El Gobierno envió una ley de prevención de ludopatía que no molesta a ninguna casa de apuestas
El Poder Ejecutivo envió al Senado un proyecto de ley de prevención de ludopatía que, según diputados, promueve la actividad en lugar de prevenirla.
La ludopatía es uno de los principalees flagelos de la actualidad en la Argentina.
Hace años que el tema aparece en las reuniones de padres, en los comedores escolares, en los grupos de WhatsApp de madres. Los chicos apuestan. Lo hacen desde el celular, en el recreo, con plata que era para el colectivo o para el kiosco.
Mientras eso pasa, las camisetas de los clubes más grandes del país llevan estampado en el pecho el logo de alguna casa de apuestas, los mismos logos que siguen apareciendo en las redes de los influencers. El problema no es nuevo. Lo que sí es nuevo es que el Gobierno de Javier Milei acaba de presentar su versión de la solución, y quienes venían trabajando el tema desde la Cámara de Diputados la ven como parte del problema.
El Senado ya tenía sobre la mesa un texto con media sanción aprobada en Diputados en noviembre de 2024. Ese proyecto fue el resultado de un debate donde expusieron especialistas en adicciones, psicólogos, familias afectadas y defensores del pueblo. Desde entonces duerme en la Cámara Alta. El Ejecutivo no intentó retomarlo. Optó por uno nuevo.
El diputado Maximiliano Ferraro, uno de los referentes de ese proceso en Diputados, fue directo al hablar del nuevo proyecto: "Cuando uno ve el proyecto que el Poder Ejecutivo mandó al Senado, es un proyecto hecho a medida de las empresas de juego, claramente están timbeando con la vida y la salud de miles de pibes y de familias. Comparado con la media sanción que tuvo Diputados, es un claro retroceso".
Lo que la media sanción prohibía y el Gobierno dejó pasar
Manuel Adorni presentó al proyecto del Gobierno como una herramienta para "combatir a las plataformas ilegales de apuestas online en pos de reforzar la protección de los menores de edad". Esa frase sintetiza, sin quererlo, exactamente cuál es el límite de la iniciativa: apunta a lo ilegal, y deja a las plataformas autorizadas operar casi sin restricciones. Como si la adicción que produce el juego cambiara según quien lo ofrece.
La media sanción establecía una prohibición sin excepciones: nada de publicidad de apuestas en medios de comunicación, estadios, espectáculos, redes sociales ni indumentaria deportiva. Prohibía expresamente a influencers y figuras públicas promocionar el juego.
El texto del Gobierno va por el carril contrario. Solo prohíbe la publicidad de las plataformas no autorizadas que, en la práctica, ya operaban en negro y sin avisos visibles. Las autorizadas pueden seguir anunciando con casi total libertad. Las únicas restricciones son que los avisos no estén protagonizados por menores y que no transmitan la idea de "éxito" o "solución financiera".
En ese sentido, Ferraro precisó la magnitud del retroceso: "La prohibición con respecto al tema de menores queda relegada totalmente a un segundo plano. Se elimina lo que es la prohibición general de publicidad y también la prohibición que estaba relacionada a los clubes de fútbol, a indumentarias, a canchas de fútbol, influencers, personalidades influyentes, espectáculos masivos, redes sociales y recitales".
A su vez, advirtió que "se limita solamente a la prohibición de la publicidad de sitios no autorizados o que esa publicidad esté dirigida a menores".
Sin biometría, sin autoexclusión y con menos penas
Las diferencias no terminan en la publicidad. La media sanción exigía verificación biométrica de identidad y edad a través del RENAPER, tanto al registrarse como al inicio de cada sesión, para cerrar la puerta al ingreso de menores incluso cuando un adulto les prestara el acceso. También prohibía el pago con tarjeta de crédito para frenar el endeudamiento e incorporaba un Registro Nacional de Autoexclusión para que quienes reconocen su adicción puedan bloquearse el acceso a las plataformas.
En cambio, el proyecto del Ejecutivo no tiene nada de eso. Delega en el BCRA, la CNV y el Enacom la definición de "mecanismos tecnológicos" sin precisar cuáles ni con qué plazos. Ferraro advirtió que "no se establece ningún tipo de exigencia en lo que es mecanismos de verificación biométrica".
"En el proyecto dice que se delega en la autoridad competente, no dice nada de lo que son mecanismos de juego responsable, en donde estaba el tema de la limitación a personas autoexcluidas, establecer límites temporales en las sesiones de juego", afirmó.
El retroceso se extiende también al capítulo penal. Ferraro enumeró: "Se baja la pena máxima que se había incorporado en la media sanción a lo que son los organizadores del juego ilegal; se eliminan agravantes de penas cuando se realiza publicidad dirigida a menores y lo que es la inhabilitación para operar la licencia cuando hacen este tipo de juego; se elimina también lo que es la responsabilidad penal de las empresas, que estaba también en el proyecto de Diputados y, por supuesto, también se elimina todo tipo de multas y penalidades económicas".
El texto del Ejecutivo fija penas de tres a seis años para quienes operen plataformas ilegales y de dos a cuatro para quienes les presten servicios. Sin responsabilidad empresarial, sin multas y sin agravantes por publicidad dirigida a menores.
La pelea que viene: lobby, Bullrich y la media sanción
El diputado advirtió que la media sanción "duerme hace más de un año en la Cámara de Senadores por el lobby de las empresas de juego, que metieron presión a los senadores". Los números de fondo explican por qué el tema no puede esperar. Según datos de 2023, más de 14 millones de argentinos visitaron sitios de apuestas; el 65% de los jóvenes conoce a alguien con problemas de apuesta; 1 de cada 4 adolescentes que apostó alguna vez se endeudó o usó plata destinada a otra cosa.
En el Senado, el oficialismo intentará argumentar que la media sanción de Diputados ya perdió vigencia reglamentaria, lo que habilitaría tratar directamente el proyecto del Ejecutivo. Ferraro adelantó que "hay todo un debate reglamentario" porque "algunos defienden que todavía tiene plazo hasta fin de año y otros sostienen que ya se pudo haber caído".
"Van a tratar de decirnos que está vencida la media sanción para ir con el proyecto del Ejecutivo. Hay distintas interpretaciones", afirmó. Sin embargo, la posición de su bloque no tiene margen de negociación: "Nosotros vamos a defender la media sanción, vamos a defender que la prohibición de publicidad se haga porque no podemos dejar pasar por alto lo que es este flagelo que está arruinando la vida de muchísimos pibes".
Además, Ferraro apeló a la senadora Patricia Bullrich, que "sabe lo que es la presión del lobby de las empresas de juego": "Espero que no ceda ante eso, porque en algunas otras ocasiones ella no cedió, más allá de mis diferencias con ella." Y cerró con una definición que es también un diagnóstico: "Más que una ley de prevención de ludopatía, parece una ley de la promoción de la ludopatía y de la publicidad".
Un chico que apuesta en su celular a los 14 años no lo hace desde la clandestinidad. Lo hace desde el mismo teléfono donde habla con sus amigos, mira videos y sigue a sus ídolos del fútbol. La adicción no discrimina si la plataforma tiene licencia o no. El proyecto del Gobierno, sí.