La "ciénaga de los muertos" mendocina: el nuevo vuelco cloacal escondido de Aysam
Irrigación le labró una nueva acta a Aysam por un campo de vuelco cloacal ubicado a pocos kilómetros de la planta depuradora El Paramillo.
Irrigación puso la lupa en otro vuelco cloacal de Aysam.
Marcos Garcia / MDZEn medio del conflicto en torno a los desbordes cloacales en Los Corralitos, que derivaron en una denuncia de Irrigación contra Aysam, de la cual resultó imputada parte de la cúpula de la empresa (con su presidente Humberto Mingorance a la cabeza), salió a la luz una denuncia de un "nuevo" vuelco involucra a la compañía.
Mientras todos los focos están puestos en lo que sucede en la intersección de calles Severo del Castillo y 2 de Mayo y en las acciones que Aysam debe llevar a cabo para intentar solucionar una situación con la que los vecinos de la zona acumulan años de quejas contra la empresa, Irrigación intimó a la compañía presidida por Mingorance por un campo de derrame cloacal en la zona de Fray Luis Beltrán, en el departamento de Maipú. El mismo está ubicado sobre calle Los Pinos, camino a la planta depuradora El Paramillo.
Lo que dice el acta de Irrigación
Si bien en el acta (N°2889), labrada el 29 de mayo a las 12:47, se aclara que al momento de la inspección no se registran vuelcos cloacales, MDZ hizo una recorrida por el lugar en horas de la tarde del miércoles 3 de junio y corroboró que efectivamente se llevaban adelante vertidos desde una boca de registro del colector principal hacia el suelo.
El desborde convierte el páramo en una suerte de ciénaga que se extiende prácticamente hasta donde es capaz de ver el ojo humano. La combinación entre la vegetación, visiblemente afectada, y la presencia de agua estancada convierten el lugar en una réplica mendocina de "la ciénaga de los muertos", aquel célebre sitio de El Señor de los Anillos, la obra literaria de J.R.R. Tolkien que fuera llevada a la gran pantalla por Peter Jackson.
La intervención de Irrigación se produjo a partir de una denuncia de la ONG Fiscalía Ciudadana, la misma que mantiene una disputa legal con Aysam por los vuelcos en el Canal Pescara y por la posterior derivación de efluentes cloacales al canal de riego denominado Ramo 12, que pasa por Severo del Castillo y 2 de Mayo. Dicha causa -paralela a que derivó en la imputación de Mingorance y otros dos directivos de la empresa- es en la que se incorporaron los estudios bacteriológicos realizados por el laboratorio de la UNCuyo, los cuales determinaron que el agua de las muestras tomadas en Los Corralitos "no es apta para el consumo humano".
En el acta por el campo de derrame en calle Los Pinos, Irrigación intima a Aysam "a tomar las medidas necesarias para remediar la zona afectada y proceder a levantar el caño que sale de la boca de registro del colector Paramillos". La intervención de los inspectores enmarca las observaciones realizadas en lo establecido en la resolución 778/96. En dicha norma, entre otras cosas, se busca "procurar la preservación y mejoramiento de la calidad de las aguas (...); impedir la contaminación o degradación de la aguas, tanto superficiales como subterráneas, sea la misma ocasionada por causas o fenómenos naturales, como la provocada por la actividad humana (...); Conservar, preservar y recuperar los ecosistemas acuáticos".
En ese sentido, la norma define la contaminación o degradación de las aguas a "toda acción o actividad humana o natural que implique la alteración de las cualidades de las mismas, en relación a los usos asignados o la protección del medio ambiente, referido tanto al dominio público hidráulico en sí, como a su entorno". Esta última parte toma relevancia si se tiene en cuenta el área circundante al campo de derrame. El mismo se encuentra en las cercanías de donde se encontrara la Reserva Natural en la que estaba la Laguna El Viborón, la cual se alimentaba del sistema Leyes-Tulumaya y que actualmente está seca. Por otro lado, también cabe resaltar que la zona está rodeada de fincas y tierras cultivadas.
Un dato llamativo es que en 2020 el Sistema Leyes-Tulumaya fue declarado de interés por la secretaría de Ambiente y Ordenamiento territorial, por entonces encabezada por Humberto Mingorance, hoy presidente de Aysam. "Buscamos promover su conservación mediante acciones directas de protección y restauración", había dicho en ese entonces Mingorance.
Otro factor a tener en cuenta es que el desborde se origina desde el colector Paramillos (el mismo que proviene de Los Corralitos y que se encuentra colapsado) y que se está ubicado a aproximadamente cinco kilómetros antes de llegar a la planta de tratamiento. A diferencia de lo que sucede en la intersección de calles Severo del Castillo y 2 de Mayo, aquí, al menos al 3 de junio de 2026, no hay ningún tipo de maquinarias ni de equipos destinados a mitigar ni darle solución al problema, pese a las órdenes de Irrigación.
La respuesta de Aysam
Ante esta situación, desde Aysam le informaron a MDZ que habían realizado el descargo "en tiempo y forma, dentro del plazo establecido en la notificación".
Según fuentes oficiales, en la contestación al acta, la empresa le informó a Irrigación que "Aysam tiene un acuerdo con el propietario del terreno" para volcar "eventualmente" cuando se produce algún desborde. De acuerdo a lo detallado, la superficie del terreno es de 12 hectáreas.
Por otro lado, la compañía puso como ejemplo de eventualidades "tormentas en el Área Metropolitana, especialmente en Maipú, Luján, parte de Godoy Cruz y parte de Guaymallén". En este último sentido cabe resaltar que cuando MDZ estuvo presente en el lugar no se habían producido tormentas ni ningún tipo de contingencias climáticas en los últimos días. Pese a esto, se estaban produciendo vuelcos.




