El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un invierno muy distinto a los anteriores: qué provincias tendrán temperaturas anormales
El Servicio Meteorológico Nacional prevé un invierno con temperaturas dispares en el país, marcando una tendencia distinta a las irrupciones frías iniciales.
El invierno arrancó con jornadas muy frías y alertas por bajas temperaturas, pero el nuevo pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional muestra que el panorama general para julio, agosto y septiembre podría ser diferente. El organismo anticipa temperaturas dispares en el país, marcando una tendencia distinta a las irrupciones frías iniciales.
Según el informe publicado por el SMN, para el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026 no se prevén temperaturas por debajo de lo normal en ninguna región del país. La previsión debe leerse como un promedio de los próximos tres meses y no descarta irrupciones de aire frío ni eventos intensos de corta duración.
Pronóstico de temperaturas anormales por región
El dato más fuerte aparece en el norte del país, Cuyo y Córdoba. En esas zonas, el organismo anticipa una mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal. Allí quedan incluidas provincias como Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Jujuy, el oeste de Salta y Córdoba.
En otra franja del país, el pronóstico marca temperaturas normales o superiores a lo normal. Esta categoría alcanza al sur de Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, la región del Litoral, el norte de Buenos Aires, La Pampa, el oeste y sur de la Patagonia.
Para el este y sur de Buenos Aires, además del este de la Patagonia, el SMN prevé temperaturas dentro de los valores normales para esta parte del año. Es decir, el invierno podría mantener allí un comportamiento más cercano a los registros históricos.
En cuanto a las precipitaciones, el informe también marca diferencias entre regiones. El norte del Litoral y el este de la Patagonia aparecen con mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal, mientras que el centro-este de Buenos Aires, el norte de Cuyo y el oeste de la Patagonia podrían registrar lluvias normales o por encima de lo habitual.
En cambio, gran parte del NOA y el norte de Cuyo aparecen bajo la categoría de estación seca. En esas zonas, el SMN indica que no hay una categoría con mayor probabilidad de ocurrencia, ya que se trata de un período donde las lluvias suelen ser escasas.
El organismo aclaró que este pronóstico trimestral debe tomarse como una tendencia media del período. Por eso, aunque el mapa muestre un invierno con temperaturas normales o superiores a lo habitual en buena parte del país, todavía pueden darse episodios de frío intenso, heladas, nevadas o alertas meteorológicas puntuales.
El Niño a la vista
El nuevo pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional también puede leerse con un dato externo de peso. El Climate Prediction Center de NOAA, en Estados Unidos, informó el 11 de junio que las condiciones de El Niño ya están presentes y que se espera un fortalecimiento durante los próximos meses, hacia el invierno del hemisferio norte 2026-2027.
El organismo también señaló que, durante mayo, el índice semanal Niño 3.4 llegó a +0,7°C, un valor compatible con el calentamiento del Pacífico ecuatorial. Además, NOAA indicó que El Niño podría mantenerse durante el invierno boreal y que existe una probabilidad del 63% de que alcance una intensidad muy fuerte, con temperaturas del mar por encima de los 2°C en la región monitoreada.
Ese escenario no significa que todo el invierno argentino será cálido ni que desaparecerán las irrupciones de aire polar. El dato sirve como contexto: El Niño puede modificar la circulación atmosférica y alterar el comportamiento de lluvias y temperaturas en distintas regiones. Por eso, el informe del SMN debe leerse como una tendencia general para julio, agosto y septiembre, no como un pronóstico cerrado para cada semana.