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El trasfondo de la crisis universitaria: "No tenemos déficit de docentes, sino una grave crisis salarial"

El rector de la UNAU, Fernando Javier Semczuk, habló sobre la crisis salarial, la falta de infraestructura y los proyectos de nuevas carreras en Misiones.


La Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU), en Misiones, enfrenta restricciones presupuestarias mientras expande su oferta académica. Su rector, Fernando Javier Semczuk, conversó con MDZ sobre los desafíos para sostener el crecimiento, la situación salarial docente y los proyectos para responder a las demandas regionales, en un contexto de crisis.

Docentes y Salarios en la UNAU

Entre los principales desafíos, Semczuk señaló la falta de partidas para infraestructura y la recomposición de los gastos de funcionamiento. La situación adquiere especial relevancia debido a que el 70% de los espacios áulicos que utiliza la universidad son alquilados, con costos de alquileres y servicios que aumentan de manera constante.

El rector también se refirió a las carreras con mayor demanda, al proyecto para incorporar Medicina Veterinaria, a la búsqueda de títulos intermedios y tecnicaturas con rápida inserción laboral y al vínculo de la universidad con la comunidad a través de la Escuela de Oficios y la Secretaría de Extensión.

Además, analizó la crisis salarial que atraviesan docentes y no docentes, el proceso de acreditación de la Licenciatura en Nutrición y la evaluación institucional que lleva adelante la UNAU. También destacó el significado de haber alcanzado alrededor de 130 graduados desde la apertura de la universidad en 2019.

- ¿Cómo está hoy la Universidad Nacional del Alto Uruguay?

- La realidad de la universidad es compleja porque si bien se está trabajando sobre el salario docente y no docente, nosotros tenemos la dificultad de que al ser una universidad que está creciendo, que está abriendo nuevas carreras, necesita de infraestructura, de inversión en capital que acompañe ese crecimiento académico que estamos teniendo. Hoy no hay partidas para capital, no hay partidas para recomposición de gastos de funcionamiento. Nosotros tenemos el 70% de nuestro espacio áulico alquilado y eso implica aumentos todos los meses de alquileres, de servicios, que no estamos pudiendo cubrir. Ese es nuestro mayor desafío hoy, por eso hago planteos a Nación sobre nuestra universidad en particular. Necesitamos infraestructura, tecnología que pueda acompañar ese crecimiento académico universitario.

- ¿Cuál es la carrera que los jóvenes más buscan, licenciatura en Nutrición?

- En general buscan las carreras de salud. Nutrición es una de ellas, también Licenciatura en Kinesiología y la Tecnicatura en Instrumentación Quirúrgica. Nosotros no estamos divididos por facultades, sino que por departamentos. Nuestro departamento de salud con la carrera de nutrición, con la carrera de kinesiología e instrumentación quirúrgica son las más demandadas. Nuestros graduados tienen pleno empleo y un reconocimiento en la sociedad, ya sea en el ámbito público como privado

- ¿Están analizando acreditar nuevas carreras universitarias?

- Estamos a la espera de la confirmación; por eso todavía no hemos salido a comunicar la apertura de inscripciones de esas nuevas carreras. Actualmente, estamos trabajando en el proyecto de Veterinaria, la cual debe ser evaluada por la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) bajo las exigencias del artículo 43. Al ser una carrera muy costosa, requiere una fundamentación sólida de por qué queremos abrirla en la zona del Alto Uruguay misionero. Por este motivo, nos encontramos realizando el trabajo previo de articulación con diferentes entidades: el Gobierno de la Provincia, distintos ministerios, el INTA, el SENASA, y los productores y veterinarios de la zona, a fin de determinar el perfil profesional y otorgarle el sustento necesario. La carrera está en proceso de formulación, por lo que aún no ha sido aprobada por el Consejo Superior ni presentada ante la CONEAU.

¿Cómo analizas para para plantear una nueva carrera?

Primero estudiamos el mercado laboral y escuchamos los planteos de los jóvenes. El dictado de Veterinaria es un anhelo presente desde la creación y puesta a punto de la universidad. Sin embargo, este año nos propusimos analizar de manera sólida si ese requerimiento del ciudadano de a pie se traduce verdaderamente en una necesidad estratégica para la región. Por este motivo, estamos realizando un riguroso trabajo de campo que consiste en escuchar a todos los actores que tendrán contacto directo o indirecto con el futuro profesional. Este proceso previo y responsable busca determinar con precisión el perfil de nuestro graduado en Medicina Veterinaria. Uno de los enfoques que podemos adelantar, surgido en las distintas reuniones de trabajo, se orienta hacia la biodiversidad y la fauna silvestre de nuestra provincia. Actualmente, no existe en Argentina un graduado con esa especialización específica, la cual resulta indispensable para el cuidado de los animales nativos de la zona. En paralelo, buscamos consolidar una mirada minifundista. Al contar con muchos colonos cuyas chacras oscilan entre las 5 y 20 hectáreas, requerimos un profesional capacitado para intervenir en estas unidades productivas de pequeña escala. Queremos un graduado comprometido con el territorio, que comprenda la matriz productiva del Alto Uruguay misionero y que proyecte su impacto hacia el sur de Brasil, Paraguay y el norte de Corrientes.

- Ante la situación que se vive, los jóvenes piden un título intermedio o carreras cortas. ¿O eso lo suplantas con las escuelas de oficio?

- No, la Escuela de Oficios va por otra rama; ofrece cursos de capacitación en oficios puntuales. Sin embargo, es cierto que hoy los estudiantes buscan carreras más cortas y con una salida laboral rápida. Por eso, en el proyecto de Medicina Veterinaria estamos trabajando para ofrecer un título intermedio, como una tecnicatura o un pregrado con afinidad a la disciplina. La idea es darle la posibilidad al alumno de que, si no llega a completar los cinco o seis años de la carrera, pueda egresar con un título de técnico. Por otra parte, las tres nuevas carreras que ya aprobó el Consejo Superior y que presentamos ante el Ministerio de Educación son justamente tecnicaturas. Están diseñadas con el foco puesto en la tecnología, las demandas del mercado y la velocidad de la información actual. Son trayectos rápidos y con una inserción laboral muy alta. De todos modos, prefiero no dar detalles específicos de cuáles son hasta que estén aprobadas formalmente; sería irresponsable generar falsas expectativas en nuestros futuros estudiantes

- ¿Cómo es la relación de la universidad con la comunidad?

- Excelente. Hay una devolución muy interesante por parte de la gente. El ciudadano de a pie se relaciona muchísimo, justamente, a través de nuestra Escuela de Oficios. Allí ofrecemos cursos de herrería, instalación eléctrica (domiciliaria e industrial) y expresiones artísticas como pintura, baile y canto, entre otras. A través de la Secretaría de Extensión logramos una vinculación muy sólida con la sociedad. Día a día la comunidad nos conoce más y se da cuenta de que la universidad no es solo carreras de grado, doctorados o grandes investigaciones. Trabajamos de la mano con la comunidad que nos sostiene, somos parte de ella y nos debemos a nuestra comunidad.

- ¿Hay déficit de docentes?

- No nos enfrentamos a un déficit de docentes, sino a un grave déficit salarial. Hoy hemos llegado a un punto en el que los profesionales deben sostener múltiples empleos. El docente universitario posee una profunda vocación abocada a la enseñanza, la investigación y la extensión; sin embargo, la situación actual se torna insostenible. Resulta imposible que continúen capacitándose o frente al aula cuando se ven obligados a buscar actividades externas más rentables. Este desgaste económico, que afecta tanto a los trabajadores como a todo el sistema, ya ha provocado deserción docente.

- ¿Posgrado?

- En materia de posgrados, es un área en la que estamos trabajando, aunque la realidad indica que hoy la prioridad institucional está puesta en otra dirección. Actualmente, nos concentramos en la acreditación de la Licenciatura en Nutrición, cuyos estudiantes ya se encuentran cursando el quinto año y próximos a egresar. Este proceso de acreditación implica recibir la visita de evaluadores pares de otras universidades, donde la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) verificará que el plan de estudios, las prácticas profesionales en territorio y los contenidos mínimos se adecuen a los estándares necesarios para un graduado en nutrición. Nos encontramos en un proceso académico tan complejo como interesante. En paralelo, llevamos adelante nuestra autoevaluación institucional. Estamos analizando cada una de las carreras para constatar si los planes de estudio se reflejan efectivamente en la práctica y si el perfil de los egresados se condice con el proyecto institucional con el que nació esta universidad. Hay un movimiento académico muy intenso y positivo dentro de la institución; una instancia de autoevaluación interna que, en una etapa posterior, culminará con la evaluación externa por parte de la CONEAU.

- Desde tu experiencia dentro del ámbito universitario si uno toma del 2019 al 2026; 130 graduados es un número interesante 130.

- Es un análisis sumamente interesante. Muchas veces se debate sobre la cantidad de graduados, pero se omite valorar el punto de partida de esos estudiantes. Nuestra comunidad académica proviene del interior de Misiones, con trayectorias escolares diversas que la universidad abraza y fortalece mediante un intenso trabajo de nivelación en lectoescritura, comprensión y matemática. Comparar fríamente el número de egresados de una institución del interior misionero con los de las grandes capitales no sería un análisis justo ni responsable. Lo verdaderamente valioso es comprender el esfuerzo, el arraigo y la idiosincrasia del Alto Uruguay. Acercar la educación superior pública a una comunidad fronteriza implica sortear barreras geográficas y desafíos económicos complejos para las familias. Por eso, cada título entregado nos llena de orgullo: refleja una calidad académica de excelencia, un fuerte compromiso social y profesionales con una gran visión comunitaria. Es un logro histórico: abrimos nuestras puertas en 2019 y, en apenas cuatro o cinco años, ya contamos con un número muy significativo de graduados. Esto cobra aún más valor si consideramos que el promedio nacional de permanencia es de seis años, y que logramos este hito gestionando con un presupuesto reconducido durante cuatro años. Como siempre sostengo ante mi equipo de trabajo, nuestra prioridad absoluta será siempre la calidad antes que la cantidad.