Día de la Independencia: qué dice el texto que declaró libre a la Argentina
El día de la independencia se conmemora cada 9 de julio y recuerda una decisión clave escrita en el Congreso de Tucumán.
El día de la independencia recuerda la firma del acta que declaró libres a las Provincias Unidas.
Argentina está a dos días de cumplir 210 años de su declaración de independencia. Como cada año, el Día de la Independencia será feriado nacional y habrá actos, celebraciones y homenajes en distintas provincias. Ante una fecha tan importante, aparecen muchas cosas para recordar, pero una de las más relevantes es el escrito que sentó las bases políticas de esta gran nación.
La fecha suele estar asociada a actos oficiales, encuentros escolares, comidas tradicionales y celebraciones patrias. Sin embargo, detrás de esas costumbres aparece el sentido profundo de la conmemoración: el momento en que se decidió avanzar hacia una nación libre e independiente.
La Declaración de la Independencia fue sancionada por el Congreso de Tucumán y quedó plasmada en un acta firmada por 29 representantes. Ese documento expresó la voluntad de romper los vínculos con los reyes de España y recuperar los derechos que, según el texto, habían sido quitados a los pueblos representados.
La importancia del día de la independencia también está en que puso por escrito una definición política clave. Las Provincias Unidas no buscaban una salida intermedia ni una dependencia disfrazada, sino el reconocimiento de una nueva entidad capaz de darse sus propias formas de gobierno.
Qué dice el Acta de la Independencia
El Acta de la Independencia fue sancionada el 9 de julio de 1816 en San Miguel de Tucumán. Su texto original mantiene el lenguaje de la época y resume el clima político de aquel Congreso. Así quedó escrito:
"En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de 1816: terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España, los representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, pueblos representados y posteridad. A su término fueron preguntados ¿Si quieren que las provincias de la Unión fuese una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli? Aclamaron primeramente llenos de santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime y espontáneo decidido voto por la independencia del país, fixando en su virtud la declaración siguiente".
"Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación.
Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración".
Quiénes estuvieron detrás de la declaración
El Congreso de Tucumán tuvo como presidente a Francisco Narciso de Laprida, representante de San Juan. Mariano Boedo, de Salta, fue vicepresidente, mientras que los secretarios fueron José Mariano Serrano, de Charcas, y Juan José Paso, de Buenos Aires.
Entre los firmantes del Acta de la Independencia estuvieron representantes de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, Santiago del Estero, Tucumán, Mizque, Charcas y Chichas. Por Mendoza firmaron Tomás Godoy Cruz y Juan Agustín Maza, dos nombres ligados a la participación cuyana en aquel proceso.
El texto también tuvo una particularidad poco recordada: no circuló solamente en castellano. Para ampliar su difusión, el Congreso ordenó imprimir copias en español, quechua y aymará. La decisión permitía que el mensaje llegara a más habitantes del territorio y reconocía la presencia de comunidades indígenas en el escenario político de la época.
Diez días después, el 19 de julio de 1816, el Congreso reforzó el alcance de la declaración. Por iniciativa del diputado Pedro Medrano, se agregó a la fórmula del juramento la expresión "y de toda otra dominación extranjera". Con esa modificación, se buscó dejar en claro que la independencia no era solo frente a España, sino frente a cualquier otra potencia.