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Así serán por dentro las nuevas casas que se construyen en el barrio San Agustín

Las primeras casas ya empiezan a levantarse. Cómo serán los espacios, la construcción y los servicios del futuro barrio.


Las primeras viviendas del futuro barrio San Agustín ya empiezan a verse sobre el terreno de la ex Playa de Secuestros. Estas casas formarán parte de la primera etapa del proyecto que se desarrolla sobre un sector de las más de 11 hectáreas que conforman el predio recuperado.

El desarrollo habitacional avanza de manera conjunta entre la Ciudad de Mendoza y el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Mientras la construcción gana altura y comienza a definir las primeras manzanas del barrio, algunas imágenes muestran detalles del sistema constructivo y de las características que tendrán las casas.

Cómo serán las futuras viviendas

Las futuras viviendas tendrán dos dormitorios, más de 50 metros cuadrados y un sistema de construcción que busca reducir residuos y consumo de agua.

Las viviendas tendrán una superficie de 52,9 metros cuadrados y contarán con dos dormitorios. El diseño surge de una ampliación del prototipo CEPA del IPV, que originalmente contempla una vivienda de un dormitorio y núcleo húmedo.

Desde la Municipalidad explicaron a MDZ que el programa Mendoza Construye prioriza la construcción sobre terrenos ya urbanizados. Por ese motivo, el municipio asume las tareas de movimiento de suelo, urbanización y también financia la construcción del segundo dormitorio, ampliando la vivienda original para mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias.

"La idea es desarrollar viviendas sociales destinadas a los habitantes del conglomerado, en etapas ordenadas", explicó la arquitecta Mariana Osorio, directora de Vivienda y Hábitat de la Ciudad. También indicó que el acceso a las casas no será por asignación directa, sino mediante el Registro de Necesidad Habitacional (RENHABIT), que establece requisitos de ingresos, edad y antigüedad acordados entre el municipio y el IPV.

Una obra más limpia y con menor consumo de agua

El municipio mostró cómo serán las casas del barrio San Agustín, un proyecto que transformará la ex playa de secuestros en un nuevo sector residencial.

Uno de los aspectos que más llama la atención es la tecnología utilizada para construir las viviendas. En lugar del sistema de construcción tradicional, las casas se levantan mediante paneles de poliestireno expandido (telgopor) ubicados entre mallas de acero.

Una vez colocados esos paneles, toda la estructura se recubre con un encofrado de aluminio y luego se realiza un único llenado de hormigón. Según explicaron los responsables de la obra, este procedimiento permite conformar paredes, columnas y techo como una única estructura continua.

En un video publicado por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza también remarcan que el encofrado de aluminio fue especialmente adquirido en Malasia y constituye una de las herramientas que permiten acelerar la ejecución de las viviendas y mantener una mayor precisión durante la construcción.

Las nuevas viviendas combinarán un diseño funcional con un sistema constructivo innovador que busca mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental.

Desde el municipio señalaron que este método también apunta a disminuir el impacto ambiental de la obra. Al trabajar con un sistema industrializado, se generan menos desperdicios que en una construcción convencional.

Además, destacaron que el consumo de agua es considerablemente menor. Durante la explicación, compararon ambos métodos al señalar que, mientras en una obra tradicional el uso de agua es constante durante gran parte del proceso, este sistema permite optimizar ese recurso y mantener un obrador más limpio y ordenado.

El sistema constructivo también facilita una mejor aislación térmica gracias al núcleo de poliestireno expandido incorporado en los paneles, lo que contribuye a mejorar el comportamiento de la vivienda frente a las variables de temperatura.

Un barrio integrado a la zona

El barrio San Agustín no estará pensado como un complejo cerrado. Tanto desde la Ciudad como desde el IPV remarcaron que las calles se integrarán al tejido urbano existente para conectarse con los barrios vecinos.

La urbanización contempla calles pavimentadas, veredas, red vial y peatonal, obras pluvioaluvionales adaptadas a las condiciones del piedemonte y toda la infraestructura necesaria para el funcionamiento del barrio. También se ejecutarán las redes de agua potable, cloacas, alumbrado público y la red eléctrica de baja tensión para las conexiones domiciliarias.

A medida que las primeras viviendas avanzan sobre el terreno, el proyecto comienza a mostrar cómo será el nuevo barrio que reemplazará definitivamente a la antigua playa de secuestros. Si los plazos previstos se cumplen, las primeras familias podrán habitar estas casas durante el primer trimestre de 2027.