata de una situación inédita desde la creación del complejo, en la década del 50, ya que por primera vez la unidad turística quedará completamente sin operarios.
En paralelo, el Gobierno nacional avanzó con el traspaso de las más de 300 hectáreas del predio a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo encargado de administrar y disponer de inmuebles estatales.
El objetivo oficial es concesionar o vender a privados los siete hoteles, los 51 bungalows y el resto de las instalaciones que forman parte del histórico complejo turístico.
Mientras continúan las medidas de fuerza, dirigentes sindicales esperan mantener una reunión con funcionarios de la Jefatura de Gabinete para intentar frenar los despidos y revisar la situación laboral de los trabajadores afectados.


