Contaminación ambiental en Guaymallén: piden declarar la emergencia
Más de 500 ha cultivadas se vieron afectadas por desechos cloacales y crece la preocupación. Piden declarar la emergencia por la contaminación ambiental.
El desborde cloacal comenzó en la calle Severo del Castillo y 2 de Mayo
Rodrigo D'Angelo / MDZLa problemática sobre la contaminación del agua y las zonas cultivadas en Guaymallén se sigue profundizando. Concejales del departamento solicitaron la declaración de emergencia ambiental en los distritos de Los Corralitos y Colonia Segovia por el plazo de 180 días prorrogables, debido al colapso del sistema cloacal y la contaminación de canales de riego, acequias y calles con aguas servidas.
El desborde de líquidos cloacales en Guaymallén suma un nuevo capítulo tras conocerse un proyecto de resolución presentando por el concejal José Pozzoli ante el Concejo Deliberante a través del cual, se solicita la declaración de la emergencia ambiental en Los Corralitos y Colonia Segovia. El escrito presentado exhorta al ejecutivo municipal y a la empresa Aguas Mendocinas (Aysam) a "implementar medidas urgentes de mitigación y saneamiento frente al vertido de aguas servidas sin tratamiento por el colapso del colector cloacal y la consecuente afectación de cultivos y recursos naturales en una de las principales zonas productivas del Gran Mendoza". También solicitan la intervención del Ministerio de Energía y Ambiente, del Departamento General de Irrigación y del ISCAMEN para realizar un monitoreo continuo de la calidad del agua y del suelo en la zona afectada.
"La situación que están viviendo los vecinos del lugar debido al derrame de líquidos cloacales que se produce por la ruptura del colector es insostenible. Es imposible para los vecinos de la calle 2 de Mayo y Severo el Castillo, poder seguir transitando, viviendo, cruzando para tomarse el colectivo, que los chicos vayan a la escuela", destacó el concejal y agregó: "Es una situación que ha llegado a un extremo, no pueden seguir regando con agua de cloaca casi 500 hectáreas y que esa verdura después la terminemos comiendo todos en la provincia. Creemos necesario y urgente declarar la emergencia ambiental para que todos los organismos, ya sean provinciales, municipales, y que intervengan en la zona, se aboquen a solucionar este problema. Los vecinos no pueden seguir esperando vivir entre olores a cloaca e infecciones permanentes todos los días".
Emergencia ambiental: detalles del proyecto
"Los distritos afectados integran el histórico cinturón verde de Guaymallén, una de las zonas más fértiles de la provincia, que concentra más del 30% de la superficie cultivada del departamento y una importante proporción de la producción hortícola de Mendoza. El cinturón verde cumple una función estratégica en el abastecimiento de frutas y hortalizas frescas para el Gran Mendoza, promoviendo circuitos cortos de comercialización, fortaleciendo la soberanía alimentaria y generando empleo rural y periurbano. Esta zona agrícola se ha visto gravemente amenazada por la contaminación de más de 500 hectáreas productivas, producto del desborde de aguas cloacales sin tratamiento provenientes del colector de calle 2 de Mayo, situación documentada por distintos medios de comunicación", destaca el escrito presentado por Pozzoli.
"Los informes técnicos del ISCAMEN han confirmado la presencia de coliformes fecales en canales de riego, lo cual no sólo imposibilita el uso del agua para producción agrícola, sino que también compromete la salud pública. El impacto ambiental y sanitario de esta situación no ha sido atendido con la urgencia que requiere, a pesar de las advertencias presentadas por vecinos, productores y concejales ante la Municipalidad de Guaymallén y la empresa AYSAM. Resulta imperioso proteger las condiciones de salubridad y productividad del cinturón verde, dado su rol en la seguridad alimentaria local y su aporte económico y ecológico al sistema territorial del Gran Mendoza. El Código Civil y Comercial de la Nación establece el principio de prevención ambiental y la obligación del Estado de proteger los recursos naturales frente a situaciones de riesgo. El vuelco de efluentes cloacales permanentes en calles Dos de mayo y Severo del Castillo, se ha transformado en una situación permanente, provocando un foco de contaminación que pone en peligro la salud de las vecinos del lugar", agrega.
La situación de los cultivos
Desde hace años los vecinos de la zona denuncian el colapso de las colectoras cloacales pero también el vertido de fluidos en canales e hijuelas que son utilizadas para el riego de cultivos que luego son comercializados. Tras un informe, se conoció que los líquidos provenientes de las cloacas que son arrojados al canal Pescara afectaron a una zona de producción de alimentos y por eso hay alerta, pues las bacterias con las que están contaminados esos productos pueden afectar a la salud pública.
Según los relevamientos realizados, hay más de 100 campos aguas abajo del vuelco de los efluentes, de los cuales unos 30 están en producción. Lo que más preocupa es la producción de verduras y hortalizas que se consumen crudas. Pero además, está el riesgo directo para las personas que viven en la zona de la contaminación.
Uno de los problemas comenzó al menos 4 años atrás en la intersección de las calles Severo del Castillo y 2 de Mayo. La zona se inundaba con los efluentes cloacales de una colectora obstruida y el líquido quedaba sobre la calzada, banquina, acequias, arroyos y veredas aledañas.
La colectora máxima Noreste transporta los líquidos cloacales de más de 600.000 mendocinos (Luján, Maipú, Guaymallén y parte de Godoy Cruz). Según informaron desde Aguas Mendocinas (Aysam), la misma presentaba un elevado grado de sedimentación en su interior, causado por la escasa pendiente y colapsos en colectores aguas arriba de la zona crítica de Los Corralitos, en donde se transporta un caudal de más de 1800 litros por segundo.
Como medida transitoria, se decidió el derrame de líquidos cloacales en el Canal Pescara que fue autorizado por el Departamento General de Irrigación lo que generó un gran impacto ambiental que pondría en riesgo la salud de las personas que viven en la zona pero también de todos aquellos que consuman verduras contaminadas.
“El relevamiento de cultivos realizado por personal técnico del Departamento General de Irrigación en estas zonas, y documentado, confirma la afectación de más de 490 hectáreas cultivadas con especies no permitidas según la Resolución N° 400/03. Se trata de productos de consumo directo”, alerta el informe oficial que también dictamina que la producción contaminada no puede ser puesta a la venta para el consumo.
Según el informe de las zonas contaminadas, en ese sector se cultivan verduras de consumo directo que habitualmente no están entre los productos habilitados para las Áreas de Cultivos Restringidos Especiales (ACREs) que son áreas agrícolas destinadas al aprovechamiento productivo de los efluentes tratados que provienen de plantas depuradoras de líquidos cloacales.
Por ese motivo, se notificó a los agricultores afectados que "a fin de evitar un daño a la salud en particular y a la comunidad en general, no podrá utilizarse de manera alguna (consumo, comercialización) los cultivos existentes aguas abajo de la zona donde se produjo el colapso y consecuente vuelco". En la notificación presentada ante Irrigación, Aysam asume "el compromiso de ofrecer recursos y apoyo técnico y económico tendientes a asegurar que el cultivo sea apto para el consumo" y se le comunica al productor que "no podrá utilizar de manera alguna, sea para consumo, comercialización, etc. sus cultivos, hasta que se pueda determinar que no existe riesgo alguno en su consumo”. Los productores tuvieron que deshacerse de las verduras (especialmente rastreras) que se encontraban contaminadas y la empresa de Aguas Mendocinas se vieron obligados a resarcir a los damnificados.
La zona afectada por la contaminación ambiental es la circundante al canal Pescara, en varios departamentos. “El agua utilizada para riego en las zonas afectadas presenta altos niveles bacteriológicos, especialmente en el Canal Colonia y el Auxiliar Tulumaya”, agrega el informe oficial del Departamento General de Irrigación, organismo que autorizó a la empresa Aguas Mendocinas (Aysam) a volcar líquidos cloacales directamente al canal por los desbordes y la crisis de infraestructura que hay.