Argentina ante el Índice Mundial de Turismo en Gastronomía: ¿realidad o fantasía?
El reciente Índice Mundial de Turismo en Gastronomía indica que Argentina no pertenece al pelotón de los diez primeros países. Estamos lejos, parece.
El nuevo Índice Mundial de Turismo Gastronómico publicado hace horas devuelve a la Argentina una realidad que debería ser una oportunidad.
Argentina es uno de los 84 países evaluados en el reciente Índice Mundial de Turismo en Gastronomía y aunque no hay por ahora certeza de la posición en el ranking, no está entre los 10 mejores calificados, lo que propone un desafío a explotar.
La calificación está liderada por Italia. La publicación de este informe es uno de los trabajos con más impacto internacional de la World Food Travel Association.
Turismo
Es curioso que la reputada organización, fundada en 2003 por Erik Wolf, no publica de forma abierta un desglose numérico, y detallado, el puesto exacto de cada uno de los 84 países.
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Pero si lo hace, en cambio, con los primeros 10 países que explotan el turismo gastronómico.
Y a estos los denomina y sin decirlo como "el" pelotón aventajado del mundo. Es que allí esta área, entre otros aspectos, sí mueve la aguja de la economía. Y mucho.
Clasificación 2026
1. Italia: Dominio absoluto.
2. Francia: La excelencia más constante en el índice.
3. Portugal: El país con mejor desempeño. La estrategia funciona según lo previsto.
4 Turquía: El gigante dormido. Patrimonio solo superado por Italia.
5 Dinamarca: Instituciones por encima del producto turístico.
6 Alemania: Un paraíso para los productores sin una estrategia nacional.
7 Japón: Dominio institucional, con un registro de indicaciones geográficas aún en desarrollo.
8 Austria: La base territorial más sólida del índice.
9 Estados Unidos: Gran volumen sin codificación.
10 España: Activos extraordinarios, pero falta liderazgo.
Gastronomía argentina
En Argentina la gravitación de la industria del turismo relacionada con la gastronomía únicamente está creciendo. Si se considera lo que va del siglo XXI.
Más allá que ambos procesos estén relacionados (y más de lo que parecería), es notable la mejora en infraestructura, servicios, innovación, creatividad, creación de empleo..
Pensando en Mendoza tal vez no debamos encandilarnos tanto con las estrellas Michelin y sí, en cambio, con prestar más atención a las nuevas tendencias, el perfil de los nuevos turistas, ir a buscarlos en algunos casos, y potenciar la creatividad por encima del escudo de moda, eso que llaman la "experiencia".
Otro aporte es eliminar en las plantillas laborales, y en todos los rangos, la manifestación de la palabra "no".
Y en todos estos aspectos citados y en los que se pasa por alto también, este sector crece. Y ha crecido con vigor envidiable. Y seguramente continuará en esa proyección por el valor agregado de Mendoza.
Vinos hay en todas partes, gastronomía otro tanto e incluso decenas de lugares con tradición culinaria de verdad. Pero la cordillera, el sol y la nieve están acá.
No les copa mucho que alguien se pase 30 minutos explicando cómo se hizo un vino. Y otros 30 más, para explicar el siguiente. Y te lo explican como si estuvieran resolviendo la conjetura de Poincaré. Y si te reís por alguna cosa te miran medio raro. Los duendes del vino, serán.
Lo bueno
Erik Wolf es el fundador de la World Food Travel Association. Lo que desde allí se investiga y se publica es considerada fuente primarias de información sobre turismo gastronómico.
Y lo acreditan las notas e informes en una amplia variedad de medios de comunicación: CNN, la BBC, The Wall Street Journal, Newsweek, NBC, Forbes,
Es bueno para Mendoza y Argentina tener este referente para medirse con las potencias, conocer estrategias, posibilitar alianzas, detectar opotunidades, favorecer los negocios. También da perspectiva de mejor planeamiento. Y eso optimiza los recursos.
Siempre y en cualquier caso es bueno estar en la conversación. Y si es la global mejor aún.
Lo malo
Ya fue mencionado. Y no es tan malo. Pero tampoco es bueno.


