De Homero a Christopher Nolan: por qué La Odisea sigue viva tres mil años después
El poema homérico se transformó durante siglos y Nolan puede verse como un capítulo más. MDZ habló con un especialista en historia de la antigüedad clásica sobre el estreno.
La Odisea de Christopher Nolan debatida con un especialista.
XLa Odisea ya se consagra como una de las películas más aclamadas y exitosas en taquilla este 2026. Es que la pieza escrita, dirigida y producida por Christopher Nolan, retoma el poema épico de Homero y lo adapta en la pantalla grande, impulsando una movida que trasciende a las salas de cine tradicionales y se extiende hacia el fenómeno IMAX.
La cinta, que cuenta con las actuaciones estelares de Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, John Leguizamo, Robert Pattinson y Charlize Theron, ya acumula, a nivel global, 911 millones de dólares, siendo de los estrenos más exitosos del año. Pero, ¿por qué sigue vigente la obra en la actualidad? ¿Cuál es el contexto histórico de la obra original? ¿Qué licencias se tomó el director británico en su adaptación?
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Para responder todo esto, MDZ habló con Bruno Alfonzo, especialista en estudios clásicos e historia del mundo antiguo. Es becario del CONICET con lugar de trabajo en el LICH, profesor en la UNSAM y la USAL y PhD fellow en la University of Groningen (Países Bajos).
¿Por qué sobrevivió la Odisea?
- Argentina, Buenos Aires, 2026. Tres mil años atrás tenía lugar el poema homérico. ¿Por qué sobrevive a tres mil años una obra de estas características?
- Probablemente por los valores y, de algún modo, principios que estableció para la cultura griega en general. Recordemos que los poemas homéricos son composiciones que situamos aproximadamente entre los siglos IX y VIII antes de Cristo, aunque probablemente provengan de una tradición anterior de transmisión oral. Siempre estamos hablando de transmisión oral porque el mundo homérico, o mejor dicho, la Grecia arcaica -a la que pertenece el período homérico o los poemas homéricos- era más que nada parte de una cultura ágrafa, es decir, en la que no había escritura, por lo menos en el sentido que tenemos la escritura en relación con la literatura.
No había un sustento escrito para la literatura, algo que cambió más tarde. En el libro Paideia: Los ideales de la cultura griega, de Werner Jaeger, está muy bien establecida esta idea de que los poemas homéricos, de algún modo, consolidaron la construcción de una identidad propia de lo helénico.
Luego tenemos la época clásica, quizás la más famosa, donde aparecen Platón, Sócrates, Aristóteles y demás, que comienza particularmente en el siglo V, es decir, varios siglos después de la composición oral de los poemas homéricos. Pero precisamente esa época clásica, caracterizada por el teatro, la democracia y demás, va a tomar en buena medida los poemas homéricos como una especie de inspiración o de fuente literaria sobre la que van a construirse los ideales del ciudadano y del guerrero. De hecho, van a formar parte de la currícula de la educación de los atenienses, pero no exclusivamente en lo que refiere a la literatura, sino también a los ideales de virtud
–¿Y por qué la Odisea y no otras epopeyas? ¿Por qué no generaron ese impacto que mencionás?
La Ilíada y la Odisea constituyen esa especie de patrimonio literario que forjó los ideales de la civilización griega, particularmente porque son los dos poemas más antiguos conocidos para nosotros de la cultura griega, pero también de lo que hoy denominamos cultura europea. Es decir, no hay poema o pieza literaria más antigua conservada en lo que hoy llamamos Europa que la Ilíada. Entonces, son estas obras las que inauguran la literatura griega y de las que se va a servir luego la literatura posterior.
Homero: el autor que tal vez nunca existió
– La película tiene un autor definido, claro, que es Christopher Nolan. Ahora, la Odisea, el poema, ¿tiene un autor definido más allá de que se diga que es Homero?
Esa es la gran discusión, que en realidad surge en la Antigüedad y que luego va a tener su revival en la modernidad, entre los siglos XVII y XVIII. Ya se discutía, sobre todo, hacia el siglo III antes de Cristo, aunque también antes, porque Aristóteles refiere algunas cuestiones sobre este punto en su Poética: si existió o no existió Homero.
En la Antigüedad, en general, se creía que existió este poeta llamado Homero. Pero después empezaron a surgir algunas discusiones. Hablo particularmente del siglo III porque es cuando comienza el gran trabajo que realizan muchos eruditos y filólogos en la Biblioteca de Alejandría, en Egipto, donde se empiezan, de algún modo, a estandarizar las versiones de la Ilíada y la Odisea con un criterio más técnico y filológico.
En la modernidad, hacia el siglo XVII y fines del XVIII, se establece lo que se conoce como la "cuestión homérica" y comienza a discutirse si efectivamente existió alguien llamado Homero o no.
Pero, más allá del nombre, hay muchas disquisiciones acerca del significado etimológico de "Homero", de si existió un individuo único, un genio único al que atribuirle estos dos poemas. Algunos sostienen que sí, pero el consenso actual es que probablemente estos poemas, surgidos en una cultura oral, pertenecen a distintas tradiciones rapsódicas; es decir, a estos bardos que cantaban en público. El texto se fue conformando a partir de esas distintas canciones que circulaban y que, en un momento determinado, fueron reunidas en una versión unificada por escrito. Ahí aparece también la discusión acerca de la originalidad.
– Mencionas la palabra “originalidad”. Le hicieron muchas críticas, sobre todo de la parte más ortodoxa de la crítica literaria, de la crítica de cine, a Nolan por las libertades que se tomó para interpretar el poema. Sin embargo, a la luz de esto que me comentás, parecería ser que incluso Nolan, consciente o inconscientemente, se inscribe en esa tradición. ¿Ahora, dado este registro oral, se puede hablar de un ejemplar original, único, me refiero en términos escritos, del cual se derive toda una tradición de interpretaciones?
Bueno, si existió, no lo conservamos. Algunos sostienen, a partir de algo que dice Cicerón en una de sus obras, que fue en el siglo VI, bajo el gobierno de un tal Pisístrato, cuando los poemas homéricos fueron llevados por primera vez al formato escrito y que Pisístrato, de algún modo, los estandarizó para darles una versión uniforme.
Otros sostienen que no, que en realidad la puesta por escrito del poema llevó mucho más tiempo y que probablemente no existió una versión estandarizada y unívoca hasta el siglo III.
Porque, si nos ponemos a pensar, son poemas que surgen en la oralidad, se transmiten oralmente, probablemente durante generaciones. Luego se realiza una versión, si se quiere, estandarizada, pero que todavía sigue siendo oral, aunque siempre con agregados de los distintos poetas que los van cantando. Así hay que imaginarlo. Y luego, eventualmente, se lleva por escrito y se crea una versión que va a repetirse.
Ahora, de todo eso, materialmente, nosotros no tenemos testimonio hasta recién el siglo X de nuestra era. ¿Por qué digo esto? Porque el manuscrito completo más antiguo conservado, tanto de la Ilíada como de la Odisea, pertenece a esa época.
Ser recordado o desaparecer: qué era un héroe para los griegos
– Matt Damon interpreta a Odiseo en la película, protagonista que representa a un héroe griego. Pero quería preguntarte de qué hablamos cuando hablamos de un héroe en esta tradición.
Hay diferencias entre la idea de héroe que podemos sostener hoy en nuestra sociedad contemporánea y la que sostenía particularmente la civilización griega. Y también tengo que hacer una distinción, porque uno habla a veces de "los griegos", de "la civilización griega", como si fuese una unidad y no hubiese diferencias, y por supuesto que no es así.
Hay muchísimas polémicas en torno, precisamente, al ideal del héroe que se dan en el seno de la cultura clásica griega. Pero, si tomamos el ideal heroico que aparece en los poemas homéricos, encontramos principalmente la idea de la gloria. Los griegos tienen una palabra puntual para eso: kleos, que es la gloria del héroe.
Esta idea de que el héroe es aquel que da la vida por un ideal, cualquiera sea -muchas veces un ideal patriótico, pero no necesariamente-, con el fin de ser recordado por las generaciones venideras. De algún modo está esta idea de que quien es recordado por las próximas generaciones, quien es cantado en los poemas de gesta o de guerra, alcanza esa gloria heroica. Quien no obtiene eso, bueno, será olvidado.
Entonces, si tomamos, por ejemplo, el caso de Aquiles y de Odiseo, Aquiles, en la Ilíada, presenta una tipología heroica distinta. Es caracterizado desde el comienzo del poema como colérico. La Ilíada canta la cólera de Aquiles por la ofensa que le inflige Agamenón, y parece que su búsqueda de la gloria responde más a principios individuales, incluso, uno diría, egoístas en algún punto, que la de otros héroes.
Hoy el héroe quizás está más vinculado con la entrega hacia los otros. Hay toda una idea de la solidaridad o del altruismo asociada con la figura heroica, que no necesariamente estaba presente en el mundo heroico homérico.
Después la idea de héroe se va a diversificar, sobre todo en la época clásica, y ahí aparecen las críticas de Platón, fundamentalmente, donde la figura heroica deja de ser la del guerrero -o, al menos, deja de ser la preferible para una posición filosófica como la de Platón- para dar lugar a la del sabio, la del filósofo Sócrates.
– Todas estas características que aparecen en la morfología heroica que me mencionas están ausentes en la de Nolan. Básicamente, el Odiseo de Nolan es un héroe culposo, que acarrea una especie de cruz a raíz del episodio de Troya, incluso, parece más un héroe trágico. ¿Existía en aquel entonces un concepto similar al de culpa en la Odisea? ¿Se puede encontrar en el poema algún atisbo de culpa o de reflexión por lo que se está haciendo?
Yo creo que ese es un punto interesante de la versión de Nolan, porque cuando salí de ver la película percibí particularmente este cambio en la narrativa de la identidad heroica. Porque, si uno va al poema, Odiseo no es un héroe culposo, con un trauma de la guerra que quiere regresar para olvidar y demás. Eso es más afín a la sensibilidad contemporánea que tenemos respecto de la guerra, donde siempre es vista como una atrocidad.
Eso, en el mundo griego, era así hasta cierto punto, sobre todo cuando se hablaba de una guerra civil, es decir, entre facciones de una misma cultura o civilización.
Pero la guerra internacional, el enfrentamiento entre una potencia como el Imperio persa y los griegos, generaba o aglutinaba otro tipo de sentimientos. Por supuesto que eran conscientes de las atrocidades que generaba la guerra, pero, al mismo tiempo, fortalecía el sentimiento patriótico enfrentarse a esos invasores bárbaros y defender el orgullo nacional panhelénico.
Ahora, en el caso de Odiseo, tendría que revisar nuevamente el poema para ver si hay una manifestación clara de culpa por parte del personaje. Yo, en este momento, no recuerdo un episodio de ese tipo en la Odisea, pero me parece que Nolan modifica algo muy importante. Porque Odiseo, si bien no es idéntico a Aquiles, se caracteriza precisamente por su astucia y su inteligencia.
Hay una palabra que aparece al principio del poema con la que se lo denomina: polytropos, que significa "el de muchos recursos", "el de muchos ardides", según la traducción. Es decir, una persona astuta de mente, más que de cuerpo. Cuando doy clases sobre estos temas, me gusta decir que Odiseo vendría a ser lo que nosotros llamamos en Argentina "el vivo": tiene una viveza que no tienen otros y esa es también una de las razones por las que es el protegido de Atenea.
Odiseo es también un guerrero soberbio que defiende su propia identidad como guerrero inteligente. De hecho, algo que me llamó la atención en la película es que, en la escena vinculada con el Cíclope, que está magistralmente hecha, falta un elemento muy importante que, de algún modo, da cuenta de la personalidad de Odiseo. Cuando se retira con su tripulación y huye de la cueva, el Cíclope quiere saber su nombre y Odiseo le responde "utis", que en griego significa "nadie".
Eso dice Odiseo en un primer momento. Pero, cuando ya está a bordo del barco y se aleja de las costas donde se encuentra Polifemo, grita su verdadero nombre. No puede contenerse; hay algo que se le escapa. Y quiere decir: "Soy Odiseo. Ese es mi nombre". Bueno, de ahí vendrá luego toda la maldición de Poseidón.
Emily Wilson contra Christopher Nolan: Odiseo despojado
– A Emily Wilson, que es traductora reciente de la Odisea y de donde Nolan se inspiró para hacer la película, cuando le preguntaron su opinión, dijo que es una gran película de acción que trata sobre un héroe que le molesta ser un héroe de acción y que la película reduce a Odiseo y se lo despoja de todas estas cualidades que vos mencionás. ¿Estás de acuerdo con esa lectura?
Yo no hablaría de reducción, porque parece más una valoración no solo estética, sino también ética, o incluso axiológica, como si algo fuera mejor o peor. Sin lugar a dudas, hay una transformación. Pero, siendo coherente con lo que decía antes, me parece que esa transformación es propia del mito. Es decir, el mito surge, como ya dijimos, en un contexto oral y es permeable a estas transformaciones permanentes. Pero incluso en la escritura, en la Antigüedad, esto también ocurría.
Nosotros tenemos la versión de los poemas homéricos ya estandarizada. Ahora bien, los trágicos, por ejemplo, si uno piensa en Esquilo, Sófocles o Eurípides, los tres grandes trágicos, también realizaron muchas intervenciones sobre esos argumentos míticos que provenían fundamentalmente de los poemas homéricos o de otros ciclos épicos. Y, precisamente, el valor o la altura del poeta, que es un creador, estaba en los cambios que producía sobre ese argumento, en ofrecer otras versiones, en mostrar estas gestas heroicas desde otra perspectiva.
Y, para mí, Nolan toma un material que es épico, la Odisea, pero su perspectiva es más bien trágica, como decías vos antes, porque presenta a Odiseo como una especie de héroe atravesado por la culpa y el trauma de la guerra, que solo quiere olvidar. En la película él come la flor de loto para olvidar, cosa que no acontece en el poema. Odiseo, al contrario, se niega a comer la flor de loto, que produce precisamente el olvido.
Sobre esto de la transformación de las obras clásicas hay un ejemplo muy elocuente en Dante Alighieri, especialmente en lo que refiere al final de la película de Nolan. En el canto XXVI del Infierno, en la Divina Comedia, Dante inventa un final para Odiseo que no está en los poemas homéricos ni en la tradición mítica tradicional sobre el héroe. Probablemente Nolan se haya inspirado en ese final dantesco, según el cual Odiseo desiste de permanecer en su hogar y se embarca nuevamente en busca de los confines del mundo.
Cuando Emily Wilson habla de reducción, yo no lo llamaría así, sino una transformación evidente, pero que me parece propia de la literatura y de la recepción. De esta idea de recepción de la literatura clásica, que está constantemente en mutación. Es decir, nosotros, lectores o autores -como Nolan, en el caso del cine- recibimos el legado literario del pasado y, en ese proceso de recepción, también lo transformamos.
Yo creo que Nolan, es cierto, le quita a Odiseo este elemento propio de la figura heroica que aparece en la Odisea, pero le agrega otros que hacen reflexionar, sobre todo, en nuestro tiempo presente.
Penélope y el lugar de la mujer
– Me quiero centrar en otro personaje que es Penélope. En la película tiene un rol, a mi criterio, bastante pasivo, de espera permanente. Quería preguntarte si en el poema efectivamente Penélope tiene esta misma posición o si cumple otro tipo de funciones.
Esencialmente sí, pero no por ser Penélope, sino fundamentalmente por su condición de mujer. La mujer estaba mayormente reservada al oikos, al hogar, y no tomaba decisiones políticas de importancia, salvo algunas excepciones.
Por ejemplo, y ahora vuelvo a Penélope, en la película también se muestran algunas escenas, a modo de flashback, de la llegada de Agamenón a Micenas luego de la guerra, donde se encuentra con Clitemnestra, su esposa, a quien de hecho se menciona en la película. Eso también, creo yo, evidencia todavía más que Nolan tiene en mente, sobre todo, la recepción trágica de los poemas homéricos, porque ahí está tomando particularmente una trilogía de Esquilo, la Orestíada, donde se relata la llegada de Agamenón luego de la guerra.
Agamenón es recibido por su esposa de manera fraudulenta porque ella tiene planeado asesinarlo junto con su amante, Egisto. Entonces, Clitemnestra ha sido tomada, incluso por los estudios actuales de corte feminista sobre la Antigüedad clásica, como una figura que, siendo mujer, adopta una posición que usualmente habría correspondido a un hombre en esa época.
Y, en el caso de Penélope, si nos restringimos a los poemas, comparte con el resto de las mujeres esta condición de estar reservada al oikos, al hogar y al telar. Pero en ella destaca una característica muy particular: su astucia. Es una persona inteligente, que sabe manejarse, que sabe cómo contener a esos pretendientes mediante esta artimaña de decir: "Una vez que termine este telar, me voy a casar con alguien". Pero todas las noches lo desteje y vuelve a tejerlo, manteniéndolos expectantes respecto de cuándo va a terminar esa tarea para tomar una decisión.
Es alguien que sabe manejar, literalmente, los hilos en varios sentidos: no solo en el sentido material del telar, sino también en el de las relaciones humanas. Es importante pensar también en la recepción que tuvo la figura de Penélope. Me centro sobre todo en obras contemporáneas. Pienso, por ejemplo, en Margaret Atwood, que tiene una obra titulada Penélope y las doce criadas. Al estilo de lo que hicieron otras autoras con figuras de la Antigüedad y del mito, como Antígona o Helena, toma la figura de Penélope y cuenta precisamente toda su historia desde su perspectiva.
Uno podría decir que eso es un invento de una autora basado, no obstante, en materiales antiguos, pero que esencialmente responde a su propia invención. Sí, claro, pero de eso también forma parte toda esta tradición de recepción, recreación y creación permanente.