Desbordes en Los Corralitos: así es la zona en la que Aysam planea volcar los líquidos cloacales
Aysam planea en el corto plazo volcar los líquidos cloacales en una finca ubicada en el límite entre Guaymallén y Lavalle.
Aysam conduce los líquidos cloacales hacia una finca ubicada en el límite entre Guaymallén y Lavalle.
Zonda FotosRecientemente se oficializó que Irrigación autorizaba a Aysam a expropiar parcelas de propiedades privadas para realizar las obras correspondientes a lo que la empresa llama "tareas de mediano plazo", las cuales están destinadas a ponerle fin al problema de los desbordes cloacales en Los Corralitos.
Mientras tanto, avanzan las tareas de "corto plazo", que tenían fecha de finalización hacia mediados de junio. Con el tiempo en contra, éstas últimas parece difícil que vayan a concluir dentro de los tiempos anunciados.
Para contextualizar, luego de que el conflicto por los derrames cloacales que tienen epicentro en la esquina de calles de Severo del Castillo y 2 de Mayo escalara hasta llegar al plano judicial, se trazó un plan de remediación para que se dejen de producir vuelcos en el corto plazo, además de acordar las tareas de mitigación correspondientes. Los pasos a seguir fueron pactados entre Aysam, Irrigación, la Municipalidad de Guaymallén y la subsecretaría de Ambiente, y el convenio fue rubricado a mediados de mayo, días antes de la imputación del titular de Aysam, Humberto Mingorance, y de otros dos directivos de la empresa.
Contrario a lo que sucedía hasta ese momento en la zona, en la que -según las denuncias de los vecinos- había inacción por parte de Aysam, a partir de la firma del convenio las tareas se aceleraron. Ya sea por el compromiso asumido en el acuerdo o por el avance de la causa judicial, los movimientos en Severo del Castillo y 2 de Mayo se intensificaron: cañerías que hasta inicios de mayo permanecían apiladas en la vía pública comenzaron a ser ubicados en el canal de riego y las maquinarias que estaban apostadas en dicho sitio también sufrieron sus movimientos. También realizaron tareas de emparejamiento del suelo.
Sin embargo, lejos de mejorar, el panorama empeoró. Al menos momentáneamente. Tareas que estaban enmarcadas en lo que debería ser la etapa final del bypass coincidieron con un nuevo colapso que hizo que la calle 2 de Mayo se inundara por completo con efluentes cloacales. La situación hizo que los vecinos, cansados de no obtener soluciones, acudieran a Casa de Gobierno, donde ingresaron un pedido formal para tener una audiencia con el gobernador Alfredo Cornejo.
Mientras los días pasan, las tareas para materializar el acuerdo rubricado continúan. De hecho, ya se han erradicado varios árboles para permitir el avance de la obra. En paralelo se comenzaron a ubicar los caños dentro del canal de riego denominado Ramo 12 (también deberá suceder lo mismo dentro de los cauces del Ramo 14 y Santa Teresa). En este último sentido, el convenio establece que la conducción deberá ser “cerrada, estanca, independiente y completamente segregada del escurrimiento del agua de riego”, evitando “contacto, mezcla, infiltración ni posibilidad de contaminación cruzada entre los efluentes cloacales y las aguas destinadas a riego agrícola”. De momento, se continúa avanzando en intentar dar cumplimiento de este requisito.
En ese sentido, cabe resaltar que Irrigación aceptó otorgar un permiso para el traslado de efluentes desde Severo del Castillo y 2 de Mayo hacia el norte de Ruta 27, donde los líquidos cloacales serán vertidos en una finca que tiene una parte de su superficie inculta. En ese marco, Irrigación dejó expresamente asentado que la autorización será “estrictamente excepcional, transitoria, precaria y esencialmente revocable”. El organismo aclaró además que el permiso se fundamenta “exclusivamente en la necesidad de mitigar una contingencia sanitaria y ambiental”.
La zona en donde Aysam planea volcar los líquidos cloacales
Para trasladar los efluentes hacia la finca, al límite con el departamento de Lavalle, Aysam cava una suerte de canaleta (en la que luego irían los caños) a través de descampados que servirá para conducir los líquidos por el último tramo. Cabe resaltar que actualmente la tarea no está concluida, por lo que se puede observar desbordes constantes en esa zona.
En paralelo, uno de los puntos cruciales del acuerdo firmado entre los distintos organismos indica que se deberá realizar trabajos de preparación en la finca para evitar rebases más allá de la propiedad que aceptó recibir los líquidos cloacales. En este aspecto, Aysam deberá construir “bordos perimetrales y obras de contención suficientes para impedir cualquier escurrimiento superficial fuera del predio”, incluso frente a lluvias o fallas operativas. Al 4 de junio dichas tareas no habían iniciado.
Estos preparativos no son un dato menor. La cantidad de líquido cloacal que Aysam informó que derrama sobre el canal de riego Ramo 12 (NdR: Mingorance habló de 50 litros por segundo durante aproximadamente ocho horas diarias) hace que el acondicionamiento del terreno sea imprescindible para evitar desbordes en zonas aledañas, y más si se tiene en cuenta que sólo una porción de la finca estará habilitada para este fin, ya que el resto está cultivada. Un factor sensible es la ubicación de la finca: ésta se encuentra en el límite con Lavalle, por lo que cualquier rebase podría afectar territorio de dicha localidad. Cabe resaltar que la Municipalidad de Lavalle participó del convenio rubricado el 14 de mayo.
Además, otro tema a tener en cuenta es la capacidad de recepción del terreno. En ese sentido, MDZ consultó a distintos ingenieros agrónomos y todos pusieron en duda que la porción de la finca pueda absorber la totalidad de los líquidos cloacales sin afectar la parte cultivada y zonas aledañas. De acuerdo a lo que le explicaron a este medio, el espejo de agua suele tener una suerte de "base" de filtración más amplia de lo que se observa en la superficie. En este caso, al tratarse de líquidos cloacales sin el tratamiento de una planta depuradora como Los Paramillos, los compuestos que llevan este tipo de sustancias afectan el suelo e incluso -con el tiempo- pueden llegar a las napas de agua. Algo similar ocurre en Los Corralitos, donde el Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli reconoció que "las napas algún grado de contaminación tienen".
Cabe resaltar que de acuerdo a la resolución 400/03 de Irrigación, que regula el uso agrícola de efluentes tratados dentro de las Áreas de Cultivos Restringidos Especiales (ACRE), "se prohíbe totalmente el riego con aguas cloacales de cultivos de consumo en fresco que se cosechan y distribuyen en forma inmediata y que tienen contacto directo con el agua de riego". Se consideran "cultivos de consumo en fresco" aquellas hortalizas de hoja y ciclo corto, como puede ser la espinaca o la lechuga; tomates y otros frutales. En este sentido, cabe resaltar que la zona se caracteriza justamente por este tipo de cultivos, y que junto al lugar de la finca en la que se volcarán los efluentes hay viñedos.





