De Buenos Aires a Nueva York: las esquinas de Charly García
El recorrido detrás de las dos “Charly García Corner” que van de Palermo, donde está la casa del queridísimo músico, al icónico callejón del Soho en Nueva York.
Charly García en los 80, donde luego se inmortalizaría una de las esquina en honor a él.
XSon muchos los artistas argentinos reconocidos a nivel mundial. Algunos brillaron en América del Sur, otros en América del Norte o en Europa. Muchos recibieron homenajes dentro y fuera del país, pero solo unos pocos generan un impacto tan profundo como para que una esquina lleve su nombre. O dos.
Ese es el caso de Carlos Alberto García, Charly, ícono absoluto del rock nacional y figura esencial de la cultura argentina, que hoy puede contar con orgullo que tiene dos esquinas bautizadas en su honor: una en Buenos Aires y otra en Nueva York.
La esquina porteña: un homenaje en su propio barrio
La más reciente se encuentra en Buenos Aires, en la esquina donde actualmente reside el artista: Avenida Santa Fe y Coronel Díaz. Allí, la Ciudad lo homenajeó hace apenas unos días inaugurando la placa “La Esquina Charly García”, un gesto que se complementa con un mural cercano y una placa en la puerta del edificio donde vive, también dedicados al músico.
La otra esquina de Charly García, a 8.547 kilómetros
Pero la historia no termina en Argentina. A 8.547 kilómetros, en Nueva York, Charly ya había recibido un reconocimiento similar en un sitio clave de su carrera.
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En la intersección de Walker Street y Cortlandt Alley, al sur del Soho, la ciudad inmortalizó la “Charly García Corner”, un rincón que forma parte de la mitología personal del artista. Fue allí donde, en 1982, Charly vivió días intensos mientras intentaba grabar un disco en la Gran Manzana. De ese período nació una de sus fotos más icónicas, la que luego se convertiría en la portada del álbum Clics Modernos o Modern Clix.
Cuatro décadas más tarde, en 2023, Nueva York decidió oficializar ese recuerdo en honor al disco estrenado en 1983. Con el impulso del Consulado Argentino, un callejón que en los años 80 probablemente tenía aún más fama de oscuro y marginal, fue rebautizado para homenajear al músico. Hoy, ese mismo pasaje es parte de una zona vibrante, rodeada de marcas de alta gama, estudios creativos y movimiento constante.
De esta forma, Charly García no solo dejó una huella imborrable en la música, sino también en el mapa. Dos esquinas, dos ciudades y dos momentos históricos que hablan del alcance de su obra y de cómo su figura, capaz de trascender generaciones, sigue marcando coordenadas culturales en el mundo.