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El lugar más buscado de alta montaña reabrió y el primer fin de semana dejó una cifra que habla sola

Tras el despeje del camino en alta montaña, el ingreso volvió con cupos y reserva online, y la demanda arrancó fuerte.


En el arranque de la temporada 2026, la Laguna del Diamante volvió a recibir visitantes y lo hizo con números altos desde el inicio. En su primera semana con acceso habilitado, ingresaron 627 personas y circularon 224 vehículos, una señal clara del interés que despierta este destino de alta montaña entre mendocinos y turistas.

La reapertura se concretó el 14 de enero, después de una serie de tareas clave para garantizar una circulación más ordenada, tras el temporal del 9 de enero que afectó la zona.

Apertura con camino reacondicionado de la Laguna del Diamante

La habilitación llegó luego de trabajos intensivos en el circuito de acceso. Personal y maquinaria removieron acumulaciones de nieve y hielo, retiraron rocas grandes, limpiaron sectores inestables y reconstruyeron partes del trazado. El tramo final combina paisaje y exigencia: desde la Ruta Nacional 40, último punto con asfalto, se recorren 64,6 kilómetros por ripio y huella consolidada. Por eso, las autoridades insistieron en que el ingreso se realice bajo un esquema de control y con planificación previa.

Laguna del diamante

Dónde queda y cómo reservar el ingreso

El espejo de agua está en el departamento de San Carlos, a unos 220 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Mendoza, a 3.300 metros de altura. El viaje suele demandar alrededor de cuatro horas, con condiciones que cambian rápido por viento, frío y altura. Además del atractivo natural, el entorno suma un plus: la laguna se ubica frente al volcán Maipo, de 5.323 metros.

Para entrar esta temporada es obligatorio gestionar la reserva con anticipación en el sistema oficial de Áreas Naturales Protegidas: allí se elige actividad, fecha y franja horaria, se cargan los datos de los visitantes y se confirma el cupo.

Entradas, horarios y opciones habilitadas

El esquema de acceso se organiza por modalidad. La opción “por el día” permite pesca deportiva, caminatas, ciclismo y picnic, siempre siguiendo indicaciones de guardaparques. La alternativa con pernocte suma el acampe, con estadía según noches seleccionadas y disponibilidad consecutiva. El área para carpas es agreste, se ubica en la margen oeste, está resguardada de los vientos por una colada de escoria y queda cerca de baños públicos; no hay proveeduría. Para quienes buscan mayor exigencia, existe el permiso andinista para trekking y/o ascenso al Maipo, con permanencia de hasta siete días y seis noches. En ese caso se exige handy VHF y la firma del formulario de aceptación de riesgo; también se aconseja guía habilitado, GPS y equipo específico de Alta Montaña.

Para el pago, el sistema genera un cupón que puede abonarse por Pago Fácil o Mercado Pago. El comprobante se presenta al momento de ingresar. En cuanto a horarios, hasta el 28 de febrero el ingreso habilita de 7 a 17 para visitas diurnas, y hasta las 19 para quienes se quedan a dormir. En marzo cambia el cronograma: se podrá entrar de 8 a 16 por el día y hasta las 18 con pernocte. La recomendación general es simple: llegar temprano, llevar el vehículo en condiciones y evitar improvisar, porque la zona no tiene servicios.

La altura y el clima imponen reglas. Se sugiere hidratarse antes y durante la visita para reducir síntomas de mal de montaña. También conviene llevar agua, comida, elementos de higiene, abrigo, rompevientos, protector solar, gorra y lentes. Quienes pescan deben contar con licencia vigente, y si usan flotador individual, se exigen elementos de seguridad como silbato y chaleco salvavidas, además de cuerda y estaca. Para ciclistas, el casco es obligatorio. En vehículos, se recomienda altura suficiente, auxilio mecánico y al menos tres cuartos de tanque, porque no hay asistencia en el lugar.

Las prohibiciones buscan cuidar el ambiente y ordenar la experiencia: no se permite ingresar con mascotas, armas ni motos de enduro. Tampoco está habilitado circular fuera de los caminos permitidos, encender fuego fuera de sitios autorizados, nadar o navegar, ni dañar flora, fauna o infraestructura. Dejar residuos o extraer elementos naturales y restos arqueológicos está expresamente vedado. Desde el Ministerio de Energía y Ambiente recuerdan que se trata de un entorno áspero y sin comercios, por lo que ir preparado y respetar al equipo de guardaparques es parte central de la visita y de la preservación del área.