Aysam licita una millonaria obra para ponerle fin a los desbordes cloacales en Los Corralitos: los detalles
Aysam destinará más de $32.000 millones para construir un colector cloacal. Es la segunda licitación de este tipo que la empresa lanza en los últimos días.
Aysam llamó a licitación para construir el Colector Cloacal Colonia Segovia (Etapa II) – Sistema El Paramillo.
Marcos Garcia / MDZAysam puso en marcha la licitación para la construcción del Colector Cloacal Colonia Segovia (Etapa II) – Sistema El Paramillo, un proyecto que busca derivar parte de los líquidos que actualmente circulan por la Colectora Máxima Noreste y permitir, a futuro, su rehabilitación con un caudal menor. Esto se produjo luego de que la empresa presidida por Humberto Mingorance, hace algunos días, llamara a licitar las obras destinadas a construir un colector cloacal que irá desde Severo del Castillo e Infanta Isabel hacia el Este por campos privados hasta calle Reconquista y para luego empalmar en Humberto Primo, en Los Corralitos. Cabe resaltar que estas iniciativas forman parte de un plan que busca ponerle fin a los desbordes cloacales que se producen en la zona debido al colapso de la Colector Máxima Noreste.
La convocatoria corresponde a la Licitación Pública Nacional N°03/2026, expediente 1986-PEAS-00, y tiene un presupuesto oficial de $32.661.671.157,55, IVA incluido, calculado a valores de agosto de 2026. El plazo previsto para llevar adelante las tareas es de 660 días corridos, contados desde el día siguiente a la firma del acta de inicio.

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La obra será financiada en el marco del Programa de Mejora de la Seguridad Hídrica en la Provincia de Mendoza, mediante el préstamo 6147/OC-AR del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuyo prestatario es la Provincia de Mendoza. El pliego identifica expresamente a ese préstamo como fuente de financiamiento del proyecto.
Las empresas interesadas tendrán tiempo para presentar sus ofertas hasta las 9.30 del 28 de octubre de 2026. La apertura se realizará ese mismo día a las 10, en la sede central de Aysam, ubicada en Belgrano 920, Ciudad de Mendoza.
Cabe resaltar que la documentación también tendrá una instancia de difusión y seguimiento mediante el sistema electrónico de adquisiciones de Aysam, que será utilizado para publicar el llamado, las circulares y aclaraciones, el acta de apertura y la notificación de adjudicación.
Los detalles de las obras del nuevo colector cloacal
El nuevo colector tendrá 8,85 kilómetros
El componente principal será la construcción de un Colector Aliviador de aproximadamente 8,85 kilómetros. La traza comenzará en una nueva cámara de derivación ubicada en la zona de la intersección del carril Buenos Vecinos y Buena Nueva y llegará hasta el nuevo colector Colonia Segovia Etapa I, que se encuentra en ejecución sobre Roque Sáenz Peña y San Miguel tras haber permanecido paralizado luego de la disolución del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa).
El objetivo es que una parte importante de los líquidos que hoy son transportados por la Colectora Máxima Noreste pueda ser derivada hacia el nuevo sistema. El pliego ubica esta obra dentro del plan destinado a solucionar la problemática de dicha colectora. Al finalizar las tareas, se estima que la población beneficiada rondará -de manera directa e indirecta- los 806.000 habitantes.
La nueva infraestructura también permitirá que, en una etapa posterior, la Colectora Máxima Noreste pueda ser rehabilitada estructuralmente con un caudal inferior al actual, debido a la derivación parcial de los líquidos por el nuevo aliviador.
Qué habrá que romper y reconstruir
La ejecución de obras contempla expresamente la rotura y reposición de pavimentos, debido a que buena parte de la infraestructura deberá instalarse mediante excavaciones sobre calles. En ese marco, se prevé la demolición y disposición de 36.789 metros cuadrados de pavimento asfáltico, exactamente la misma superficie contemplada luego para su reposición. También incluye la reposición de 17.846 metros cuadrados de base estabilizada en calles de tierra.
Los trabajos de pavimentación incluyen la reconstrucción de la base estabilizada y de la capa de rodamiento. En los sectores de calles de tierra se deberá recomponer la base afectada por las excavaciones.
Los planos contemplan, además, tramos donde la excavación atravesará pavimentos de aproximadamente 6 centímetros, junto con bases estabilizadas que deberán ser removidas y posteriormente reconstruidas.
La profundidad de la obra, la presencia de la napa de agua y los obstáculos que puedan aparecer
Uno de los aspectos más complejos de la obra radica en que la profundidad definitiva de las obras deberá irse ajustando de acuerdo a las características del terreno, el cruce de arroyos o la interferencias que puedan haber con otros servicios. En ese marco, la profundidad puede variar entre 1,39 y 3,22 metros.
Cabe resaltar que ,según los estudios realizados, la napa freática en tres de cuatro sondeos se encuentra a profundidades de entre 1,30 y 2,30 metros, situación que deberá ser contemplada por la empresa contratista.
También se contemplan 60 metros de cruces de canales de riego con el colector principal y otros 36 metros de cruces de canales con las redes terciarias de agua y cloaca, utilizando caño camisa de acero de ocho pulgadas en estos últimos casos.
Para los cruces del colector principal, se establece la ejecución mediante túnel sin caño camisa. La excavación deberá realizarse en pequeñas secciones, con control permanente de la estabilidad y sin permitir sobreexcavaciones. El espacio entre la excavación y la tubería deberá rellenarse inmediatamente con material de densidad controlada para evitar asentamientos.
La traza también deberá convivir con redes de agua y cloacas existentes. Los sondeos previos y el proyecto ejecutivo definirán la posición definitiva de la cañería y permitirán ajustar las obras ante las interferencias que se encuentren en el terreno.
La condición del terreno, mayormente limoso, lleva a una exigencia particular: será obligatorio utilizar tablestacas metálicas para reducir el ancho de excavación y proteger las estructuras linderas. También deberá diseñarse y operarse un sistema de achique de napa mediante baterías de bombas.
48 bocas de registro, 56 cámaras y ventilación
La nueva red tendrá una importante cantidad de estructuras destinadas a su mantenimiento. En ese sentido, se contempla la colocación de 48 bocas de registro para cañerías menores a 600 milímetros, 56 para cañerías superiores a ese diámetro y ocho bocas estancas para cañerías mayores a 600 milímetros.
El proyecto también prevé un sistema específico con 24 ventilaciones a lo largo de la traza para controlar la acumulación de gases y mantener las condiciones internas de las cámaras. Este mecanismo deberá asegurar un mínimo de 20 renovaciones horarias del volumen de las cámaras y llevar los gases a una altura mínima de siete metros sobre el terreno natural.
Según se explica, la finalidad es reducir la concentración de sulfuro de hidrógeno y evitar tanto la corrosión de las estructuras como la acumulación de olores.
Nuevas redes de cloaca y agua
Además del colector principal, la licitación incluye 4,7 kilómetros de redes terciarias de cloaca, en los cuales se sumarán 144 nuevas conexiones domiciliarias de cloaca. Serán cañerías de PVC cloacal de 160 milímetros de diámetro, instaladas mediante excavación, acarreo, colocación, rellenos y pruebas hidráulicas.
También se ejecutarán aproximadamente 4,5 kilómetros de distribuidoras de agua, con una previsión de 4.310 metros de cañería de PVC. A esto se agregan 21 nudos de vinculación con la red existente y 75 nuevas conexiones domiciliarias de agua.
Las estaciones de bombeo
El proyecto contempla sistemas de bombeo que estarán vinculados a los bypass temporales que se instalarán para poder llevar adelante los empalmes. Los sistemas deberán contar con tableros de control, variadores de frecuencia, sensores de nivel, alarmas y sistemas de transmisión de información.
Así, en el inicio de la obra, se deberá realizar el empalme con la Colectora Máxima Noreste existente. Para hacerlo sin interrumpir el transporte de líquidos, se prevé un bypass temporal con cuatro equipos de bombeo independientes. El caudal mínimo total previsto es de 1.500 litros por segundo.
Las cuatro bombas deberán poder operar con un sistema de arranque en seco. La contratista deberá proveerlas junto con los sistemas de aspiración, impulsión y accesorios necesarios. Cabe resaltar que, una vez finalizada la obra, esos equipos quedarán en poder de Aysam.
También se prevé un segundo bypass donde se realizará el empalme con el colector Colonia Segovia Etapa I. En este caso, los equipos de bombeo serán aportados por Aysam, pero todos los costos de operación estarán a cargo de la empresa contratista.
Los estudios de suelo
Cabe resaltar que el pliego incluye un capítulo específico de estudios geotécnicos. Según se indica, la contratista deberá realizar como mínimo 10 sondeos, distribuidos uniformemente a lo largo de la traza. Esos estudios definitivos deberán realizarse después de la adjudicación y no podrán ser reemplazados por los estudios incorporados como antecedentes.
Además, se remarca que los estudios de referencia tienen carácter meramente orientativo, por lo que las empresas no podrán reclamar posteriormente mayores costos ni compensaciones por diferencias entre esos antecedentes y los resultados obtenidos por sus propios estudios.
Para las excavaciones de estructuras se exige como mínimo una perforación desde el terreno natural, con profundidades de entre 5 y 10 metros, mientras que para las instalaciones de tuberías se prevé como mínimo una perforación cada 1.000 metros, hasta tres metros de profundidad.
Los antecedentes disponibles muestran condiciones que explican varias de las exigencias planteadas. En los cuatro sondeos de referencia se detectó la presencia de napa freática; en dos de ellos, por ejemplo, apareció a 1,30 metros en calle Mariani y 2,20 metros en calle Milagros.
Las conclusiones de otro de los estudios señalan niveles freáticos variables, humedad natural elevada y suelos con escasa resistencia, compresibles y susceptibles de sufrir asentamientos. Es por eso que se propuso, entre otras cosas, analizar medidas para deprimir la napa y reforzar el lecho de asiento del colector.
Las Especificaciones Técnicas Ambientales y Sociales: el lado "B" de la obra
El pliego incorpora Especificaciones Técnicas Ambientales y Sociales (ETAS) que forman parte obligatoria de la documentación contractual junto con la Evaluación de Impacto Ambiental y Social y la Declaración de Impacto Ambiental. La empresa que resulte adjudicataria deberá elaborar su propio Plan de Gestión Ambiental y Social para la etapa de construcción (PGASc).
En ese sentido, el pliego resalta que el cumplimiento ambiental y social no queda separado del presupuesto de la obra, ya que los oferentes deben cotizar específicamente el ítem correspondiente al Plan de Gestión Ambiental y contemplar los recursos necesarios para implementar los programas, permisos, medidas de mitigación y compensación, restauración, cierre y abandono. También deben tenerse en cuenta estudios e informes periódicos, medidas correctivas, seguimiento de pasivos ambientales y sociales y acciones de seguridad para las comunidades cercanas.
La contratista deberá contar con una estructura específica para esta tarea, con alguien que sea responsable ambiental, responsable social y responsable de higiene y seguridad, además del resto del personal. Un dato destacable es que los antecedentes y currículums de estos profesionales deberán formar parte de la oferta.
En ese marco, cabe resaltar que el responsable ambiental deberá permanecer vinculado a la obra hasta completar las tareas de restauración y recuperación del terreno y elaborar el informe de cierre ambiental y social. Entre sus funciones estarán elaborar una línea de trabajo y procurar que se cumpla. También deberá presentar de manera mensual informes ambientales.
En materia ambiental, las exigencias que se le hacen a la empresa contratista abarcan además abordar temas inherentes contaminación de suelo y agua, aire, ruidos y vibraciones, derrames e incendios, utilización y almacenamiento de productos peligrosos. Además, se deberá tener en cuenta la gestión de residuos comunes y peligrosos, protección del patrimonio arqueológico, histórico y paleontológico, flora y fauna, control de procesos erosivos, higiene y seguridad y la protección de la población afectada.
El contratista deberá incorporar también programas específicos de contingencias, seguimiento de medidas de mitigación, capacitación del personal, información y comunicación con la comunidad, seguridad e higiene, prevención de riesgos laborales y manejo del tránsito, desvíos, señalización e iluminación.
